Dama azul, dama roja
Por. Sergio Naranjo |
Hoy las cosas han variado, pero sólo superficialmente, más bien en el color. En vez de blanco y negro, ahora la apariencia es roja y azul. Y adecuando los tiempos a la modernidad, el rey queda muy desdibujado en favor de la reina, la Dama. Si bien es cierto que los equipos son dos, hubo incluso una tercera hasta hay más allá, de color verde, que al no tener rey que encabezara un ejército completo, se plegó al rey rojo imperante por esos tiempos. Durante cuatro años, Tamaraceite estuvo regido formalmente por la Dama roja, con la incómoda injerencia de la señora de verde, que tratando de hacer jurar bandera a una parte de las huestes, fue finalmente laminada y desterrada de este tablero, ahora hace un año.
Durante esos cuatro años, la figura del rey rojo sólo fue testimonial, y a lo largo de cuarenta y ocho meses, nadie sabe a ciencia cierta a qué se dedicó la Dama de rojo, además de medrar en su tropa y desplazar a la impostora. Del cetro de su poder apenas surgió mandamiento que valiera para el pueblo y cosa práctica apenas ninguna. Mientras, entre los azules, una asombrosa pirueta volvía a poner al frente de sus fieles a otra Dama, antaño en desgracia, ahora recuperada por los sedientos mandos intermedios, apretados por la necesidad de poder.
Por su elección, el pueblo dispuso a la Dama azul en el trono, con plenos poderes, con un rey lejano y tenue, que sin embargo, le restó parte de esos poderes de un jaquimazo nunca del todo explicado ni conveniente, a eso de fines del año pasado. El ejército rojo quedó sin rey, y su Dama, en un lateral del tablero, lanza sus alfiles desde Tenoya y San Lorenzo contra las torres de las inmediaciones de la Plaza Ceferino Hernández. Sus primeros movimientos se han basado en la denuncia de que cualquier problema de Tamaraceite se ha generado en estos últimos diez meses de mando azul. Mientras, la acción del gobierno azul ha consistido, principalmente, en una demostración de fuerzas basada en el nacimiento, obra y muerte de Nuestro Señor Jesucristo.
Tamaraceite, ahora pintado y con atracciones para niños y mayores, sigue haciendo valer con el apoyo manifiesto del público cada uno de los movimientos azules. Los rojos amenazan ahora con grande movida ciudadana que aplaste al ejército usurpador. Pues siendo esta una partida permanente, el movimiento ha sido anunciado, anotado como corresponde y puesto en marcha el cronómetro. Veremos cómo queda el tablero después. Pero el tiempo ya está corriendo.
Comentarios
Alfiles: Piezas de gran valor para la Dama, de movimiento diagonal con su apoyo o para apoyarla, siempre hay una blanca y una negra, a la conveniencia de la Reina.
No pueden salirse de su color, no pueden saltar por encima de otras y no tienen límite de movimiento, preferentemente de ataque.
Lo demás es conveniencia de las Damas, que los usan como quieren.
Yo me limito a dar una impresión irónica, pero pesimista, de aquel "Pueblo" que ya nunca lo volverá a ser por las peleas internas de sus habitantes.
En este lugar se publican mis ideas, que no son necesariamente las ideas de este lugar, no vayas a equivocarte con eso.
Gracias por intervenir, y sobre todo por no ser anónimo. En ese caso no habría respuesta.
Un saludo.
Presidente A.V. La Encarnacion
1. Yo no veo que haya tanta diferencia entre lo que tú piensas y lo que digo yo.
Es más, tengo en el horno un próximo articulillo que no le ríe las gracias al actual equipo de gobierno. Si alguna vez, tampoco es que sea tu obligación, faltaría más, has leído las cosas que pongo, verías que a mí nunca me ha gustado el "cómo" llegó Carmen Guerra por segunda vez al gobierno municipal, y fíjate bien en lo que denuncio que ha pasado después. De todas formas, insisto, habrá que esperar a ese próximo artículo.
2. Por lo que veo, te estás dando por aludido con mi metáfora. Ahí yo creo que vas un poco frío. El objeto de mi preocupación no es quien anda haciendo la crítica de palabra que le da la gana, sino quienes se están organizando de una manera que no me gusta un pelo. (Insisto en el dichoso artículo). Gente como tú, que dice su nombre, no puede ser, en Democracia, más que necesaria. Ahora bien, eres muy libre de darte, como mucho, por afectado, porque por ofendido o insultado, convendremos, es imposible. A fin de cuentas, usamos el mismo lenguaje.
3. Yo conozco al dueño de este blog desde toda mi vida, y ya son añitos. Si una cosa puedo decir es que pongo la mano en el fuego por él y sus intenciones. Es verdad que el hombre tiene sus ideas, que en cosas coinciden con las mías (especialmente en tradiciones y temas privados), y yo tengo las mías, más de las veces en sus antípodas. Pero me parece que su pelea por Tamaraceite está fuera de duda y no se merece las andanadas que se lleva. Prueba de que no se trata de un fascista retrógrado y asesino la tenemos en que me publica mis cosas incluso cuando no son de su gusto.
4. Esteban JAMÁS me ha incitado a escribir cualquier cosa en contra de nadie y a lo más que llega es a que haga cuentillos (inofensivos, por lo demás) en la sección "Un paseo por Tamaraceite". La información que tengo nunca me ha llegado por su conducto. De su parte me llegan invitaciones puntuales a actos de Tamaraceite tan públicos como para cualquiera. Y en los que he estado lo he pasado muy bien.
5. Hace tiempo que tengo claro que yo no me molesto en contestar anónimos, ni siquiera cuando me son favorables.
(Pd: Lo que yo sé de ajedrez me lo enseñó Antonio Afonso en el Adán del Castillo. No se me ha olvidado en la vida la cantidad de palizas que me jincó, pero alguna le gané.)
Saludos.