Falleció Agustín el sacristán de Tamaraceite
No es habitual en esta página poner un obituario pero hoy el personaje se lo merece. Agustinito el sacristán de Tamaraceite nos ha dejado para siempre. Fue elegido Premio Radio Tamaraceite, hace algunos años ya, por su dedicación a los demás. Y este premio no lo tiene cualquiera, y les explico. Si les preguntamos a los trabajadores sobre lo que les gustaría hacer cuando llegue su edad de jubilación veremos que en un alto porcentaje estos contestarán que desean que les llegue la jubilación para descansar, irse de viaje, no hacer nada o dedicarse a la familia. El caso de Agustín fue muy diferente al del resto de los mortales trabajadores, porque él se jubiló para dedicar su vida a los demás y a la iglesia, a su iglesia de Tamaraceite, esa que vio nacer y ser creada parroquia cuando apenas tenía 12 o 13 años.
Pastelero reconocido, trabajó en el turismo en el sur de la isla cuando no había autopista y no se podía ir y venir todos los días. Su viejo Triumph verde fue su fiel acompañante en esta etapa que terminó como chófer en Almacenes Rabadán, uno de los más conocidos de la época. Agustín siempre estuvo ligado a la parroquia, siempre que el trabajo se lo permitía. Muchas son las anécdotas que nos contaba de los curas con los que lidió y como él mismo decía, muchas fueron las misas que "dijo" en estos años. De todos los párrocos que por nuestra parroquia desfilaron podía contarnos Agustín alguna anécdota, pero es sobre los más recientes y con los que más intensamente y a fondo trabajó, sobre los que nos contaba carretas y carretones.
A partir de hoy será difícil hacernos a la idea no ver a Agustín en el presbiterio, pero es ley de vida. Hoy empieza Agustín una nueva vida en la eternidad, esa que él esperaba sin miedo. Desde estas líneas te decimos Agustín "hasta siempre y gracias por tu servicio a Tamaraceite".
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