El odio, la venganza, el rencor.
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Por Luis C. García Correa |
Vivir con odio, con deseos de venganza es una forma de amargarse la vida sin finalidad y sin rentabilidad.
¿Qué valor tiene el odio? ¿Qué valor tiene la venganza?
Odiar es recomerse constantemente, vivir pensando en la venganza, amargado día y noche, sin más compensación que la amargura.
La guerra, la pendencia, la maledicencia… nos conduce por el sendero angosto, amargo y aterrador de la vida y la muerte sin valor.
La vida es invalorable, única, irrepetible, creadora, desarrolladora del bien o del mal, según vivamos por la educación recibida con los valores aprendidos y heredados, vividos y con hechos causados.
“¡La vida es maravillosa y perder el tiempo en odios, rencores y venganzas es amargarse la vida sin fin, ni remedio, y menos con una solución beneficiosa!”
La paz, soñándola despierto o dormido, viviéndola despierto o dormido, nos hace crecer en las virtudes de la caridad, de la humildad, en especial del amor.
La caridad y la humildad nos hacen caminar por el sendero luminoso, brillante y apasiónate de la vida llena de valores y de la honesta participación.
Con la caridad y la humildad vamos por el camino de la santidad, y con ellas fortalecemos la honesta participación con valores, y reforzamos la humildad.
Lo bueno llena el corazón, lo malo lo rebosa de amargura y de dolor.
¿Se vive feliz y libre con odio, rencor, venganza?
“¡La libertad y la felicidad son, se tienen, y se viven con el amor, sin odio sin venganza y sin rencor!”
¿Cómo y quién puede vivir con felicidad y libertad con odio, con venganza y con rencor?
“¡El amor es, y se tiene, la felicidad y la libertad!”
El odio, la venganza y el rencor son angustias, opresión y la perdición, sin logros y sin remisión.
El odio, la venganza y el rencor desaparecen con el amor.
“¡¡¡Quién ama, y con pasión, llena su vida de felicidad y libertad, y con ellas ayuda a los demás, fortalece sus virtudes, y camina por el maravilloso sendero de la santidad!!!”
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