martes, 19 de marzo de 2019

Nardy Narrios esta tarde en Piletas


Lamentable el estado de nuestro casco histórico





















Las calles de Tamaraceite están literalmente "hechas polvo". Por la zona de La Montañeta hay zanjas que parecen acequias y  hacen que las humedades entren en los bajos de estas semicuevas. En la Carretera General más de lo mismo, las grietas son cada vez más acusadas y el estado del asfalto es crítico, tras más de 16 años rodando vehículos y con un mantenimiento mínimo. Sabemos que se han ido asfaltando calles en el distrito, pero el Tamaraceite histórico continúa abandonado de la mano de Dios, tan abandonado que las casas comienzan a ser oKupadas por personas sin recursos lo que hace que el paisaje urbano de esta zona cambie a pasos agigantados. Para nada sirvió el excelente proyecto de diagnóstico del Grupo Muse, porque se ha quedado en agua de borrajas. Nada para el casco histórico. A ver si para la próxima legislatura alguien lleva en su programa la rehabilitación de este núcleo y a buen seguro, que de aquí, del Tamaraceite de siempre, se va a llevar un puñado de votos.

¿Quiénes somos los laicos?

Por Luis C. García Correa
¿Quiénes somos los laicos? Usted, el vecino, el amigo, yo, y el resto de la humanidad que no pertenece al clero o jerarquía de una iglesia, ni ha recibido ninguna consagración religiosa.
¿Qué representamos los laicos en la vida personal y social? ¿Es un anónimo y despistado ciudadano? ¿O somos personas que con corazón y alma vivimos de acuerdo a nuestros valores, creencias y esperanzas y somos un apoyo de la sociedad?
¿Quiénes somos los laicos en la sociedad actual?
Usted podrá ayudarme y decirme: ¿Qué es y qué hace en su familia? ¿Qué es en sus estudios, en su trabajo? ¿Qué es con sus amigos? ¿Qué es en su sociedad? Le deseo que no sea como esas personas pasotas que viven tan solo para sí y los demás no significamos nada. Seguro que no es así. Pero ese riesgo existe.
¿Quién es usted y qué hace con su vida? Claro, si nos lo quiere decir. Su aportación nos ayudará a todos. Gracias.
Ya hay suficientes preguntas para los demás. Ahora me las hago a mí mismo por responsabilidad y por tratar de hacer lo que pido a los demás.
Trataré de contar lo que he pretendido y pretendo hacer con el resto de mi vida.
Los años y las vivencias junto con los valores y creencias que me gravaron a fuego mi familia, han dirigido mi vida, y, aunque he cometidos muchos errores y pecados, he intentado llenarla de valor y contenido, he pedido perdón de mis errores concretos a las personas afectadas y he tratado y trato de reparar por ellos. Algo que tengo que hacer con cierta frecuencia.
Soy un laico convencido de que la vida es algo maravillosa y que tenemos enormes posibilidades de darle valor y contenido tratando de ser consecuente con la honestidad, la humildad y con el AMOR Y AMISTAD, para que así podamos realizar hechos que llenen nuestra vida de valor y contenido.
Creo, firmemente, y sin resquicio, que todos ocupamos un lugar único y privilegiado en la vida personal, familiar y social, y que si desperdiciamos las ocasiones de la vida nos convertimos en esclavos de otros que dirigirán nuestras vidas, por nuestra falta de honesta participación y unión.
Quién está solo, deseando estar solo, está sometido a los embates de la soledad.
Si vivimos como esclavos, sin libertad y sin opinión y con hechos que no valgan la pena, hemos desperdiciado lo que nunca regresa jamás: el tiempo y las oportunidades de ser quien debemos ser.
Los clérigos y consagrados tienen sus valores, creencias y obligaciones bien definidas.
Los laicos tenemos la oportunidad de realizar nuestra vida en medio del torrente de la sociedad y de sus problemas, con la libertad que se nos ha concedido y la capacidad de decidir lo que hacemos en todo momento.
¿Cuál y cuáles han sido mis oportunidades y circunstancias? ¿Qué he hecho con ellas? ¿Las he desperdiciado o he tratado de corresponder a esos valores y a esa responsabilidad? ¿He desaprovechado mi vida o he tratado de llenarla de valor y contenido? Mi falta de imparcialidad me impide juzgarme con objetividad, aparte de los errores y pecados que he cometido y que han lastrado mi vida.Pero siempre debo reflexionar sobre lo hecho y lo omitido. Y sobre las cosas buenas que afortunadamente las hay, siempre que he tratado de corresponder a esos valores y creencias, habiendo pedido perdón.
¿A qué viene todo esto? A que el resumen de mi vida ha sido amar y con pasión a mis congéneres y al hábitat natural.
Ese AMOR Y AMISTAD al ser humano y al hábitat natural me ha impulsado a tratar de ser un laico activo buscando y ayudando en lo que he podido a los demás. En eso sigo hasta que la muerte me lleve.
En el ocaso de mi vida, miro hacia atrás y veo errores y pecados y éxitos que me dan la esperanza de morir con cierta tranquilidad, esperando, lógicamente, en la misericordia infinita de La Santísima Trinidad, para que borre y perdone los errores y pecados y escuche mi profundo arrepentimiento, y porque aun viviendo sigo amando, con pasión, a mis conciudadanos y al necesario hábitat natural en el que vivimos. Por encima de todo, adoro a la Santísima Trinidad y reverencio a la corte celestial.
Los laicos estamos llamados y obligados a ser solidarios con nuestros conciudadanos como con el hábitat natural. ¿Lo cree usted también? ¿A qué ha dedicado y dedica su vida de laico? ¿Qué representamos los demás para usted?
Sus respuestas nos son absolutamente necesarias para poder juntos ser felices y libres y llenar la vida de valor y contenido, y no morir en la soledad del olvido por haber sido insolidario y despreocupado.
La vida tiene un fin, una meta y contenido. Según hayamos elegido y hayamos actuado habremos podido llenar la vida de valor y contenido, o haberla dejado en vacío.
Los laicos, y en especial usted, yo, la mayoría, definimos la vida propia y la de los demás. Porque todos tenemos la oportunidad de influir y ayudar a los demás.
La felicidad no es singular. La felicidad es la suma de hechos y vivencias compartidas con los demás. Nadie es feliz en la soledad.
Lo dicho aquí es mi larga experiencia, que necesito compartir para poder morir en la ambicionada y deseada paz con Dios.
Todos, creyentes o no, estamos llamados a la santidad.
La santidad es tener la conciencia tranquila de habernos comportado como laicos con honestidad, solidaridad, humildad, AMOR Y AMISTAD y haber compartido nuestra vida y valores con los demás.
Los demás somos TODOS.
"¡Me he alargado más de lo acostumbrado, y ha sido por creer que es tan importante que seamos unos honestos ciudadanos, unidos y participativos y vivamos para crecer en valores, ayudar a los demás, y compartir la felicidad y la libertad!"
Reitero mis disculpas por la extensión del contenido, pero creo que es una necesidad tratar de exponer la importancia que es llenar nuestra vida de valor y contenido y morir con un inventario de hechos y no de vacíos.
La vida es muy corta para desperdiciarla en cosas y hechos que no perduran en el tiempo.
Los laicos somos la esperanza para un mundo mejor en el que usted está en primera fila.
No desaproveche el tiempo en progresar como persona, y ayudar a los demás, y su vida la habrá llenado de valor y contenido que es el mejor inventario al que puede y debe aspirar.
¿Quiénes somos los laicos? Usted, el vecino, el amigo, yo y el resto de la humanidad, menos los clérigos y los consagrados. Ellos y todos nosotros estamos llamados a ser santos a los ojos de Padre Dios.

lunes, 18 de marzo de 2019

¡Ser libre!

Por Luis C. García Correa
Ser libre no es lo mismo que tener libertad.
La libertad es el poder y la posibilidad de elegir el bien o el mal.
La libertad no solo es un don: es, básicamente, una responsabilidad.
Ser libre es gozar de la libertad.
Tener libertad es la posibilidad de vivir en libertad.
No se es libre por lo que yo quiera. Se es libre porque se trata de un atributo inherente al ser humano.
Gozar de la libertad es haber llegado a la autoridad y al poder elegir por propia y honestad voluntad.
La libertad exige honestidad y responsabilidad.
Todos los dones exigen responsabilidad y honestidad, y si van unidas a la humildad elevan al ser humano a la santidad.
¿Por qué insisto tanto en la santidad? Porque es la meta a la que debemos aspirar para ser libres de verdad.
“¡Sin santidad todo es mediocridad!”
La oración del Padre Nuestro -que siempre rezo antes de escribir- me ha hecho y me hace sentir, tocar casi, a la Santísima Trinidad.
“¡Cuánto se pierden los ateos!”
No tengo a quién recurrir para que me contestase: ¿El ateísmo produce inestabilidad material, espiritual y emocional? No lo sé. ¿Me lo podría decir usted? Gracias y un fuerte abrazo.
La fe -algo regalado- da un fundamento, real y verdadero, a la vida.
¿Cómo hacer comprender la necesidad de la fe y de la oración? Lean mis escritos y comprenderán que no tengo la sabiduría necesaria para escribir y exponer temas que se salen de mis posibilidades intelectuales, espirituales y morales.
Sólo me falta ver y contemplar a Padre Dios para darle mi eterno agradecimiento a tanta ayuda recibida, sin la cual no hubiera podido escribir y comunicar lo que he escrito con todo el AMOR, AMISTAD Y HERMANDAD de que soy capaz.
Al AMOR, la AMISTAD Y  la HERMANDAD hay que añadir la fe, la esperanza, la caridad  y la humildad.
La humildad es el complemento directo de la fe con obras.
La ayuda de Padre Dios es tan real y verdadera como que he escrito y publicado más de 1.200 artículos, y me quedan varios miles por publicar.
Por favor: ¡Invoque a Padre Dios en La Santísima Trinidad! Ya me dirá.
La fe llegará y tendrá la ayudad para hacer y decir lo que no somos capaces con nuestras fuerzas y con nuestra voluntad.
“¡Ser libre!” Ser libre debe ser la constante meta para sentir y gozar lo que es la libertad, que tanto amplía y desarrolla la felicidad.
“¡No hay plena felicidad si no hay plena libertad!”
“¡La libertad  es el atributo de la felicidad!”
“¡Sea libre!” Y será capaz de vivir y compartir la felicidad.
Le necesito a Usted, que es mi amigo-hermano de verdad.
Solo no llego ni llegaré a la plena felicidad y a la plena libertad. Su ayuda, honesta y participativa, hará que caminemos juntos por el sendero maravilloso de la santidad. Yo solo no puedo ni llego.
“¡Ser libre!” ¿Para qué? Para gozar, compartir y repartir la santidad.
La santidad nos hace libres y capaces de amar y vivir la plena felicidad.
Usted es mi amigo-hermano y juntos podremos alcanzar y gozar de la plena felicidad en la plena libertad.
“¡¡¡PÍDASELO A PADRE DIOS!!!” Ya me dirá, y, encima, nos ayudará.

domingo, 17 de marzo de 2019

El Tamaraceite no se vino de vacío ante el Tacoronte (1-2)

La UD Tamaraceite entrenando ayer en el campo de la UD Piletas
El Tamaraceite, en la mañana de hoy domingo, en su enfrentamiento ante el Tacoronte,  no desaprovechó la oportunidad de seguir arriba y distanciarse, si cabe, aún más, de sus perseguidores, el Mensajero y el Villa. Y vaya que si lo consiguió porque venció, no sin esfuerzo ante un Tacoronte deseoso de puntuar ante su afición ya que marca la frontera con el descenso. 

El partido fue muy difícil para el líder cuyos tantos vinieron en la segunda parte, logrando adelantarse con gol de López Silva, pero el Tacoronte logró empatar el partido y el Tamaraceite tuvo que irse arriba con toda su artillería para marcar el segundo gol que lo llevaría a aumentar la ventaja en la clasificación con sus perseguidores.

La alineación del Tamara estuvo formada por  Jonay en la puerta, Aythami Alvarez, Juanma, Jordan, David Figueroa, Samuel, Juan Andrés, David González, Dani Tejera, López Silva y Eros Delgado

sábado, 16 de marzo de 2019

Don Luis García Correa recibe el más alto honor de la isla de Gran Canaria

























Tamaraceite está de enhorabuena doblemente, porque aparte del homenaje a Don Aurelio, ayer otro de nuestros vecinos recibió el más alto galardón de Gran Canaria concedido a Luis García Correa por el Cabildo de Gran Canaria, el de Hijo Predilecto. El título de "Hijo Predilecto de Gran Canaria" recae en personas físicas que hayan nacido en la isla de Gran Canaria aunque no posean la nacionalidad española, estén vivas o hayan fallecido, como reconocimiento a méritos señalados, destacadas cualidades personales y prestación de sus servicios en la mejora, engrandecimiento y honor de Gran Canaria que supongan tan alto prestigio y estimación pública que la Corporación Insular considere este título como el más adecuado y merecido. 
Don Luis es una persona comprometida en la mejora de la calidad de vida de nuestro entorno en todos los aspectos, como así lo demuestra su saber, y además fue el primer presidente de ASCAN.Tiene un currículo ingente, pero el mayor de sus logros es ser buena persona donde las haya. Su humildad es un ejemplo y su fe un motor para muchos de nosotros.
Si les digo sinceramente, estoy muy orgulloso de mi gente, no solo porque galardones tan importantes no se conceden a cualquiera, sino porque en Tamaraceite hay también mucha gente buena, como el amigo Luis y el mismo Don Aurelio. Por ello no nos queda más remedio que felicitarnos todos por este galardón que aunque lleva el nombre de Luis García-Correa, hoy todos los tamaraceiteros nos sentimos nominados con él. Felicidades Luis García-Correa

Tamaraceite rinde homenaje al médico Don Aurelio Gutiérrez

LPDLP. A partir de ahora el pueblo de Tamaraceite tendrá en su callejero a uno de sus vecinos más queridos, el médico Don Aurelio Gutiérrez Brito. Una de esas calles, donde vivía y tenía su despacho, por las que él paseaba, se encontraba con sus pacientes y en donde en muchas ocasiones se entablaban relaciones más allá de las del médico-paciente, llevará su nombre para siempre. Personalmente estoy muy orgulloso, no solo porque conocí personalmente a Don Aurelio, fue el médico de mi familia, era mi vecino, él en el 166 de la Carretera General y nosotros en el 170, además nos une una buena amistad con algunos de sus hijos, sino que encima fue un modelo para nosotros por su capacidad de trabajo, su sencillez, cercanía y naturalidad. Muchas conversaciones tuve con él sobre Tamaraceite, sobre su profesión y en los últimos años sobre su deseo de escribir un libro sobre su vida. Pero recuerdo especialmente las conversaciones con mi madre después de haberse quedado viuda con cuatro hijos pequeños y donde Don Aurelio siempre estuvo cercano, como médico y como vecino.
Para los que no lo conocieron tan en profundidad, o no pasaron más allá de la relación médico-paciente, me gustaría contarles que aunque no nació en Tamaraceite, lo hizo en la calle Luis Morote de Las Palmas de Gran Canaria, pasó más tiempo de su vida entre nuestras calles y en su vivienda de la Carretera General. Don Aurelio creció en el seno de una familia trabajadora de cuatro hermanos. La muerte de una de sus hermanas y de su madre le hizo madurar muy rápido en una época en la que la Guerra Civil le tocó de lleno, con apenas ocho años. Comenzó sus estudios en el colegio Don Justo, situado en la calle Doctor Miguel Rosas, y tenía claro que su verdadera vocación era la Medicina, pero se enfrentaba al problema de los escasos recursos familiares con los que contaba. Cuando decidió comunicar su interés por estudiar Medicina se encontró con dos reacciones diferentes en su entorno; una, la de las amistades que le decían que si estaba loco y, otro muy diferente, la de su propia familia, que al final buscó los recursos para que fuera a estudiar a Cádiz, facultad más cercana de Canarias por aquellos años.
En 1.950 comenzó sus estudios de Medicina y fue allí donde conoció a Doña Carmen García Díaz, una joven gaditana con quien terminó contrayendo matrimonio en 1961 tras siete años de noviazgo. Recordaba la ilusión con la que, al recibir su pequeño salario mensual, invitaba a su novia a tomar una cerveza y unas bolas de dulce de coco en la calle Ancha. Los tres primeros años de la carrera de Medicina transcurrieron en Cádiz envueltos de circunstancias difíciles, especialmente por la muerte de su padre, contando por aquel entonces con 24 años de edad. En cuarto año de carrera se traslada a Madrid, donde fue becado.  El 4 de noviembre de 1956, tras obtener la licenciatura en Medicina por la Universidad Complutense, comenzó la especialidad de Pediatría a las órdenes del  experimentado doctor Jaso. Mediante un concurso de méritos ingresó en la Escuela Nacional de Puericultura, donde obtuvo el título de Especialista en Puericultura en 1958.
El 1 de julio de 1954 se incorporó al Colegio Oficial de Médicos de Las Palmas de GC, donde figuraba inscrito con el Nº de Colegiado 490, constituyéndose como socio fundador de la Sociedad Canaria de Pediatría, aunando fuerza con otros compañeros con el propósito de mejorar la asistencia pediátrica en las islas.
Su trayectoria profesional en la isla de Gran Canaria comenzó en el ambulatorio de Agüimes, donde ejerció como Pediatra durante tres meses hasta tener el conocimiento de que quedaba vacante un plaza de pediatra en Tamaraceite. Concursó por ella y terminó obteniéndola. Don Aurelio se encontraba en un pueblo rural cuya economía dependía del cultivo de la platanera; nada que ver con el Tamaraceite de hoy en día. En el Tamaraceite de aquélla época las deficiencias sanitarias eran muy acusadas, teniendo que cubrirlas en su totalidad Don Aurelio. Éste, se encontraba en un pueblo con una elevada tasa de mortalidad infantil, sin servicio de urgencias ni dispensario para la seguridad social. Fijó su residencia en el mismo pueblo para poder atender mejor su trabajo, siendo rara la madrugada en la que no le despertaban por alguna de estas urgencias, teniendo muchas noches que desplazarse a distintos barrios de Tamaraceite  para atender todas las incidencias que tuvieran lugar. Don Aurelio habló con el farmacéutico del pueblo, Don Vicente Artiles para que cediera a la seguridad social los sótanos de la farmacia y poder abrir consulta para la población más desfavorecida, cosa a la que Don Vicente accedió muy gustosamente. De esta manera abrió el primer ambulatorio de Tamaraceite.
En su trayectoria profesional en Tamaraceite fue felicitado por las autoridades sanitarias de la época, concretamente por el inspector Miranda Junco, pues, gracias a su labor, sobre todo con el fomento de las vacunaciones, disminuyó enormemente la mortalidad infantil, labor que también reconoció el párroco Don Ignacio Domínguez, quien en multitud de ocasiones manifestó cómo habían disminuido los funerales infantiles desde que Don Aurelio ejercía la Medicina en la zona. Las enfermeras ayudantes como Antonio Domínguez, Rosita o Mercy fueron piezas imprescindibles en su labor como médico, así como la buena relación con Don José García, el otro médico del pueblo y con los practicantes Don Santiago, Alfredo y José Ramón.
Su actividad en Tamaraceite no sólo se suscribió al mundo de la Medicina, sino que participó en múltiples actividades sociales. Destacó su labor en la difusión del fútbol, concretamente, en la Unión Deportiva de Tamaraceite, actividad por la que el querido alcalde Don Juan Rodríguez Doreste  le premió en un homenaje donde le reconoció también su labor en la difusión del deporte y en la lucha contra la droga. También reseñar su labor en el mundo de la educación; especialmente, en el instituto Cairasco de Figueroa, donde junto con otros padres constituyó la Asociación de Padres de Alumnos de dicho instituto y durante muchos años desempeñó una gran labor como presidente del APA, entablando una gran amistad con el entonces director del centro Don Julián Arroyo.
En Tamaraceite formó su familia con su esposa Doña Carmen García Díaz, matrimonio que le dio seis hijos: cuatro varones y dos chicas; a los que les facilitó estudios y formación universitaria y les transmitió importantes valores basados en la unión familiar, el esfuerzo y la superación. Un duro golpe, quizás el más duro de su vida, fue el fallecimiento de su hija mayor, Inma en un accidente de tráfico, a los 16 años de edad. El amor y la pasión por su trabajo, hizo que  prolongara su vida laboral hasta los 70 años, edad a la que finalmente se jubiló. Tras su jubilación fue nombrado en Comisión Permanente de la Junta Directiva del Colegio Oficial de Médicos de Las Palmas, Colegiado Honorífico de la institución. Don Aurelio recibe de Tamaraceite el premio más importante, que es el cariño de sus vecinos y de su pueblo de adopción, ya que para siempre estará presente en su callejero para que no sea olvidado por las generaciones futuras.
Por Esteban Santana

Emotivo homenaje a Don Aurelio















La tarde de ayer se convirtió Tamaraceite en un ir y venir de gente Carretera va Carretera viene, ya que muchos vecinos fueron los que se movilizaron para estar presentes en el emotivo homenaje que el pueblo le realizó ayer a su médico de toda la vida, Don Aurelio Gutiérrez.
Un acto que comenzó en la Casa de la Cultura donde pudimos escuchar de la mano del maestro de la ceremonia, el profesor Esteban Santana, a diversas personas y familiares relacionados con él como su hijo Aurelio Gutierrez Garcia, Paqui Rodríguez Correa amiga de la familia y su nieta Blanca Pérez Gutiérrez. Todos realizaron una semblanza de distintos aspectos de la persona y del profesional que fue y cuyas obras se ven recompensadas con la nominación de una calle con su nombre Aurelio Gutiérrez Brito Doctor.
El acto culminó con el descubrimiento de la placa en la calle Samaritana y que a partir de ahora tendrá el nombre de uno de los nuestros.  Tamaraceite ha pagado una deuda por quien tanto hizo por Tamaraceite. 

viernes, 15 de marzo de 2019

Don Aurelio Gutiérrez y Don Luis García reciben hoy un merecido homenaje

























La sociedad grancanaria rinde homenaje en el día de hoy a dos "personalidades" de Tamaraceite. A ambos les une que no naciendo en nuestro pueblo, llegaron un día aquí y aquí se quedaron para siempre. Ellos son Don Luis García CorreaDon Aurelio Gutiérrez Brito. 

Casualidades o no, los dos reciben un homenaje el mismo día. Aunque Don Luis ya recibió un homenaje de su gente de Tamaraceite hace unos años y el año pasado le pusieron su nombre al Corredor Verde de Tamaraceite, en el día de hoy recibe el más alto galardón de la isla de Gran Canaria, el de Hijo Predilecto de la isla, que concede el Cabildo Insular de Gran Canaria. Este acto se va a celebrar a las 20:00 en el Auditorio Alfredo Kraus de la ciudad. Luis Cristóbal García Correa y Gómez es diplomado en Agronomía General y en Administración de Fincas. Fue concejal y Teniente de Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Consejero del Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo, Socio de honor de varias asociaciones de vecinos, Presidente fundador de la Asociación Canaria para Defensa de la Naturaleza “Ascan", primera asociación de su ramo en España, y hoy presidente de honor. Es Presidente de Honor de la Federación de Asociaciones de Vecinos del Distrito Tamaraceite San Lorenzo Tenoya, de Las Palmas de G.C. la primera Federación de Asociaciones de España, Presidente emérito de la Asociación de Amigos de la Catedral de Canarias, Cofrade de la Real Cofradía del Cristo del Buen fin, Socio de número de el Museo Canario, “Medalla de oro 1999” del Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo, vocal de la Fundación Tamaraceite, colaborador de Radio Las Palmas, y como no podía ser menos interviene en Radio Tamaraceite emisora diocesana cada semana.

Don Aurelio Gutiérrez recibe por su parte el homenaje de su pueblo de Tamaraceite. Habrá un acto homenaje en la Casa de la Cultura de Tamaraceite a las 17:30 horas donde intervendrán familiares y amigos del fallecido doctor y habrá una proyección sobre su figura.  Posteriormente se descubrirá una placa con su nombre en la Calle donde tenía su despacho y que a partir de ahora se pasará a denominar Doctor Aurelio Gutiérrez. Ese médico que tanto diera por su gente, hoy Tamaraceite le quiere decir GRACIAS por tanto. Su trayectoria profesional en Tamaraceite fue tras el concurso de una plaza vacante aquí y para Tamaraceite se vino. En su trayectoria profesional en Tamaraceite fue felicitado por las autoridades sanitarias de la época, al disminuir considerablemente la mortalidad infantil por las campañas de vacunaciones que hizo en Tamaraceite y sus barrios.  Su actividad en Tamaraceite no sólo se suscribió al mundo de la Medicina, sino que participó en múltiples actividades sociales del pueblo. Trabajó codo a codo con el párroco Don Ignacio Domínguez para que él fomentara desde el púlpito las vacunaciones y revisiones de los niños, también con la UD Tamaraceite de la que llegó a ser médico del club, fue presidente del APA del IES Cairasco de Figueroa, donde colaboró mucho en charlas para familias y alumnado sobre hábitos saludables.

La calle en honor al bebé Braulio pendiente a que se acredite su existencia

Por Francisco González Tejera
Esto responde el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria gobernado por PSOE-PODEMOS-NUEVA CANARIAS, a la petición aprobada en Junta de Distrito de Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya de julio de 2018, para una calle al niño de 4 meses Braulio González García, asesinado por los fascistas el 24 de diciembre de 1936, cuando un falangista lo sacó de la cuna y lo arrojó contra la pared de la habitación destrozándole la cabeza en presencia de su madre y hermanos. Esto nos responde un Ayuntamiento supuestamente de "izquierdas", sabiendo a la perfección que esa documentación es imposible de conseguir por los siguientes motivos:

PRIMERO: Braulio tenía 4 meses cuando fue asesinado, en aquellos tiempos por la alta mortalidad infantil a los niños no se les hacía Certificado de Nacimiento hasta los 10 meses.

SEGUNDO: Hacerle un Certificado de Defunción después de ser asesinado sería reconocer un crimen de estado, por lo que ese documento es absolutamente imposible de conseguir.

TERCERO: Incluirlo en el Libro de Familia se hacía cuando se le hacía el Certificado de Nacimiento, con casi un año, debido a la alta mortalidad infantil de la época.

Desde la familia no podemos evitar la consternación y la tristeza ante este escrito, que viene a decirnos que Braulio jamás existió, que nos lo inventamos, que niega el asesinato de un bebé inocente por manos fascistas.

Pensamos que hubiera sido mejor decirnos claramente que PSOE-PODEMOS-NUEVA CANARIAS no quiere que Braulio sea homenajeado, en lugar de humillarnos con un escrito pidiéndonos documentación que saben perfectamente que es imposible de conseguir.

¡El Honor!

Por Luis C. García Correa
¿Qué es el honor? La lealtad a la responsabilidad.
“¡No hay honor sin responsabilidad!”
Actuar con honor es uno de los mayores comportamientos de la honestidad, de la lealtad, del respeto y del amor a los demás.
El honor caracteriza al bien nacido, al educado y a la persona con principios y de valor reconocido.
El honor no surge por generación espontánea.
El honor es consecuencia de las creencias y los valores.
El honor es ser fiel y consecuente con las creencias derivadas de los valores aprendidos, aceptados y practicados por la educación recibida.
Bendito y alabado sea quien vive y se comporta con honor y valentía.
El honor es propio de las personas grandes, quienes merecen ser respetados y admirados por su ejemplo de vida en dichos y hechos.
“¡El honor engrandece y hace al ser humano un ser privilegiado!”
Deshonrar el honor es ser reo de castigo y condena.
“¡Amar con pasión induce y acrecienta los valores del honor!”
Amar y respetar el honor es de personas grandes, merecedores de ser admirados y respetados y de ser considerados padres de la Patria.
Amar y respetar el honor es ser digno de ser considerado, respetado y de merecer el amor de los demás.
“¡El honor bendice a quién lo tiene, si lo practica como norma de vida!”
Con el honor se mira con humildad y de frente, con respeto y con un profundo amor a los demás.
¿Qué es el honor? Poder caminar sin tener que agachar la frente, haciéndolo con humildad, honestidad y amor a los demás.
El amor a los demás y la educación recibida y aceptada son los cimientos del honor, que con respeto y consideración lo convierten en héroe digno de admiración.
Quién reparte y vive con honor caminará seguro por la vida y dará ejemplo de lo que es respeto, honestidad y amor a los demás.
¿Qué es el honor? El respeto y la consideración en el amor a los demás.
¿Qué es el honor? La honestidad personificada, vivida y practicada con hechos y dichos que justifiquen la admiración.
¿Qué es el honor? Caminar por la vida con honestidad, humildad y amor a los demás, más allá de las propias conveniencias.
¿Qué es el honor? El respeto, la consideración y el amor a los demás.
Amar a los demás es el privilegio y la autoridad de pode caminar por la vida con honor y convertirse en ejemplo a imitar.
¿Qué es el honor? Considerarse servidor de los demás.
Benditos y alabados sean lo que viven con honor, ellos son merecedores de admiración, del respeto y de la mayor consideración.
¿Qué es el honor? Tratar de ayudar aún con riego de su vida.
¿Qué es el honor? Amar sin resquicio a los demás.