sábado, 4 de febrero de 2017

La UD Tamaraceite se distancia en la clasificación al vencer 2-0 al Acodetti


La UD Tamaraceite volvió a vencer anoche en el campo Juan Guedes de Tamaraceite por 2-0 al Acodetti C.F. Un partido que no lo tuvo fácil el equipo tamaraceitero pero que finalmente se acabó imponiendo y aumentando la distancia de su perseguidor el Agaete, al empatar éste en La Aldea con el San Nicolás.

Curso de manipulador de alimentos en Piletas


viernes, 3 de febrero de 2017

El realojo de 23 familias en Los Bloques paraliza el derribo


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La brigada antigrafiti

LPDLP. Antes de hacer una pintada de mal gusto en cualquier espacio de la ciudad se debería saber que dicha acción tiene consecuencias tanto económicas como medioambientales. Dar a conocer esta realidad es el nuevo objetivo de la concejalía de Limpieza que desde mediados del pasado mes de enero se dedica a eliminar los más de 200 grafitis no artísticos que hay por la capital, labor en la que se emplea a fondo una cuadrilla especial de seis operarios.
Hay grafitis que son una auténtica obra de arte y Las Palmas de Gran Canaria cuenta con muchos que son una delicia para la vista. Pero no todo el que coge un espray lo hace con la idea de embellecer de manera creativa la ciudad. Y es que ya sea en muros, fachadas o bancos de parques, son más de 200 los rincones de la capital en los que las pintadas brotan sin más sentido aparente que el de dejar una impronta porque sí. Una realidad ante la que el Ayuntamiento capitalino ha decidido tomar cartas en el asunto con el objetivo de eliminar cualquier contaminación visual. Los encargados de llevarlo a cabo a golpe de decapante y agua caliente son los seis trabajadores del Servicio de Limpieza Viaria que conforman la brigada antigrafitis.
Fue el pasado 16 de enero cuando se inició un proyecto especial para eliminar las 213 pintadas que se contabilizaron en el último trimestre de 2016 en el municipio. De todos los tamaños y de todos los colores, no hay ni un solo distrito que se libre de este tipo de acciones que distan mucho de ser artísticas. De todos ellos, el peor parado es el Cono Sur donde se localizaron 92 de ellas, si bien no se descarta que hayan aumentado en estos dos primeros meses de 2017, según apuntó el jefe del servicio, Alejandro Olarte. Tampoco se ha cerrado de manera definitiva la cifra de grafitis hallados en Ciudad Alta, donde se encontraron 47; la zona de La Isleta el Puerto y Las Canteras, donde había 15 y en Tamaraceite, San Lorenzo y Tenoya, donde se aparecieron 13. Tan solo en el Centro han permanecido invariables de manera oficial los 46 dibujos cuantificados por los inspectores de Limpieza y precisamente ellos son los primeros que están siendo eliminados.
"Esto no es arte, es vandalismo", asegura Ángel Ortiz mientras recoge los materiales que acaba de usar para quitar una enorme pintada de uno de los muros del parque Ladera de La Minilla junto a su compañero Yeray Hernández. Ambos son miembros de la cuadrilla especial formada por seis personas que acuden a los barrios para enmendar a mano lo que otros han hecho. Y es que aunque están dotados de dos furgones hidrolimpiadoras y uno de mantenimiento, la limpieza de la pintura se hace a base de aplicar manualmente una capa de decapante y, más tarde, agua caliente que sale a presión por las pistolas que están conectadas a las calderas que portan los vehículos. "En las tres pintadas que hemos quitado hoy [por ayer] hemos empleado entre 150 y 200 litros", cuentan los operarios ante la falta de conciencia sobre el impacto que tienen sobre el medio ambiente este tipo de dibujos. Y es que estas cantidades pueden aumentar dependiendo de la dimensión del grafiti, así como del material que se emplea para hacerlo, ya que según explica Ortiz, las superficies más porosas es más complicado que el acabado sea perfecto, así como cuenta que "es imposible quitar el rotulador".
Además, esto repercute en las arcas municipales. Tan solo el año pasado se destinaron 60.000 euros a eliminar 1.700 pintadas. Este año, el presupuesto contará con 8.500 euros más, que correrán a cargo de las distintas concejalías de distrito a cargo de materiales necesarios para proceder a la limpieza. "Pero todo este dinero se podría destinar a otras cosas de la ciudad", se lamentó ayer la edil responsable del Área de Limpieza, Pilar Álvarez, quien anunció que su concejalía tiene previsto arrancar en los próximos meses con una campaña preventiva que se sumará a la paliativa que ahora mismo se lleva a cabo. "La idea es hablar con los propietarios de los comercios donde se venden los espráis para que informen sobre el daño que su mal uso puede hacer, así como las consecuencias que tiene hacer este tipo de grafitis". De ser pillado in fraganti, el autor recibirá una multa de 300 euros, según está recogida en la ordenanza municipal. Algo a lo que se le podría sumar en un futuro no muy lejano "algún tipo de trabajo comunitario que sirva para concienciarse", según comentó ayer la concejala.

La justicia social y personal

Por Luis C. García Correa
La justicia social es la justicia de la humanidad.
La justicia no es gremial. Ya se dieron cuenta los romanos, como pone de manifiesto la definición clásica de Ulpiano: justicia es dar a cada uno lo que le corresponde, lo que es suyo, su derecho, lo que se convierte en una obligación de los demás.
La justicia es hacer el bien, tratando de eliminar el mal, más allá de cualquier consideración que no sea precisamente ésta: la justicia del bien.
La dignidad de la criatura humana requiere la justicia. Y la exige en grado sumo. 
La justicia social es la justicia de la honestidad, de la fidelidad y del amor al ser humano y a todo lo que le rodea, como el hábitat natural.
Cualquier progreso personal y social tiene que estar fundamentado en la justicia social y personal.
La dignidad del ser humano se manifiesta en todos los actos de amor, de honestidad y de fidelidad a la verdad, que solo son posibles en un ambiente regido por la justicia social y personal.
Considerar al ser humano como mercancía, es valorarle más por sus obras que por su condición. Es una injusticia que solo beneficia a los fuertes.
Benditos y alabados sean los honestos, fieles y honrados que viven, practican y respetan la justicia social, personal y mundial, más allá de sus propios beneficios materiales y sociales.
Y no conviene olvidar los beneficios espirituales, que son intangibles de un valor incalculable y que no pueden ser objeto de cambio.
Amar la justicia social, vivir de acuerdo a sus normas y conductas y repartirlas con prodigalidad y humildad, es caminar por el sendero de la santidad.
La justicia social y personal es un bien no negociable, intransferible y de valor incalculable, que obliga a respetar al ser humano en cuanto portador de valores y merecedor de todo respeto y protección.
La justicia social y personal es el bien hecho realidad.

jueves, 2 de febrero de 2017

¿VOVER LA VISTA PARA OTRO LADO? ¡¡¡IMPOSIBLE!!!.

Por Antonio Domínguez
Todos somos responsables de lo que sabemos, de lo que ignoramos y de lo que fingimos ignorar, especialmente de eso último. Es un inicio un poco contundente, pero creo necesario incidir en el caso de la injusticia cometida con el Excelentísimo Ayuntamiento de San Lorenzo dando esa lección moral gratuita.

En cualquier caso, si lo que pretenden ustedes es hacer creer al mundo que lo que ya ha sido en realidad nunca ha sido, lo único que conseguirán es potenciar esa tendencia hacia la futura pérdida del lenguaje de la realidad y de la ley, fomentando así la proliferación de auténticos analfabetos funcionales e incluso emocionales. También están causando con ello la infrautilización de la sociedad, que, si bien llegados a este punto es idéntica en las acciones de los dos ayuntamientos, en el de ustedes más, pues ya da claras muestras de ser incapaz de retener lo que no es suyo. El nuestro, sin embargo, y por ende nuestra sociedad, todavía tiene que reencontrarse con –y disfrutar de– aquello que le pertenece.

Seguiré con mi alegato porque es, a todas luces, necesario: no asesinen a la Historia, señores de abajo, llevándose además por delante a la Libertad. Porque sí, la muerte de la una supone indefectiblemente la muerte de la otra, y nadie les ha dado derecho a maltratar estos dos conceptos sagrados y capitales para la convivencia, a convertirlos en un amasijo irreconocible, en nombre de la legitimación de esta situación imposible que se han empeñado en crear y que siguen sin querer corregir, demostrando así que no profesan ningún respeto a nuestros sentimientos. Es una enfermedad, un veneno histórico, lo que emponzoña a los señores de abajo y los conduce sin remedio a las “plataneras” –o al cementerio, si queremos ser más precisos–, pues todavía les mata ese consabido remordimiento; y ni sus historias inventadas, sus posturas recalcitrantes y absurdas, tienen suficiente poder curativo como para salvarlos de sí mismos.

Y todos ellos, todos los que han puesto el pie ahí abajo tras haber sido redactada la Carta Magna, han querido embellecer esa ambición lujuriosa desmesurada con una dimensión metafísica estúpida, la propia de los mediadores que quieren robar incluso agradecimientos a Dios y al mismo Cielo. Porque lo que a ellos les va es cogerlo todo por la fuerza, y, desde una posición tan elevada y espiritual, no tiene sentido sentirse culpable. Desde allí, se endiosan y se apropian de todo aquello que se les antoja cuando la situación es propicia, y se creen a pies juntillas que el mundo se divide solo en dos bandos: ellos y todos los demás seres, inservibles e inútiles. Por eso no es de extrañar que denigren y desprecien la historia hasta ese punto, porque saben que conocerla tiene el mismo poder de una promesa: la promesa de escapar, algún día, de ese mundo viejo y corrompido, y volar al fin hacia el horizonte de la verdad al que debería viajar cualquier ser humano que no tenga tripas en vez de cerebro.

En resumen, el clasismo es uno de los peores errores de la humanidad; y si se mezcla con esa metafísica, esa justificación en lo divino, pueden suceder cosas terribles. No lo parece, no se nota, pero las situaciones injustas tarde o temprano acaban revelándose. A San Lorenzo le ocurrirá igual.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Quejarse y denunciar sin ayudar

Por Luis C. García Correa
Leo, oigo, y supongo que hay más quejas sin ayuda que las que yo sé.
Quejarse sin ayudar, no debería tener utilidad y no se debería decir, y menos escribir.
Quejarse y denunciar es fácil, pero, en lugar de favorecer, puede ser perjudicial, si se hace con deseos de presumir, o de hacerse notar.
Las palabras se las puede llevar el viento. Lo que se pone por escrito hay que borrarlo, y no hay manera de borrarlo de la mente. Y así y todo queda lo aprendido y gravado.
Creo en la buena fe y en la buena voluntad de la persona que denuncia una injusticia, un mal, o cualquier hecho que sea digno de mejorar.
Reitero que no basta con la buena fe y la buena voluntad al denunciar.
Para solucionar problemas, se necesitan hechos de buena voluntad y de buena fe, pero hechos.
Denunciar sin más, sin cooperar a la solución del problema expuesto, no sirve para nada: solo queda la denuncia, sin más efecto que el de llenar papeles.
Creo que deberíamos dedicar más tiempo a buscar soluciones y a intentar ponerlas en práctica que solo a denunciarlos. Así creo que quedaría muy poco por hacer, y menos por decir.
Propuse, y sigo proponiendo que, todos los que no somos pobres, aportemos un tanto por ciento- que pudiera ser el mismo para todos - de nuestros ingresos, de nuestros ingresos reales, quiero decir.
Esa aportación debería ir a un organismo de la máxima honorabilidad, responsabilidad y efectividad como podría ser CÁRITAS.
Por favor: ¿Cuál es su opinión?
¿Cree que ese tanto por ciento que propongo podría ser una solución? ¿Se le ocurre alguna otra forma de solucionar, de forma continuada, nuestros problemas?
Por favor: Ayúdennos.
Para la solución a los problemas personales y sociales debemos cooperar, al menos, informando de nuestra opinión. Yo le pido y ruego que me den la suya, lo cual nos ayudará a todos.
Gracias, y le deseo lo mejor, con todo cariño y admiración.

Avisos de la Zona Interparroquial Tamaraceite Lomo los Frailes

MIÉRCOLES 1 DE FEBRERO.
A las 17:30 h., Adoración nocturna en la Parroquia de San Antonio Abad. A las 19:00 h., Eucaristía.
A las 19:00 h., coordinadora de catequesis de infancia interparroquial en los salones de la Calle Pepe Dámaso.

martes, 31 de enero de 2017

El Colegio Canterbury, ubicado en nuestro distrito,  lleva un par de años tratando de introducir la radio como herramienta educativa y de visibilización del aprendizaje y donde Radio Tamaraceite ha ocupado un papel importante. Participaron por segundo año consecutivo en el evento denominado De palique y en esta ocasión se trajeron a dos invitados de lujo, el director del periódico Canarias7 y al concejal de Turismo del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana. Compartimos las entrevistas.

lunes, 30 de enero de 2017

“Vivir para aprender. También en la vejez”.

Por Luis C. García Correa
La vida es la experiencia y la vivencia personal e intransferible. La vida es lo que vivimos cada segundo, ya sea de iniciativa particular como ajena.
La vida es el tiempo para aprender, repartir y mejorar, tanto personal, como familiar, social y mundialmente.
“¡Vivir para aprender!” Para aprender y saber que hay que aprovechar cada segundo de la vida. La vida es muy corta y debe de ser muy intensa, para vivir, para aprender, saber y ser de utilidad personal, familiar, social y mundial.
Desperdiciar la vida es imperdonable.
La vida es muy corta para desperdiciarla sin hacer, decir y repartir la sabiduría de la vida. Hay que gastarla en ayudar y en ayudarnos.
La vida tiene un tiempo y un valor inconmensurable, y perder el tiempo de la vida es imperdonable, y no recuperable.
El tiempo se usa, se disfruta y se comparte, o bien no se reparte y se queda en la nada.
¡Qué gravísima responsabilidad dejar pasar la vida y hacer poco o nada!
La vida, en especial la de las personas mayores y retiradas, lleva la obligación ineludible de devolver a la sociedad lo que aprendieron de ella y que tanto les sirvió y sigue sirviendo.
No devolver lo que hemos aprendido los jubilados y las personas mayores, por gandulería, pasotismo, egoísmo… es imperdonable.
“¡Vivir para aprender y luego devolver!”
Lo aprendido es una experiencia y un conocimiento con una exigencia personal y social, que todos los mayores debemos devolver a la sociedad en la forma que mejor podamos hacerlo y siempre que nos sea posible.
Anatema y condena a quien en el ocaso de su vida solo vegeta en vida y sin actividad, dejando pasar el tiempo sin hacer nada, sino que cansado y aburrido se sienta a ver pasar la vida, y dejar pasar su vida sin hacer nada, en especial, por los demás.
La vida y su experiencia no es solo nuestra es también de todos –de todos la hemos recibido- y a ellos hay que devolverlas para merecer ganar una paga y un descanso a la vida de trabajo.
Ningún jubilado sano tiene el menor derecho a no hacer nada.
No hacer nada es condenable y es esperar a la muerte sentado sin hacer nada por los demás.  La muerte le deberá ser muy triste y no sé lo que le exigirá.
Benditos y alabados sean los jubilados que dedican una parte de su vida en compartir su sabiduría. Cuando les llegue la muerte no les cogerá desprevenidos y recibirán el premio al mérito alcanzado por su ayuda a los demás.
Vivir para aprender y luego repartir en la jubilación y hasta la propia vejez y muerte, es un valor merecedor del premio de la eterna felicidad en la contemplación de Padre Dios.
“Vivir para aprender. También en la vejez”.

domingo, 29 de enero de 2017

Hoy Fiesta de San Antonio Abad el Chico de Tamaraceite























DOMINGO 29 DE ENEROFiesta de San Antonio Abad, el Chico. A las 9:00 h y a las 19:00 h. Eucaristía

A las 11:00 h.Eucaristía en la Parroquia. A continuación procesión hasta la Plaza de la Cruz, con el siguiente recorrido: TEMPLO PARROQUIAL – CARRETERA GENERAL (dirección Arucas) – DOCTOR JUAN MEDINA NEBOT - PASEO DE LOS MÁRTIRES (Izquierda) – AMARGURA -  BELÉN -  JEREMÍAS - PLAZA DE LA CRUZ (aquí tendrá lugar la bendición de los animales) – BELÉN – SECRETARIO AGUILAR -  PASEO DE LOS MÁRTIRES - MAGDALENA – PASIÓN - DIEGO BETANCOR – CARRETERA GENERAL – TEMPLO PARROQUIAL.

Compartimos con ustedes el himno a San Antonio Abad que compusiera el que fuera párroco de Tamaraceite Jesús Vega Mesa y que se ha convertido en pieza imprescindible en todas las fiestas en honor al santo.