sábado, 3 de diciembre de 2016

Nueva victoria de la UD Tamaraceite

                                                                                                                                      Fuente: futbolaspalmas.com

































La UD Tamaraceite volvió esta jornada a salir victorioso de su feudo del Juan Guedes al vencer 3-0 a la UD Agaete, uno de los equipos fuertes de este grupo. Catorce jornadas,  ninguna derrota y solo un empate han llevado al equipo blanquiazul a lo más alto de la tabla, desde las primeras jornadas de liga.

Diario de un cura: Muchas preguntas y algunas respuestas

Por Jesús Vega Mesa
Yoana, la catequista, tenía cara de preocupación cuando me dijo que los niños de su grupo querían hacerme una pregunta. Pasé a la sala donde estaban y no me hicieron una pregunta sino mil. Parecían disparar interrogantes con metralleta. ¿Quién hizo a Dios? ¿Si Dios es tan bueno por qué se murió mi abuelo? ¿Cómo es el cielo? ¿Y por qué nos manda enfermedades? ¿Cómo es posible que Dios esté en todas partes?

Sinceramente, me costaba responder. Y cuando empezaba a contestar una pregunta, ya me interrumpían para hacer la siguiente. Entonces les conté que yo no lo sé todo y que también me hago muchas preguntas. También a mí, como a los niños, el tema de Dios y de la muerte me crea interrogantes que no siempre sé responder.

Sin ir más lejos, en unos pocos días se me han marchado cuatro amigos curas. El primero y más joven fue Luis María, de Palencia. Nos conocimos hace más de treinta años y, aunque nos veíamos poco, seguía siendo para mí un ejemplo de persona buena, trabajadora y comprometida socialmente. Le recuerdo y le admiro.

A los pocos días tuve que decir adiós a Juan Castellano. A Juanito “el de Guía” como le decíamos en Ingenio. Juan era un hombre dulce. Enamorado de la música y de la liturgia. Transmitía mucha paz. Apenas levantaba la voz. Parecía más bien que cantaba gregoriano. Su conversación resultaba en sí misma una melodía. Un día, después de leer una de mis cartas al viento me dijo muy socarrón: ¡A ver qué vas a decir de mí cuando yo me muera! Nos reímos y le contesté medio en broma: Diré que has sabido hablar de Dios y con Dios a través de la música. Como un ángel. Que esa asignatura la tienes aprobada. Se lo dije entonces. Y ahora, ya fuera de bromas, lo vuelvo a afirmar.

Juan Moreno Sánchez, fue un sacerdote que se integró en el clero diocesano después de unos años como claretiano. La pasada semana fue despedido en Tenoya, su pueblo natal. Había trabajado generosamente, con gran actitud de servicio en la pastoral parroquial durante cincuenta y ocho años nada menos.

Y el pasado domingo, José Manuel Ruiz, que fue cura de Melenara, también se despidió. Un hombre alegre que, a pesar de su edad avanzada, no perdió ni la memoria, ni el humor. En los años 60 estaba de cura en el barrio de San José. Y allí empezaron a llamarle “Padre Botella”. Él lo recordaba muchas veces con simpatía: "Me di cuenta de que si yo recogía botellas y por ellas pagaban unos diez céntimos de peseta, podíamos sacar dinero para los pobres ya que antes no había tantas ayudas sociales". Y así hizo. Con los jóvenes del barrio se puso a recoger botellas de cristal por las casas que luego vendía a una fábrica de envases. Él decía que con esto conseguía ayuda para los necesitados y que se enseñaba a reciclar. José Manuel terminó sus años de vida en la casa parroquial de Melenara con el cariño y respeto de todo el barrio marinero. Y antes de marcharse definitivamente entregó la letra de una canción que estaba significando mucho para él:

“Aquí me tienes, Señor,

aquí estoy pues me llamaste.

Vengo a ofrecerte mi vida

la que Tú me regalaste.

Cansado vengo a tu puerta,

fue duro mi caminar,

pero en tus brazos de Padre

al fin podré descansar

Todo esto, vivido intensamente en unos pocos días, me dejan muchos interrogantes: ¿El mensaje y el testimonio de estos cuatro curas se mantendrá vivo? ¿Seremos capaces de seguir cultivando esos valores de fe, de servicio, de humor, de compromiso, de dulzura? ¿Nuestra diócesis buscará alternativas para suplir la ausencia de sacerdotes como éstos?

Algún día le diré a Yoana, la catequista, que llame a los niños de su grupo. Porque también yo tengo miles de preguntas y algunas respuestas para sus preguntas y las mías.

viernes, 2 de diciembre de 2016

¿Quién o quiénes son los culpables? La culpabilidad

Por Luis C. García Correa y Gómez
¿Quién no se siente culpable de algún mal personal, familiar, social…?
Quien se sienta culpable y se arrepiente, sinceramente, por su honesta educación en valores éticos o religiosos, va camino de la santidad.
Quien no se siente culpable de nada denota una clara mala educación, no tener valores morales o éticos, y vivir de espaldas a su propia realidad.
La responsabilidad es cimiento de la bondad y de la realidad, y con la responsabilidad, y por la bondad, nos damos cuenta de lo que somos culpables.
Leo, con mucha frecuencia, denunciar injusticias reales. Hay quien grita con energía, pero… ¿con qué coopera, directamente, en la solución al problema que denuncia?
Denunciar sin hacer nada para solucionar el problema no sirve de nada, es egolatría, es creerse mejor que los demás: los demás son los malos y yo el bueno.
Denunciar y no hacer nada es lo fácil y sencillo, pero sin brillo.
Repito, y lo haré hasta la saciedad ¿Con qué tanto por ciento de nuestros ingresos cooperamos para paliar la pobreza y las necesidades de los demás?
¿Qué hace, qué hacemos, para cooperar al bien de los demás?
Es importante quejarse, manifestarse y repudiar el mal de los demás, pero si todo ello no va acompañado de hechos, se queda en el lamento que se desvanece y desaparece como el viento.
¿Quién o quiénes son los culpables? Todos, todos nosotros, somos los culpables porque el bien, como el mal, es algo solidario y ¿somos solidarios?
No quisiera ser pesimista, ni derrotista: no es mi intención.
Mi intención es ayudar e informar en la medida de mis posibilidades, y por ello me planteo esta pregunta ¿qué culpa tengo en lo que me rodea?
La información debe ser el medio por el que nos demos cuenta de lo mal hecho, para pedir perdón.
¿Quién o quiénes son o somos los culpables del mal que nos circunda?

jueves, 1 de diciembre de 2016

El IES Cairasco de Figueroa levanta las manos por la Prevención del VIH #ceroVIHcanarias





El IES Cairasco de Figueroa ha celebrado una jornada temática con motivo del Día 1 de diciembre, día de la lucha contra el Sida,  en la que se ha hecho partícipe de la campaña "Levantemos las manos por la Prevención del VIH #ceroVIHcanarias". Diferentes actividades se han realizado en el centro a lo largo de la mañana y la TVC ha estado visibilizando lo que ha trabajado el alumnado durante estos días.

¡Adiós al hombre!

Por Antonio Domínguez
Al hombre adiós, pero al tirano decirle: cuan demasiado viviste tolete.
Cuando una desgracia cumple que jode, masacra cien años después de muerta (Que nos lo pregunten a nosotros, que no nos han devuelto aun nuestro excelentísimo ayuntamiento de San Lorenzo), y no iba a ser Fidel Castro una excepción. Los muchachos de No Pudimos están dispuestos a trasladar ese fuego castrino y hasta castrador, hasta donde Lenin les dé a entender.
La desgracia de los parias de la tierra (por mandato de sus líderes) es que no quieren hacerse amigos del que tiene las perras, ni iniciar una encendida voluntad para ser él uno de los que tiene las perras. El paria vive muy mal, pero, no quiere complicarse la vida en atender y entender nada en absoluto. ¡No quiere saber nada de ocupaciones y menos de preocupaciones! Quiere alimento y su droga preferida: alcohol o tabaco etc. ¡¡¡y que trabajen ellos!!! (todo cocinado por la incitación a la situación cochambrosa marcada por sus jefes: las sectas).
La muerte es un hecho natural. Lo antinatural y altamente preocupante es que esta muerte en concreto sea la bocanada de aire que en concreto da al chofer de la guagua, a Morales (Evo), y también a No Pudimos ¡que no es menor el daño!. En fin, a todos los que quieren dejar sin comer a los parias de la tierra; encima de acabar de enterrarles hasta el pescuezo en su paria-suerte.
Hizo sangre, mucho daño, el sátrapa y déspota opresor que nos ocupa; cuando dijo que moría pero que quedarían sus ideas; en el sentido de que todo tipo de zoquetes se deslomará por encontrar una (idea) que le sirva a él; sin enterarse que de un necio, las ideas de un necio, mandando un país él solo, es grave, tan grave como bomba atómica en manos de africano.
¿Qué quedará en claro de la revolución? ¿Qué se ha ganado con la revolución? Hay muchas preguntas que solo pueden tener respuesta en el desastre. Por otro lado se puede afirmar con verdad, que, la Cuba de la abundancia y la de los lechones asados “a uno por cabeza” que ponía a los cubanos a chorrear grasa por sus pechos y tetas, murió cuando Fidel bajó de Sierra Maestra. ¡¡Tarde volverá Cuba al lechón a discreción!!; tendrá que seguir con cositas de la mar: (lapas y pocas) y arriesgarse a comerse un caimán, porque, el caimán se lo puede comer a él.

Pobre Cuba, ahora que ya no eres la perla de las Antillas. ¿Cuántas décadas te quedarán de ese infierno? (…).    

miércoles, 30 de noviembre de 2016

CC en el barrio de El Román

Esta semana visitó una representación de Coalición Canaria  la AAVV El Román, con D. Fernando Bañolas al frente, para oír a los vecinos y Vecinas, sus necesidades y problemas y  contaron sus proyectos. Un encuentro muy constructivo según los vecinos.

Vigilia de Adviento en San Lorenzo


martes, 29 de noviembre de 2016

¡Cuándo un maestro se va!

Por Esteban G. Santana Cabrera

Con el permiso de ustedes, me gustaría cambiar el estribillo de una canción de Alberto Cortez,  por este otro: "cuando un maestro se va, algo se muere en el alma". Aunque también es verdad que la huella que deja es imborrable para el paso del tiempo. En estos días la comunidad educativa del IES Tamaraceite, en Las Palmas de GC, ha tenido la pena de despedir para siempre, después de una larga enfermedad, a un MAESTRO con mayúsculas, y al que muchos docentes admirábamos por su compromiso con la educación en Canarias. Admirado por docentes, alumnado y familias, era el alma de un centro que no ha sido fácil timonear y del cual, Antonio Godoy, supo sacarle durante años el mayor partido. Durante su enfermedad siguió dirigiendo el centro aportando lo mejor de su ser, aprovechando las treguas que le daba su proceso.
Pero los buenos maestros nunca mueren. Yo he tenido muchos y muy buenos, aunque también, y siento reconocerlo, algunos muy malos. Pero no malos por no saber "dar clases", porque aquí le podemos aplicar el dicho popular "cada maestrillo tiene su librillo", sino porque les faltaba lo esencial, la vocación.
Y un docente sin vocación es un cuerpo sin alma, una fotografía sin imagen, un mar sin agua o un libro sin palabras o imágenes. Un docente sin vocación no emociona, no te hace vibrar, sentir, crecer.  Me gustaría echar la vista atrás y recordar a mis buenos maestros, esos que me enseñaron que ser un estudiante de éxito no era lo mismo que ser una persona de éxito. "Lo importante es ser buena persona", lo demás viene después me dijo uno de ellos en una ocasión. Y no deja de tener razón, porque el mal del docente en muchas ocasiones es olvidarse de lo verdaderamente importante, que es emocionar al alumno y no perder horas y horas en contenidos inútiles que pueden encontrar a golpe de clic en cualquier dispositivo móvil. ¿Qué es más importante, saber de memoria los ríos de España o saber buscarlos y ubicarlos después de haber investigado? Pues me quedo con la segunda, porque la memoria falla y con el tiempo más.
El fallecimiento de un docente, la jubilación o el traslado de centro, muchas veces se convierte en una tragedia para padres y alumnado, pero también se convierte en un momento que sirve para engrandecer a esta profesión, de las más bonitas que existen y de las que más responsabilidad conllevan. Porque ponerse en manos de un médico "tiene tela", porque te puede dejar "de aquella manera" si se le va el bisturí en la mesa del quirófano, pero ¿y el maestro? Un mal maestro es más peligroso que un mal médico, un mal cura, un mal político o un mal conductor. Porque en él depositamos lo más preciado de nuestras vidas, a nuestros hijos, que los va a "moldear", a instruir, para lo bueno y para lo malo.
Cuando un maestro se va, algo se muere en el alma, nos deja tristes pero contentos cuando vemos que el legado que deja atrás es trabajo y compromiso.Al buen maestro lo recordaremos siempre, del maestro malo mejor ni hablar.  Permítanme hoy acabar mi reflexión cantando: " Cuando un maestro se va, queda un espacio vacío, que no lo puede llenar, la llegada de otro maestro. Cuando un maestro se va, queda un tizón encendido que no se puede apagar ni con las aguas de un río. Cuando un maestro se va, una estrella se ha perdido, la que ilumina el lugar donde hay un niño dormido. Cuando un maestro se va se detienen los caminos y se empieza a rebelar, el duende manso del vino"...

lunes, 28 de noviembre de 2016

La Esperanza

Por Luis C. García Correa
La esperanza es la virtud de las personas humildes de corazón, cuyas almas están llenas de amor.
La esperanza llena la vida de ilusión y de contenido.
Vivir sin esperanza es la muerte en vida.
¿Realmente hay alguien que no tenga esperanza? Creo que no.
Todos, me atrevería a decir que por instinto, tenemos la esperanza de una vida mejor.
La gran esperanza del momento - quizá de siempre, aunque ahora de manera especial, pues nos enfrentamos a la gravísima situación del ataque al hábitat natural, que si no se corrige, eliminará la esperanza de vida natural en la Tierra – es que seamos y nos comportemos como seres humanos honestos y libres.
La esperanza se basa en la confianza del libre y honesto comportamiento.
Sin la honestidad no hay esperanza.
Los grandes y peligrosísimos males de la humanidad, creo que son causa del comportamiento derivado de la falta de la honesta esperanza.
Esperanza es esperar el bien.
La única esperanza ante el mal es que éste desaparezca.
La esperanza es un deseo, un anhelo del comportamiento cívico y amoroso de las personas. No hay esperanza si las personas no somos lo que somos.
Perder la esperanza es llegar a un punto de no retorno.
Perder la esperanza es el final del camino del bien y el comienzo del camino hacia el mal.
Perder la esperanza es haber llegado a un momento en que el mundo y la vida dejan de ser habitables.
La esperanza se aprende de niño y se desarrolla, a lo largo de la vida, por el conocimiento y el amor.
Se pierde la vida si se pierde la esperanza.
Quien no tiene esperanza vive la amargura del mal.
Vivir sin esperanza es vivir el mal sin remedio y sin esperanza.
La esperanza es el bien del momento siguiente.
Lo último que se pierde es la esperanza. 

domingo, 27 de noviembre de 2016

La UD Tamaraceite se despega de sus perseguidores

                                                                                    Fuente: futbolaspalmas.com

La UD Tamaraceite continúa intratable en lo alto de la tabla, distanciándose aún más de sus perseguidores, al vencer ayer al Muelle Grande por 0-3. A esto ha contibuido que el Agaete empató en su feudo el viernes con el Acodetti. Una buena racha que nos sigue ilusionando para ascender este año de categoría.

VIII Maratón de cuentacuentos solidarios
























Queridos amigos y amigas. ¿Acaso creían que nos habíamos olvidado?
Nada de eso. Con más ganas, con más motivos, con más ilusión vuelve el maratón de cuentacuentos solidarios.
Este año nuestro proyecto es el de una mujer, Estrella, una mujer que atiende a los últimos de la Tierra, a los leprosos. En Mozambique.
Se merece todo nuestro apoyo. ¿vendrás?
Sabes que es la fiesta de la palabra y que siempre, siempre hay magia. Y tú eres parte de ella.