viernes, 10 de marzo de 2017

Querer y poder

Por Luis C. García Correa
Querer y poder debe ser el deseo y la meta a conseguir para tener y dar lo que hay que tener y dar.
Creo que el esfuerzo es el cimiento del bien a conseguir y luego lograr que sirva y tenga continuidad.
Lo barato suele ser lo más caro.
Ahorrar en actos de bien por no informar, por no molestarme, es vivir equivocado.
Las palabras trato de llenarlas de contenido, de valor y de amor.
Hablar por hablar puede ser divertido, pero puede ser baldío.
Querer y poder decir y hacer lo que debemos decir y hacer debe ser el constante comportamiento que nos lleve al bien. Así lo creo y así lo hago.
Por mi experiencia, repartir el bien es el mejor regalo que podemos hacer y no requiere más esfuerzo que amar, dar y ayudar.
Querer y poder nos debe llevar por el camino correcto para que al compartirlo estemos ayudando y nos estemos ayudando.
Dar y repartir el bien y actuar con buena voluntad deben ser el normal comportamiento del bien y de la felicidad. Así lo creo y así lo hago.
Vivir felices y contentos es la meta que se alcanza con facilidad, dependiendo de nuestra buena voluntad, honestidad y fidelidad.
He vivido y vivo que el querer y poder debe ser la forma de amar para ayudar y ayudarnos.
Los comportamientos deshonestos e insolidarios nos están arrastrando a un mundo inhabitable.
La habitabilidad depende del comportamiento personal y general, de acuerdo al comportamiento habitatista de cada uno. Po favor, no lo olvide.
Todos, sin excepción, estamos llamados y obligados a repartir el bien sin mirar a quién.
Querer y poder debe ser el medio y la forma para el bien y para ayudar.
Querer y poder debe ser amar y repartir el amor con prodigalidad.
Querer y poder debe ser dar la felicidad, la libertad y la fidelidad.
Querer y poder debe ser el comportamiento normal y natural.

jueves, 9 de marzo de 2017

El IES Tamaraceite cambia su nombre por el de Antonio Godoy Sosa


Con fecha 9 de marzo de 2017 se ha publicado en el Boletín Oficial de Canarias número 48, la ORDEN de 23 de febrero de 2017, por la que se autoriza el cambio de denominación específica del Instituto de Educación Secundaria “Tamaraceite”, de Las Palmas de Gran Canaria, por “Antonio Godoy Sosa”.


Esto se decidió tras un acuerdo del Consejo Escolar de 25 de enero de 2017, en sesión ordinaria se aprueba por unanimidad el cambio de denominación específica del Instituto de Educación Secundaria "Tamaraceite" por "Antonio Godoy Sosa", director del centro recientemente fallecido.Una persona muy querida para toda la comunidad educativa que todavía no se hace la idea de tan irreparable pérdida.

Desde este medio felicitamos a Teresa su directora y al resto del claustro por tan bonita iniciativa que viene a devolver parte de lo que Antonio Godoy hizo por Tamaraceite.

VER ORDEN

Asuntos de santidad

Por Antonio Domínguez
Hoy les brindo extracto copiado de un libro, que a mí se me haría prácticamente imposible explicar contenido por su incomparable claridad y carestía en/de la verdad. El nombre de su autor, por poco leído y no gozar “del delirio de las masas”, no lo voy a escribir; sí una migaja de su obra.
Antes hay que explicar el significado de las voces VELO DE MAYA para que todos los lectores partan desde mismo punto a comprender. Importante es saber de qué hablamos cuando nos referimos a un símbolo. En una mitología –que no se nombra para no quitar del taponazo toda seriedad y fundamento-, Maya es la diosa de la energía vital. Maya es fundamentalmente incomprensible: no sabemos por qué existe, ni cuando comenzó. La única forma que hay para rasgar el velo de maya es la  visión de la cosa en sí. Dando ya por sabido cuanto hay que saber para leer lo que sigue, procedemos a exponer lo ya anunciado.
“Cuando la punta del velo de Maya –la ilusión de la vida individual- se ha levantado ante los ojos de un hombre, de tal suerte que ya no hace diferencia egoísta entre su persona y los demás hombres, toma tanto interés por los sentimientos extraños como por los propios, llegando a ser caritativo hasta la abnegación, pronto a sacrificarse por la salud de los demás.
Ese hombre, que ha llegado al punto de reconocerse a sí mismo en todos los seres, considera como suyos los infinitos sentimientos de todo lo que vive, y debe apropiarse del dolor del mundo. Ninguna angustia le es extraña. Todos los tormentos que ve y raras veces puede dulcificar, todos los dolores que oye referir, hasta los mismos que él concibe, hieren su alma (parte enteramente física del cuerpo, ¡¡que no le sobrevivirá!!) como si fuera la propia víctima de ello.
Insensible a las alternativas de bienes y males que se suceden en su destino, libre de todos los elevados egoísmos de pretensiones en el cielo (de andar allá tomando celestiales cafés por las tardes en compañía del señor), descubre los velos de toda ilusión individual; lo que considera casi su ilusión principal. Todo lo que vive todo lo que sufre está igualmente cerca de su corazón. Concibe el conjunto de las cosas, su esencia, su eterno flujo, los vanos esfuerzos, las luchas interiores y los sufrimientos sin fin; por todas partes a donde vuelva la mirada ve el hombre que sufre, el animal que sufre, y un mundo que se desvanece eternamente, donde ninguna felicidad personal tiene cabida; en el que los remedios son vacuidades de las miles de religiones. Inventos cada cual mas deplorable al pensamiento, inductores a la nausea que aterroriza el vivir. Desde entonces únense a los dolores del mundo más estrechamente que el egoísta a su propia persona. Se instala en el dolor. Se olvida de virtudes y pecados. No escucha premios y castigos. Se ahoga de pena porque sabe que “su reino” está necesariamente en este su mundo asqueroso.
Admira desde la vaciedad que observa, todas las formas ascetismo y misticismo; pero no entendidos como encerrados en una cueva llena de gente con las manos unidas y elevadas como en grecas figuras, ¡no!; se trata de una introspección en el todo uno del género humano, que de momento es ignorancia y sufrimiento y en cuanto mas misticismo, mas se ignora porque eso está todo en el terreno de la suposición y la fe. Todo lo demasiado, no de este mundo, le afecta al hombre integro, y de amargura, “se seca como un pejín”. Las contemplaciones y esperanzas  baldías, estériles del mas allá. Todo lo demasiado fácil que se espera conseguir en la gratuita oración (Dios no necesita oír que es guapo, que es fuerte, que es el amo; no necesita ver desalado, muerto de miedo, a un pobre diablo para Él ser feliz).

El hombre bueno es el de sin monsergas. Es el que ante sí se ha levantado el velo de maya. Esto de maya utilizado como metáfora. Imposible ser religioso y siquiera parecerse al hombre aquí  definido; porque yo aun en la antípoda de cualquier secta (religión), por lo tanto sin haber tratado jamás de mentir al soberano poder, “soy malo” (sin ser religioso sectario; de tratar de tú a Dios) y lo asumo. Cuanto daría por conocer un ser humano como el descrito: BUENO. No santo. ¡¡Santos no por favor!!

miércoles, 8 de marzo de 2017

Madres de antier

Por Esteban G. Santana Cabrera
Hoy 8 de marzo, día de la Mujer, quiero hacer un pequeño y humilde homenaje a nuestras madres y por ello rescato una reflexión realizada hace unos años en La Provincia DLP y que me gustaría compartir con ustedes. 
¡Qué trabajitos pasaban nuestras madres y abuelas!. La mujer era la protagonista de la vida social de los pueblos ya que el marido se pasaba todo el día trabajando, desde que amanecía hasta el anochecer. Luego en sus ratos libres se iban a los bares a “olvidar las penas” y a echar una mano con los amigos.
Eran dignas de hacerles un monumento. Se levantaban de madrugada para preparar la “talega” al marido, que salía a trabajar a las 6 de la mañana, y ya no se acostaban para ir haciendo las tareas de la casa y tener el desayuno y la ropa de los chiquillos para llevarlos a la escuela.
Cuando los niños estaban en la escuela las mujeres aprovechaban para ir a lavar al barranco, a las acequias o a la Paterna o Cuesta Blanca, donde hubiese agua ese día. Había algunas que aparte de las labores domésticas se dedicaban a hacer algunos “lavados” de las personas más pudientes de Tamaraceite y de Las Palmas. Eran las llamadas lavanderas, como Anita Quevedo, Conchita y otras muchas que burro en mano recorrían sus buenos kilómetros por 20 pesetas al mes y así ayudar a la economía doméstica. Las que no se dedicaban a esto también tenían que recorrer muchos kilómetros para hacer los lavados. Utilizaban jabón “lagarto” y “suasto” para blanquear. Muchas se metían dentro de la acequia o los estanques para que la ropa quedase más limpia, sobre todo si era ropa de hilo, pesada, o algodón. La ropa blanca, al terminar el lavado se metía en un cubo con añil para que quedara más blanquita.
Durante el lavado, entre conversación y conversación, entre discusión y discusión, que también las había, se echaban algo a la boca, algún higo pasado generalmente, porque la tarea duraba todo el día, que generalmente era los lunes, cuando solía correr el agua. La ropa venía casi seca, la ponían encima de las piedras o las pitas para que así no se ensuciara. La ropa blanca era la que tendían en casa ya que sólo la traían torcida.
Cuando llegaban de lavar había que meterse en la cocina. ¡Antes no había que pensar qué hacer de comer al siguiente día!. Los que no tenían cocinilla de hierro, ponían dos piedras y leña para hacer el fuego. Como leña iban a buscar a la Montaña de San Gregorio la “gamona” o utilizaban tuneras indias secas, “bostas”, tabaibas o serrín.
El potaje era la comida habitual, los plátanos verdes sancochados con aceite y vinagre, café y cebada. La carne era para los domingos y el que tenía gallinas a esperar que pusiera para ir a vender el huevo o cambiarlo por algo de sustento. La leche sí que no faltaba porque casi todo el mundo tenía una cabrita en su casa. De la cabra se aprovechaba todo, el “veletén” , el suero y el queso porque la mantequilla era para los más pudientes.

Un hecho que incluso yo recuerdo, es ir a los alpendres de don Sixto Henríquez a tomar leche y gofio, poniendo la “escudilla” debajo de la teta de la vaca.
Los potajes eran de judías o jaramagos y caldos de papas con cebolla que era el “conduto”. El aceite era a granel igual que el petróleo, como los granos que venían en sacos y se compraba ¼ Kg, ½ Kg, etc.
Pero nuestras abuelas y madres también tenían que ir a comprar. Algunas lo hacían a casa de Antoñita de la Cruz del Ovejero, Prudencito Medina, Pedro Acosta, Pepita Acosta, Juanito Granados, Mariquita Serapita, Antoñito, etc.
La contabilidad era otra de las tareas que tenía que llevar la mujer de esta época. Los “fiados” eran la manera peculiar de compra, no hacía falta tarjeta ni monedas. Se pagaba semanalmente o en las fechas de pago como era el 18 de julio o las pascuas. Cuando pagaban se le regalaba un caramelo de regaliz. Hay que tener en cuenta que muchas de nuestras madres y abuelas no sabían leer ni escribir, pero tenían una manera particular de llevar la contabilidad: la peseta era una cruz, la perra una raya y el duro un círculo. Y nadie les engañaba.
Otra de las maneras de compra era hacerlo a los vendedores ambulantes. Esta era una imagen típica de los pueblos de nuestra isla. En Tamaraceite eran muchos los que vendían, sobre todo pescado, como Juanito el árabe, Pinito, Juan Cantero y Andrecito.
Antes no se congelaban los alimentos, aunque no hacía falta ya que los alimentos no se guardaban sino que se compraba lo del día. Si se quería conservar de un día para otro lo ponían cerca de la pila del agua y allí se mantenía fresquito.
Ya por la tarde y después de recoger la cocina tocaba echarse un “buchito” de café, aunque éste no tenga nada que ver con el café de ahora ya que incluso había que tostarlo en casa, en los “molinillos” que todavía algunos conservan.
Otra de las labores de la casa era planchar. Primero había que dar fuego al brasero y poner los hierros a calentar. Este era un trabajo muy complicado. Las cosas se facilitaron mucho cuando llegaron las planchas de carbón. Después de planchar tocaba coser, hasta que se iba el sol porque después ya no se veía bien. Una de las tareas que se ha ido perdiendo es la de “zurcir”, se le ponía a los calcetines un huevo de madera para poder hacer bien el zurcido, aunque también éste también se le hacía al resto de la ropa. Las mujeres, casi todas, sabían coser y ellas mismas se hacían los trajes y los de sus hijos. Una tradición era estrenar para la fiesta de San Lorenzo. Para las que no sabían coser o no se les daba nada más que los remiendos, había costureras como Paquita Cabrera. Las que podían ahorrar un duro iban a Las Palmas a las tiendas de Rivero o Cardona y pagaban con un vale.
En lo que no se perdía mucho tiempo era en limpiar el baño, porque no lo había. No existía ni el papel higiénico y se utilizaba una piedra o papel del vaso, con el que nos envolvían el grano en la tienda. Para limpiar los exteriores de la casa, para evitar las pulgas y los carrancios, se utilizaba el “zotal”. Para los interiores, ya que los pisos eran de cemento, se utilizaba petróleo para que se quedaran brillantes.
En otro orden de cosas, si alguien se ponía malo iba a la farmacia de Don Paco Arencibia o a la de Don Vicente Artiles, más tarde. Si la cosa iba a más se iba al médico o al practicante que te ponía una inyección utilizando la misma jeringuilla que antes había utilizado con otro paciente que no sabía si tenía gripe, tifus o hepatitis. Pero también había remedios caseros como la leche caliente de mujer parida, el agua del “rolo” o del millo o aceite caliente para el dolor de oídos. Para el dolor de “barriga” se calentaba aceite y se ponía en un papel vaso sobre el lugar donde dolía. Para la fiebre se abrigaba y era típico coger un “sudor” para bajar la temperatura.
A la hora de dar a luz, los partos eran en las casas. Muchos de los niños que ahora tienen 40, 50 ó 60 años nacieron con Mariquita García, Encarnacionita López o Cesarita Afonso, las parteras del pueblo, a las que venían a buscar desde otros pueblos para que asistieran a las parturientas. Las mujeres no querían ir a la clínica porque asociaban el ir a la clínica con morirse, ya que allí iban los partos difíciles y que las parteras no podían asistir a pesar de su experiencia
Otra de las labores de las madres y de las hijas, que las mandaban, era ir a buscar agua al pilar, para bañarse, para la comida o para regar las flores, ya que hasta bien entrados los años 60 fue cuando se empezó a instalar el agua corriente en las casas. Una de las primeras personas que tuvo el agua corriente en la Montañeta fue Pedro Benítez.
Los tamaraceiteros y tamaraceiteras se bañaban con palanganas y el agua se calentaba primero y luego se mezclaba. El baño, no como ahora, era todas las semanas y si las mujeres tenían el periodo, el agua no se podía ni tocar porque se volvían “locas”.
Las mujeres más jóvenes, cuando acababan la tarea y ya entrada la noche, a la luz de un candil de carburo y alguna que otra vela, mientras los hombres estaban echando una partidita, se iban a casa de las amigas a hablar de novios o a escuchar en la radio las novelas de “radio Andorra” que era la única que se oía por los años 60.
Hay que destacar que muchas de las radios a válvulas y alimentadas con batería las montaba Macriver en cajas de madera que servían de transporte para botellas de bebida, cuando tenía un pequeño taller en la carretera general, antes de trasladarse a La Cruz del Ovejero, lo que luego sería un gran centro comercial para la época. También Manolo Cabrera fue uno de los primeros que trajo la televisión a Canarias. La marca DeWald fue una de las más conocidas.
Ya llegada la noche, nunca después de las 9, se iban a casa a dormir, compartiendo la cama con los hermanos ya que las casas no eran como las de ahora en que cada uno tiene su cuarto, pero con mucha, mucha alegría porque como dice el dicho, no es más feliz el que más tiene sino el que menos conoce.

Pensar en la muerte

Por Luis C. garcía Correa
Pensar en la muerte, lo que hago, debería ser algo habitual y normal, en especial cuando se alcanza una cierta edad. Pero también conviene pensar en la muerte en la juventud, porque no se sabe cuando nos llegará la hora.
Los viejos, los que no somos tan jóvenes, estamos más cerca de la muerte, lo que nos debe servir para pensar y meditar más, y con más frecuencia, en la muerte.
La muerte es inseparable de la vida. Esto lo sabemos todos, pero no todos lo pensamos y meditamos para entender y aceptar ese momento importantísimo de la vida, que es la llegada de la muerte.
Cuando llegue la muerte - que seguro llegará - no nos debería coger desprevenidos.
Deberíamos aprender, desde niños, a considerar y meditar sobre la muerte, por lo que es: un hecho totalmente natural, ineludible e irreversible.
Los creyentes creemos que la muerte es el paso necesario para poder llegar a la presencia de Padre Dios, que eso es el cielo.
Los no creyentes ¿qué piensan sobre la muerte?
Hasta donde alcanzan mis conocimientos, los no creyentes creen que la muerte es el final del recorrido y que no hay nada más. Se acaba todo. Después de la muerte, no hay nada. Ni nadie.
Como creyente rezo, con profundos deseos y amor al ser humano, para que todos crean que existe un Padre Dios y que nos espera una feliz eternidad por su bondad infinita. ¡Que eso es Padre Dios! La bondad infinita.
Y si como creyente estoy equivocado, y no hay nada después de la muerte, esta convicción me ha servido para ser feliz y ayudar a los demás, por creer en el Primer Mandamiento y tratar de ser consecuente. Me ha ayudado, poderosamente, a mejorarme y a tratar de mejorar y ayudar a los demás, y con ello he vivido la felicidad.
¿Qué encontraré después de la muerte, como creyente, si no hay nada? Estaré igual. Se habrá acabado todo y ya no existirá nada.
Pero y ¿si hay un Padre Dios y una eternidad?
Por favor, considere la posibilidad - como yo considero la posibilidad de que no exista Padre Dios - que existe ese Ser indescriptible: el Amor pleno, la caridad absoluta, toda la bondad, la benevolencia suprema y la plena e infinita misericordia que nos espera para llevarnos a su eterno Reino de la felicidad en su contemplación, para toda la eternidad.
Y nos llevará a su cielo tanto a los creyentes como a los no creyentes. Eso dependerá de cada uno.
Pensar en la muerte, no nos perjudicará, nos beneficiará.

martes, 7 de marzo de 2017

Las guarderías municipales abren el plazo de inscripción

C7. El Ayuntamiento ha abierto el plazo de inscripción de las guarderías, un plazo que comienza este jueves y que se prolongará hasta el 31 de marzo. El Consistorio destinará 718 plazas de nueva admisión para el próximo curso en las once escuelas de titularidad municipal repartidas en el municipio.
La concejala de Educación, Lourdes Armas, recalcó que «volvemos a apostar por segundo año por un proyecto innovador que tiene mucha utilidad para los padres conocido como Educación Parental educar con eficacia. Se trata de unos talleres destinados a padres y madres con dificultades en la atención que prestan a los hijos en los primeros años de su vida».

El Ayuntamiento ofertará 1.251 plazas para el próximo curso escolar que se dividen en 533 plazas de renovación y 718 plazas de nueva admisión. Los padres, madres o tutores de los menores con edades comprendidas entre las 16 semanas y los tres años que estén interesados en matricular a sus hijos, deberán dirigirse a los cinco puntos informativos que ha habilitado la Concejalía de Educación donde se pueden obtener los impresos de solicitud , informarse acerca de la documentación que hay que presentar y resolver las dudas que presenten los ciudadanos, en las siguientes escuelas infantiles: Pocahontas, (Siete Palmas), calle Albahaca; Princesa Tenesoya, (Pedro Hidalgo),calle Debussy s/n; La Carrucha (La Isleta), calle Coronel Rocha s/n; Blancanieves (Schamann), calle Doctor Jiménez Neyra, 35; y La Sirenita (Tamaraceite), calle Pintor Jorge Oramas, 7.

El Ayuntamiento establece un baremo con respecto al precio de la matrícula que contempla la situación social y laboral de las familias, fijando un rango de cuotas que va desde los cero hasta los 300 euros. El 86% del total de cuotas están alta o totalmente subvencionadas por parte del Consistorio, por lo que las familias no tendrían que abonar nada, o en caso de hacerlo, la mensualidad no superaría los 60 euros por todos los servicios ofertados.

lunes, 6 de marzo de 2017

¿Qué es ser un honesto político?

Por Luis C. García Correa
Ser un político es de los mayores honores, alegrías y responsabilidades que podemos tener los ciudadanos. Y lo digo por propia experiencia.
¿Qué es ser un honesto político? Quien dedica su tiempo, alma, vida y corazón, las veinticuatro horas del día, con honestidad, lealtad y fidelidad, a servir a la comunidad.
Ser un honesto político es alcanzar el cenit de la vida social y personal.
Por mi experiencia, para servir a la comunidad se debe haber aprendido desde niño la responsabilidad y la honestidad que hay que tener y la dedicación o atención que hay que dedicarle, sin mirar atrás y siempre adelante, con la cooperación, apoyo e información del pueblo que es servido y gobernado.
¿Qué es ser un honesto político?  Quien trabaja por el bien de los demás en unión y al unísono con los demás a quienes sirve y gobierna.
Ser político es haber llegado a una especial cima de la vida: servir honestamente a la comunidad de nuestro querido pueblo, con el pueblo y para el pueblo.
¿Qué es ser un honesto político? Quien dedica su tiempo, con honestidad, lealtad y fidelidad, a servir a su pueblo y en unión inseparable con su pueblo. Tuve esa gran experiencia.
Bendito y alabado sea el honesto político que ayuda a su pueblo administrando esos casi sagrados bienes de la comunidad en comunión indisoluble con su pueblo.
La base de la labor y efectividad de la gobernabilidad en la administración de los bienes y necesidades de los pueblos está en relación directa a la unión entre ambos y a la honestidad de ambos.
¿Qué es ser un político honesto? Quien oye y acata las ordenes de su pueblo –que son y conocen lo que necesitan, y para no creerse un iluminado– y lo hace en armonía y unión con ése su pueblo. Tuve esa gran experiencia.
Políticos que deciden por su cuenta sin contar con los administrados, son dictadores elegidos, pero no políticos honestos.
¿Qué es ser un político honesto? El servidor incondicional de su pueblo, el servidor que permanece unido y relacionado con su pueblo, y el servidor que da su trabajo y hasta su vida por su pueblo.
Bendito el político honesto que trabaja por su pueblo, y con su pueblo.



domingo, 5 de marzo de 2017

Avisos Zona Interpastoral Tamaraceite Lomo los Frailes

AVISOS ZONA PASTORAL

LUNES 6 MARZO 2017
A las 19·00 h., seguimiento y acompañamiento del Plan Diocesano de Pastoral para todo el arciprestazgo de San Lorenzo, en los salones de la Calle Pepe Dámaso, Tamaraceite.
MARTES 7 DE MARZO 2017
A las 18:30 h., oración y adoración al Santísimo Sacramento en la Parroquia de Ntra. Sra. del Camino de Fátima.
A las 19:00 h., Eucaristía.
VIERNES 10 MARZO 2017.
A las 18:30 h., Via- crucis en la Parroquia de San Antonio Abad.
A las 19:00 h., Eucaristía.
HORARIOS DE MISAS INTERPARROQUIAL.
Parroquia de San Antonio Abad:
Lunes, miércoles, viernes y sábados a las 19:00 horas. Domingos a las 9:00, 11:00 y 19:00 horas.
Parroquia de Ntra. Sra. del Camino de Fátima:
Martes y jueves. A las 19:00 h. Sábados a las 19:30 h. Domingo a las 10:00 h.