sábado, 4 de abril de 2015

Viernes Santo en Tamaraceite



                                                              Fotografías: Armando Hernández

Dar al César lo que es del César

Por Luis C. García Correa
Dar al César lo que es del César ha sido, es y será una obligación de todo ser humano viviente.Me cuesta creer que exista creencia religiosa que exija una doble vida: una, la de los hechos temporales y públicos; y la otra privada, la propia de la fe.
No hay razón Iglesia y Estado choquen en el ejercicio legítimo de sus respectivas autoridades. Quien afirme lo contrario está fuera de la realidad.
Todos debemos dar testimonio con unidad de vida, en hechos y palabras, sincera y profunda. Cumplir fielmente con las obligaciones civiles, religiosas o morales; pagar nuestros impuestos; distribuir correctamente los bienes y los servicios; buscar, en definitiva, el bien personal y el bien común.
La dejación de deberes y derechos es un pecado que conduce a la corrupción, al dominio del mal sobre el bien. Esa inhibición permite que la deshonestidad se adueñe de la sociedad.
Dar al César lo que es del César obliga a contribuir a la justicia, a que desaparezcan las injusticias, las discriminaciones económicas o sociales. En definitiva, a esforzarme porque las leyes sean justas, porque yo soy justo.
Seamos laboriosos, alegres, optimistas, respetuosos, leales y responsables en el cumplimiento de nuestras obligaciones, y en el ejercicio de nuestros derechos personales y sociales.
Enamorarnos del Ser Humano: luchar por tener y repartir la felicidad y la libertad, dando al César lo que es del César.

viernes, 3 de abril de 2015

Donde acaba la razón, allí sigue la fe

Por Esteban G. Santana Cabrera
Muchos son los que se cuestionan hoy en día que para qué sirve la semana santa, salvo para descansar un par de días y no entienden cómo, todavía, la gente va a misa los domingos o asiste a las procesiones. El mundo está consternado por el suceso acaecido esta pasada semana en los Alpes franceses en el que fallecieron más de 150 personas inocentes porque a una “mente enferma” se le ocurrió “eso” a miles de metros de altitud, no sabemos por qué motivo. Otros se cuestionan el por qué Dios permite cosas como éstas, que mueran inocentes, familias destrozadas y mutiladas por el dolor.
¡Cuántas ilusiones y proyectos que se vinieron abajo en cuestión de minutos!  Y parece que el destino ha querido que ocurriera en un tiempo en el que los cristianos conmemoramos la pasión y muerte de Jesús, que, casualidades de la vida, también murió sin motivo alguno. La razón humana es incapaz de encontrar una respuesta lógica a hechos tan dolorosos, tanto a la muerte de ese  centenar de personas que se dirigían a Alemania como a la del mismo Jesús, o sin ir más lejos a las mujeres que caen víctimas de la violencia machista cada año en España.
La semana santa  es tiempo de trabajo, descanso, fervor, diversión y fe que se conjugan  durante este periodo de comienzo de la primavera, y que todavía, pese a quien le pese se sigue viviendo con plenitud, eso sí de otra manera que antaño, pero continúa siendo una manifestación de respeto y simbología en muchos lugares del mundo, donde la gente llena los templos y se echa a la calle en procesiones y manifestaciones religiosas que culminan con la celebración de la resurrección de Jesús.
Yo tengo muchos recuerdos de la Semana Santa, cargada de solemnidad, donde la gente se iba preparando desde el Miércoles de Ceniza con la entrada de la Cuaresma. Procesiones, actos litúrgicos, encuentros de jóvenes con el obispo, visita a los monumentos,  etc, compaginaban de manera natural con el ocio, la playa, el encuentro con los amigos y la diversión.
En algunos de nuestros pueblos se representa desde hace muchos años,  la pasión, muerte y resurrección de Jesús movilizando a miles de personas como el tradicional Auto de la Pasión de  la Villa de Agüimes  escrita por Orlando Hernández, hijo de la villa. O la representación de La Pasión en Tamaraceite,  que se ha recuperado después de muchos años en el olvido y que movilizó a más de un centenar de vecinos este fin de semana.
Si tratásemos de explicar con la razón el por qué la gente acude a misa, a las procesiones, a los actos de semana santa en pleno siglo XXI, creo que perderíamos el tiempo. Igual ocurriría a mi entender con actos tan desgraciados como los de la pasada semana en Francia, o el fallecimiento de un ser querido, o una enfermedad sobrevenida. La fe es certeza, certidumbre, confianza, convencimiento, convicción, esperanza, seguridad en la Divinidad. Y eso ni se compra ni se vende, se vive. La fe no es cuestión de práctica, es cuestión de confianza en un Ser superior que durante estos días, si cabe, se hace más presente en la calle, en los medios de comunicación, en la vida misma de creyentes y no creyentes.
Les animo a vivir la semana santa en plenitud, creyentes o no, con los que tienen a su lado. Hagamos de estas mini vacaciones un tiempo  para descansar y disfrutar, de encontrarnos, de vivir, de pedir y compartir, de perdonar, de amar y dejarse amar, de rezar y actuar. Yo voy a intentarlo. ¿Y tú?

jueves, 2 de abril de 2015

El Obispo de Canarias este jueves santo en Radio Tamaraceite


Hoy Jueves Santo a las 10.00 horas, Radio Tamaraceite emitió una entrevista con el Obispo de la Diócesis de Canarias, Mons. D.Francisco Cases Andreu, para dialogar sobre el Plan Diocesano Pastoral, el Sínodo de los Obispos sobre la Familia o la Pastoral Familiar y sobre si existen mayores dificultades actualmente para anunciar el Evangelio. La entrevista fue realizada por Esteban Santana.

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Carta al Viento: perseguir a Jesús

Por Jesús Vega Mesa
LPDLP. Mis vecinos tienen un hijo de 5 años que se llama Hugo. Hace unos días los padres estaban preocupados porque el chiquillo no paraba de decir que quería “perseguir a Jesús”. Primero pensaron que se referiría a un tío suyo llamado Jesús. Después de muchas preguntas inquietantes de los padres lograron comprender que lo que el niño quería era “seguir” a Jesús en la procesión: Perseguirlo.
Me lo contaron y desde entonces no me lo he quitado de la cabeza. Porque en realidad, lo que se pretende con toda la Semana Santa y más en concreto el jueves santo,  es “perseguir” a Jesús. No para adelantarlo, sino para estar a su lado. Cuesta, cuesta bastante porque todos andamos metidos en mil cosas y siempre tenemos la excusa perfecta para decir que no lo perseguimos porque tenemos el trabajo y los niños, las actividades pastorales y preparar los tronos y comprar velas y hacer la comida … y  así  no hay forma.
A mí  este jueves santo  me recuerda, más que la traición de Judas,  las traiciones que a lo largo de la vida he hecho y  hacemos a Jesús y al amigo que está en el Hospital y a los familiares de aquel que falleció y a aquel que tanto ha hecho por mí. Porque muchas veces le he dicho a Jesús que cuente conmigo. Para lo que sea. Y él me ha dicho que muy bien, que todo lo bueno que él me ha hecho se lo haga a los demás. Y yo ya me quedo tranquilo. Nos quedamos tranquilos. Me emociono viendo una película de la muerte de Jesús e incluso se me escapa una lágrima cuando en el telediario ponen a una mujer deshauciada que va a ir a dormir a la calle.   Sin embargo cuánto cuesta solidarizarse de verdad con la gente que nos queda más cerca: con esas familias que llegan a Cáritas, con el amigo que lo está pasando mal. Y busca uno siempre la disculpa adecuada para, encima, intentar quedar bien ante los demás.  Qué fácil puede resultar un jueves santo  estar una hora delante del sagrario o ante una imagen de madera. Qué difícil resulta, sin embargo,  pedir perdón a aquella persona con la que estamos un poco distantes.
Jueves Santo.  Día del Amor Fraterno. Jesús se pone a cenar con los discípulos y allí sentados, en el pensamiento de Jesús, estamos también nosotros. Jesús cenando con nosotros y llamándonos amigos, qué fuerte. Jesús lavándome los pies. A mí.  A mí y a ti. Para decirnos ¡cómo te quiero!  Y yo,  igual que S. Pedro,  le digo que no. No, Jesús, a mí no. Yo tengo los pies limpios. Y Jesús insiste para decirme que los amigos se demuestran porque lavan los pies y se dejan lavar los pies. A no ser que yo no quiera ser su amigo.  Y me acuerdo que en el Hospital lo pasaba muy mal cuando  tenía que dejarme lavar por otros y vestir y ayudarme en todo. Y oigo a Jesús que nos dice: Tienes que dejarte ayudar… y tienes que ayudar. Ese es el misterio de la amistad. Hay quien ayuda…y no se deja ayudar. Hay quien se deja ayudar, pero no ayuda.  Los que queremos seguir a Jesús tenemos que estar en los dos lugares. Ayudados y ayudando. Y tenemos que saber ayudar con gestos, de corazón. Todos no tenemos por qué pensar de la misma forma. Pero sí tenemos que querernos. No todos  necesitamos siempre que nos ayuden. Pero sí que necesitamos siempre ayudar.

Eso no enseñó Jesús. Hugo, el niño de mis vecinos,  lo dijo claramente. Hay que perseguir a Jesús.  

miércoles, 1 de abril de 2015

El Ayuntamiento retira 73.390 kilos de residuos de 3 barrios del Distrito Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya, a través del proyecto 'Limpieza en Acción'

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través del Servicio de Limpieza Viaria, Recogida y Tratamiento de Residuos, ha eliminado 73.390 kilos de residuos de 3 barrios del Distrito Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya, entre noviembre de 2014 y febrero de 2015, a través del proyecto 'Limpieza en Acción'. Los trabajos han consistido en la retirada de rastrojos, malas hierbas, basura de solares, descampados y parcelas en obras, con el objeto de acondicionar dichos espacios.   

El Área de Limpieza del Consistorio capitalino ha destinado a este proyecto 32 trabajadores, 2 camiones de caja abierta y una unidad ligera, que han recorrido los barrios de La Galera, Ladera Alta y Las Mesas, para llevar a cabo labores de desescombros, retirada de objetos inútiles, maderas, hierros y podas, entre otros.

En concreto, el Servicio de Limpieza del Consistorio capitalino ha retirado 21.010 kilos de residuos de La Galera, 26.330 kilos de Ladera Alta, y 28.050 kilos de Las Mesas. 

20 proyectos de limpieza en 119 barrios 

Ésta es una de las 20 actuaciones que el área de limpieza del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria está llevando a cabo en todos los barrios de la capital, para reforzar su limpieza a través de actuaciones específicas e intensivas y que se enmarca en la campaña ‘Vuelve a latir’, puesta en marcha por el Consistorio capitalino en 2012, para la revitalización de los servicios públicos. 

En este sentido, el Consistorio capitalino ha puesto en marcha, desde mayo de 2012, 20  proyectos de limpieza, en los que se incluyen ‘Sin Huellas’, ‘Sin Rastro’, ‘Sin Límites’, ‘Impacto 0’, ‘Limpieza en Ruta’, ‘LPGC más limpia’, ‘Puerto-Canteras’, ‘Puesta a punto’, ‘Plan Urbano de limpieza’, ‘Distrito 72 horas’, ‘Sepáralo’, ‘Baldeo en línea’, ‘Puerto-Guanarteme’, ‘Limpieza Actúa’, ‘Paso a Paso’, ‘Distritos Limpios’, y ‘Ruta Turística’, 'Espacios Limpios', 'Por tu barrio' y que se desarrollan en los 119 barrios del municipio.

Fuente: Ayuntamiento de Las Palmas de GC

martes, 31 de marzo de 2015

Pregón de las Fiestas de Tamaraceite 1997





Hoy queremos echar la vista atrás y dejarles con el Pregón de las FIESTAS DE 1997 que estuvo a cargo de Maxi González. ¿Ha cambiado mucho la visión que tenemos de nuestro pueblo de aquellos años y ahora?

Por: Maxi González

Distinguidas autoridades, miembros de la Comisión de Fiestas, señoras y señores, muy buenas noches:

Quisiera comenzar expresándoles mis mejores deseos de paz y bienestar para este nuevo año 1997 que apenas cumple unos días de vida, y felicitarles, de paso, por las fiestas patronales que, en honor de San Antonio Abad, se inician hoy en Tamaraceite.

Debo manifestar, asimismo, mi agradecimiento a la comisión organizadora de los festejos por brindarme la oportunidad de dirigirme a todos ustedes en calidad de pregonero. Quienes hemos hecho de la palabra, hablada o escrita, una actividad profesional, tenemos en la redacción de un pregón y su posterior lectura en público, algo parecido a una prueba de selectividad. Confieso que es un gran honor ocupar esta tribuna en el día de hoy. Huelga comentar lo orgulloso que me siento por la designación, por poder pregonar las fiestas de mi pueblo y por compartir esta jornada con mi gente de toda la vida.

No es este mi primer pregón, pero sí el que más me ha costado preparar, porque supone un ejercicio de responsabilidad añadido el hecho de ser tamaraceitero, nacido, criado y ensolerado, permítanme el término, en Tamaraceite, aunque, luego, los avatares de la vida, los guiños del destino y el espíritu de la bohemia le hayan llevado a uno de aquí para allá.

Sabe Dios cuántos pregoneros y de qué enorme talla y categoría me habrán precedido, gente brillante que ha recopilado y transmitido con sapiencia y cariño lo más granado y esencial del devenir de nuestra pequeña pero entrañable comunidad a través de los tiempos, gente que nos ha acercado a la figura de San Antonio Abad como referente de identidad y culto, gente que, por su trayectoria personal, profesional o artística y por su contribución a la colectividad, se ganó el nombramiento con todos los honores. Quien les habla, que no pasa de ser el autodidacta típico de la época, se siente aquí un tanto impostor interpretando la figura del pregonero, aún a sabiendas de que el ejercicio de mi actividad en el mundo de las comunicaciones, me ha regalado una cierta habilidad para, al menos, saber juntar letras. Pero un pregón es algo más: es, ante todo, sentimiento, tocar la fibra sensible de la vecindad. No sé si lo conseguiré.

Dos temas me rondaban por la cabeza como pilares fundamentales para la confección de este pregón. De un lado, rendirle un cálido reconocimiento a las figuras de Jesús y Antonio Arencibia, no sólo por tratarse de los máximos referentes artístico-culturales de Tamaraceite, sino también por su generosidad y compromiso sin límites con este templo -el mural que se encuentra a mis espaldas es una de las muestras palpables- y con la ermita de la Mayordomía; en resumen, por su fervor religioso y su defensa del latir espiritual de la parroquia. Desistí abordar este tema porque personajes de la talla de Jesús y Antonio Arencibia merecen bastante más que un modesto pregón, aunque dejo constancia de mi recuerdo hacia ellos.

Lo segundo venía a ser diametralmente opuesto en su esencia, pero sonoro en su repercusión: denunciar el abandono sistemático y contumaz con el que la clase política atropella a nuestro pueblo de manera arbitraria hasta sumirnos, en momento puntuales, en la condición de ghetto o reducto marginal. Estas etiquetas pueden parecer tremendistas, pero como mejor se entienden es viviendo fuera de Tamaraceite:“Ah, tú eres de ese barrio mafioso” –te endosan de inmediato en cuanto nombras tu procedencia-. Por fortuna, ha remitido algo el grado de inseguridad ciudadana y los periódicos ávidos de carnaza se han visto obligados a aparcar el estrellato que nos concedían en sus crónicas negras; eso sí, tras satisfacer su morbo y machacarnos con obsesión.

Aunque en buena medida se hayan superado estos duros escollos, no debemos olvidar. Para que estos políticos, muy bien pagados, por cierto, con el dinero del pueblo, y los colectivos sociales que nos representan se esmeren en defender y propiciar el desarrollo integral de Tamaraceite, será necesario recordarles a menudo estos lamentables capítulos para que no se vuelvan a repetir.

También terminé por desechar esta cuestión porque entiendo, como ya dije al principio, que un pregón ha de llegar al corazón de la gente; debe ser un mensaje de alegría y esperanza que resalte los valores de un lugar y de sus gentes, que se pronuncie en lenguaje positivo y que invite a la participación de unas fiestas con el clima propio de ellas.

lunes, 30 de marzo de 2015

Comienza la Semana Santa en Tamaraceite




Con la celebración del Domingo de Ramos abrió la Parroquia de Tamaraceite la Semana Santa que este año tiene algunos cambios de horario en algunas celebraciones, siendo la principal novedad el acto de la Vigilia Pascual que desde hace unos años se realizaba en el Colegio Claret, este año se realizará en la iglesia de San Antonio Abad de Tamaraceite a la misma hora, a las 9 de la noche del sábado.

La irracionalidad del fanatismo

Por Luis C. García Correa y Gómez
Es increíble a donde puede llegar el comportamiento de un ser humano cuando lo domina el fanatismo.
El fanatismo es dejarse llevar por la pasión en la defensa de las ideas, religiosas o políticas. El fanatismo es la ofuscación ciega del comportamiento.
Atrapados en su obstinación tenaz, hay fanáticos que llegan a matar y a inmolarse a sí mismos.
La muerte está en manos de Padre Dios. No hay ser humano, no hay autoridad humana, no hay razón alguna para matar, o para matarse.
Defiendo la cadena perpetua, si no hay demostración, clara y evidente, de arrepentimiento.
La vida es sagrada y, como tal, solo le pertenece a Padre Dios. Supongo que los no creyentes protegerán la vida por el instinto de conservación.
Sea como fuere, la vida es intocable, y nadie, absolutamente nadie, tiene poder o autoridad para quitarla.
Dichoso y alabado sea el que protege, cuida y mima la vida: venera un bien sagrado.
El fanatismo puede llegar a destruir el arte, la literatura, el trabajo de otros. Lo hace, además, sin ningún tipo de respeto ni consideración, actuando de forma irracional (por desgracia, irracionalmente eficaz). El fanático puede llegar a matar.
La irracionalidad del fanatismo, sea religioso, político, familiar… es un mal que puede tener consecuencias irreparables.
¡Padre Dios! Líbranos de la irracionalidad del fanatismo, y conduce a tu pueblo por el respeto a la vida, por ser sagrada y de eterna permanencia.
La autoridad honesta acata y ordena la orden de no matar, ni de matarse. Lo contrario es un dominio maléfico y satánico de la ausencia de la libertad.
Los valores éticos, morales y, por supuesto, los religiosos, son el antídoto a la irracionalidad del fanatismo.
Las penas de muerte, de mutilación o de cualquier daño físico o moral importante impuestas por el fanatismo deben ser castigadas con cadena perpetua.
Padre Dios, ilumina las mentes de los fanáticos. Les habrás dado una gran bendición. Nos habrás dando una gran bendición.
La irracionalidad del fanatismo es causa de separación, de amargura, de tristeza y de muerte.
La irracionalidad del fanatismo puede conducir al mal absoluto.
¡Padre Dios! Líbranos de la irracionalidad de fanatismo. Te lo pedimos por tu infinita bondad, con el ruego de que ilumines las mentes de los fanáticos irracionales.
¡Que así sea!