sábado, 30 de agosto de 2014

Propuesta Nº 8 para un Tamaraceite digno: ¡por la reposición de Los Bloques de Tamaraceite ya!

Por Esteban G. Santana Cabrera
Han pasado casi 50 años de la construcción de las viviendas del Patronato Francisco Franco de Tamaraceite y a lo largo de este tiempo los vecinos han escuchado muchas promesas de los políticos, de una u otra condición, en el gobierno y en el poder, sobre su rehabilitación y mejoras, hasta ministras que vaticinaban el fin de estas viviendas y su rápida reposición por otras dignas en breve plazo. A día de hoy solo unas pocas familias de las más de 300 que habitan esta urbanización han podido irse a una nueva vivienda a La Galera. 

Desde los años 50 del pasado siglo, Tamaraceite empieza a crecer hacia La Plaza de la Cruz, sin planificación urbanística alguna, calles estrechas, sin vías principales, ni zonas verdes, callejones sin salida, calles laberínticas, etc. En los años 60 surgen los Bloques o Casas Baratas por la necesidad de nuevas viviendas en la ciudad. La Administración crea el Patronato Francisco Franco y se van construyendo bloques de viviendas, de apenas 40 metros cuadrados y cuatro plantas de altura.

 A estas viviendas, que en principio iban a ser destinadas para la gente más humilde del pueblo, ya que el solar donde se construyeron había sido donado por Don Adán del Castillo para ese fin, acceden personas de la ciudad, algunos de ellos procedentes de las cuevas de Mata. La gente de Tamaraceite se movilizó ante tal acontecimiento, no porque no quisiera que viniera gente de fuera, sino porque la condición de la donación de los terrenos no se había respetado. 

Un grupo de vecinos fue a hablar con el Gobernador Civil y como siempre Tamaraceite ha sido un pueblo solidario con la ciudad, se permitió que el 50% de las viviendas fuera para la gente de otros barrios y el resto para los pobres de Tamaraceite. Esto originó que en Tamaraceite se acentuaran las necesidades sociales de los habitantes de nuestro pueblo, ya de por sí gente humilde y trabajadora que apenas podía llegar a final de mes.

Necesidades que se viven en estos duros tiempos más si cabe por culpa de la crisis. Por ello es hora de que se cumplan las promesas y estos vecinos tengan una casa digna ya.

viernes, 29 de agosto de 2014

La alcaldía pregunta a 72 vecinos de Tamaraceite cómo quieren su casa

La Provincia DLP. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha podido conocer las preferencias de las familias de 72 viviendas del Plan de Reposición en Tamaraceite y pactar las condiciones de acceso a sus nuevas residencias. Para ello, realizó una encuesta a las familias poseedoras de estos domicilios, que se encuentran en construcción desde el mes de abril.


El Consistorio explicó que estas viviendas se encuentran incluidas en la primera fase del Área de Rehabilitación Urbana (ARU) de Tamaraceite y se levantan en un solar municipal del barrio, junto a un local para equipamiento cultural y un garaje, con un presupuesto de 5,3 millones de euros. Para la planificación del proyecto, el área de Vivienda entregó a cada familia propietaria unas preguntas donde se consulta las preferencias de ubicación y superficie dentro del complejo de las nuevas viviendas, así como las condiciones económicas para el acceso a su nueva residencia.


Asimismo, este sistema permite que el usuario disponga del escrito de la vivienda que le corresponde, su coste y su forma de pago, que puede ser a través de usufructo vitalicio, alquiler con opción a compra, venta a plazos u otro método que se pudiera negociar. Las obras de las 72 viviendas protegidas se ejecutan por la Unión Temporal de Empresas (UTE) que integran Valoriza Servicios Medioambientales, SA y Escrinser, SA, en una parcela de 1.915 m2 ubicada entre las calles Gutiérrez Mellado, Pintor Pepe Dámaso y Escultor Tony Gallardo, en un espacio muy cercano a la futura gran área comercial y el corredor verde que complementarán las nuevas infraestructuras del barrio.


El edificio conformará una manzana con 72 viviendas en cuatro plantas, dos plantas diáfanas destinadas a equipamiento cultural y dos sótanos para garajes y trasteros, accesibles desde un único portal que conecta con un gran patio central cubierto, donde se ubican dos escaleras y dos ascensores. Todas tienen salón-comedor, cocina, tres dormitorios, baño, solana-almacén y pasillo-distribuidor, entre los 73,58 y los 78,97 m2 de suelo.


jueves, 28 de agosto de 2014

Cartas al Viento: Mis recuerdos de Ramón Echarren

Por Jesús Vega Mesa
Ramón Echarren, obispo de Canarias durante 27 años ha fallecido. Y ahora, claro, se amontonan los recuerdos. Como ocurre siempre, gracias a Dios, en estos momentos olvidamos lo malo y recordamos al Ramón Echarren bueno, sonriente, cercano, defensor de los pobres. Ramón , como a él le gustaba que le llamáramos (“llámame de tú”) tuvo siempre palabras amables para conmigo, incluso cuando estábamos en desacuerdo. Al llegar como obispo de Canarias, en 1978, estaba yo de párroco en Tías (Lanzarote). Me visitó una tarde y pasamos un rato agradable viendo y comentando con humor algunos apuntes de los libros del Archivo parroquial, donde también dejó escritas sus impresiones. Nos tomamos un café y le enseñé la casa que un grupo de chicas de la parroquia tenían limpia como los chorros del oro. Al final vio el pequeño patio y se sorprendió al ver quince macetas, todas con la misma planta. Me preguntó y le dije que era marihuana. Me miró con incredulidad, hasta que le expliqué por qué estaban allí. Una joven amiga que vivía en Puerto del Carmen me había dicho que en el jardín de su casa, a la orilla de la carretera, tenía varias plantas para ella consumir. Y yo, muy intrépido por eso de la juventud, le dije que pasaría por su casa y se las quitaría pues se estaba arriesgando por consumir y por tenerlas a la vista. Efectivamente pasé una tarde delante de su casa y me las traje a la parroquia con la idea de quemarlas. Al obispo le hizo mucha gracia. Tanto que cada vez que me veía, hasta hace dos años en la catedral, me recordaba siempre: ¿cómo va la “plantación”? 

Ese mismo año el obispo me dijo que quería que dejara Lanzarote y me fuera de formador al seminario Menor en Gran Canaria. Le pedí por todos los medios que me dejara allí. Que yo quería ser párroco y no formador de seminaristas. Pero él era muy testarudo. A todas mis argumentaciones él replicaba que veía claro que yo reunía las cualidades para trabajar con adolescentes y que le hacía falta. Por supuesto lo consiguió aunque me costó un tremendo disgusto. 

Ya estando en Gran Canaria me preguntaba con frecuencia si estaba contento en el Seminario. Mi respuesta fue siempre que sí, pero que mi verdadera vocación era la de estar en una parroquia. Por eso a los tres años de estar de formador me envió a Vecindario. Allí lo invitaba cada año a tener un diálogo abierto con toda la gente. Ramón Echarren era muy espontáneo y respondía a todas las preguntas que le hicieran. Lo hacía con sinceridad. Por eso más de una vez sus palabras, acertadas o no, sirvieron de titular de portada en los periódicos de la isla y de la península. En una ocasión, a partir de unas preguntas que le hicieron en el salón parroquial de Vecindario, se enfadó mucho cuando vio lo que un periodista escribió en Diario de Las Palmas. 

Cuando Ramón Echarren llegaba a una parroquia lo primero que preguntaba al párroco era si en aquella comunidad había grupo de Cáritas. Una parroquia sin Cáritas, solía decir, es una mesa a la que le falta la pata principal. Y cuando le decíamos que había dieciocho catequistas y sólo cuatro voluntarios de Cáritas nos exigía trabajar para al menos eqiuparar el número entre un grupo y otro. 

Guardo muchas cartas personales de Ramón Echarren. Siendo yo párroco de Tamaraceite le escribí en bastantes ocasiones: para contarle la situación del barrio y la parroquia, para solicitarle que todavía no me cambiara a otro lugar como ya se me había anunciado, en relación al uso del “ustedes” en la celebración de la misa, etc. Don Ramón tenía la virtud de contestar todas las cartas y de forma rápida. Su Vicario Isidoro me había comentado que el mejor modo de comunicarse con Ramón Echarren, para centrar el tema era hacerlo por escrito. Y por eso siempre lo hacía así. 

Este obispo al que hoy despedimos fue también un ejemplo de hombre de oración. Era normal encontrarlo en cualquier lugar leyendo y rezando la Liturgia de las Horas. Su valentía y su defensa de los más necesitados eran actitudes nacidas con la meditación diaria del evangelio. 

Ramón se dejó querer y los canarios nos encariñamos con él. Vivió pobre por propia voluntad. Y, hasta en sus últimos años, se rodeó de gente buena y sencilla como Tere y Paco Millares que le trataron como a un abuelo. Gracias, Ramón por el trozo de camino que hemos andado juntos. Gracias por lo que nos han enseñado con tu vida y tu palabra. Seguramente, si lees desde el cielo esta carta me vas a preguntar otra vez.

-Suso, ¿cómo va la “plantación”? 

-Tranquilo, obispo, que todo aquello se quemó. Y que la chica de Puerto del Carmen hace tiempo que dejó de fumar “esas cosas”. Bendícenos. Que nuestra Diócesis siga creciendo en caridad, trabajando por la justicia, ahora de la mano del obispo Francisco con quien tú has sabido convivir sin interferir para nada en sus decisiones. ¡Eres un ejemplo, querido Ramón Echarren! Gracias. 




Insultar

Por Luis C. García Correa y Gómez
Dice el diccionario que insultar es: ofender a uno con palabras, acciones o gestos.
Ofender: injuriar de palabra.
Injuriar: ultrajar  con obras o palabras. Dañar o menoscabar.
Creo que queda defino lo que significa insultar.
Quien insulta es, como mínimo, un maleducado e irrespetuoso.
No tiene disculpa quien insulta para defender una posición, y menos si es una disconformidad política.
Se pueden tener muy diferentes ideas, - sobre lo que se quiera - , y ser una persona educada y respetuosa.
La defensa del educado tiene enorme valor, porque no es subjetiva,  trata de ser objetiva con palabras respetuosas y entendibles, se  comparta o no, una opinión.
Además quien es educado no es cobarde.
Insultar es una manifestación de la cobardía. No tiene argumentos y ofende, insulta.
A ello hay que sumar que el que insulta falta a los fundamentos de la convivencia.
El respeto entre los seres humanos es fundamental para que haya una feliz, educada y libre convivencia.
Los seres humanos somos, por naturaleza, seres sociables. Nos necesitamos y convivimos en familia y en comunidad. Algo realmente maravilloso.
La unión hace la fuerza. Hoy, como nunca, nos necesitamos todos. De las ideas y creencias que sean.
Sólo necesitamos educación y la honesta participación para salir de esta tremenda crisis, en la que nos ha metido el poder económico perverso.
Es crisis de valores y, como consecuencia, económica.
Hasta tanto no haya una mayoría participativa, educada y honesta que imprima su proceder, seguiremos en la crisis, con la que ese poder perverso aumenta, se aprovecha de la situación de inferioridad para hacer su agosto.
Nunca antes esos perversos se han enriquecido y aumentado su poder como ahora.
Los maleducados, pasotas e individualista les están dando esa oportunidad de aumentar su riqueza material y poder.
Demostrémonos lo que somos: seres humanos maravillosos unidos por los mismos ideales del bien y de la libertad. Y exijamos su implantación, “sine qua non est felicitas”, porque nosotros, la mayoría los imponemos con nuestro comportamiento honesto y libre.
Aislemos, mejor convenzamos, a los maleducados, pasotas e individualistas, para poder anular al poder perverso y brille así para todos la luz de la verdad, siendo lo que somos: seres humanos libres, y, por tanto, felices.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Cerrado el tramo de carretera entre Ciudad del Campo y Teror

La Provincia. La Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras del Cabildo de Gran Canaria inició el lunes los trabajos de reasfaltado de la GC-21, entre la glorieta de Ciudad del Campo y el viaducto de la villa de Teror, de tal manera que la vía queda cerrada para vehículos y peatones durante los horarios de trabajo: de 9.30 a 18.00 horas y de 23.00 a 6.00 horas; el tráfico se regula por los desvíos señalados. Ya en mayo se informó del retraso de esta obra de repavimentación debido a problemas con la licitación; de hecho, los arreglos estaban previstos, en un principio, para antes de la bajada de la Virgen del Pino a Las Palmas de Gran Canaria el pasado 31 de mayo. La inversión es de un total de 3,24 millones de euros y los trabajos pretenden ampliar la calzada, eliminar las curvas más peligrosas, acondicionar puentes y reasfaltar unos 11 kilómetros. Está previsto que la ejecución de estas obras finalicen este viernes, 29 de agosto.

El drago tiene nueva ubicación



El drago que estaba situado en el solar donde irá la entrada a la zona comercial Tamaraceite Sur, ha sido reubicado en la rotonda de Lomo Los Frailes. Esperemos que no sufra y pueda soportar este trasplante sin mayor problema.

martes, 26 de agosto de 2014

Gracias Ramón, Adiós Obispo

Por Esteban G. Santana Cabrera
Canarias está triste por la noticia de la muerte de nuestro obispo emérito Ramón Echarren Ystúriz,  quien estuviera al frente de la diócesis de Canarias desde 1978 hasta el 2006, en que fuera relevado por edad por Francisco Cases Andreu. Llegó a nuestra tierra en unos tiempos difíciles para el país, viviendo una transición política que iba a cambiar la vida a todos los españoles después de cuarenta años de falta de libertad.

Fue Director del Secretario de la Comisión Episcopal del Clero en la Conferencia Episcopal, miembro de la Comisión Episcopal del Clero y de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social entre otras pero destacó como miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social cargo que desarrolló desde 1984 a 1990. Su cercanía a los más necesitados fue una constante en su vida como obispo de nuestra diócesis.

Tuve la oportunidad de compartir con él varios años  como miembro del Consejo Pastoral Diocesano y de su Permanente y de él destacaría su talante amable y cercano,   llamaba a las cosas por su nombre y no se andaba con rodeos si  tenía que ponerle  puntos a las ies. Se le recuerda porque siempre iba con prisa pero  siempre tenía un momento para el saludo y la sonrisa. Quería a nuestra tierra, hasta tal punto que no quiso marcharse tras su “jubilación pastoral”. Durante ocho años estuvo con nosotros sin hacerse notar y apareciendo en público en momentos puntuales.

Fue muy cercano a los medios de comunicación donde se movía como pez en el agua por su facilidad de palabra y su saber estar. Tuve la oportunidad de entrevistarlo varias veces para Radio Tamaraceite y su talante era como si lo estuviese entrevistando RNE o TVE. Para él no había grandes ni chicos, había personas que había que tratar y don de gentes le sobraba.

Ramón Echarren será recordado por impulsar el IX Sínodo de  la historia de nuestra diócesis y por su tesón en darle un papel más relevante a los seglares y a las mujeres en la iglesia de Canarias. Pero lo recordaremos  no solo por ser un  buen obispo, sino por ser un obispo bueno. Por todo ello Ramón Echarren siempre estará con nosotros, no solo en cuerpo, que lo estará, sino en espíritu.

 Gracias Ramón, Adiós Obispo.

¿Para qué o para quién vivo yo?

Por Luis C. García Correa y Gómez
¡No acaparar tesoros en la tierra, porque son inseguros, y no suelen durar!

Acaparar lo que dure, lo que nos mejore y lo que nos sirva, y lo que sirva para ayudar a los demás.
Ninguna cosa de la tierra merece nuestra angustia, y menos poner el corazón en ella de forma absoluta.
El corazón está hecho para Padre Dios, para la Vida, para los seres humanos y para nuestro hábitat natural.
Tenemos que ser "hábitatistas". ¿Cuáles son mis tesoros? ¿En qué tengo puesto mi corazón? ¿Para qué y para quién vivo? ¿Qué ocupa el primer plano de mis preocupaciones?
¡Si podemos responder con facilidad a estas preguntas, tenemos un camino recorrido hacia la felicidad y hacia la libertad!
“Amontonad tesoros en el Cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre los corroen, 
y en donde los ladrones no socavan ni roban. Porque donde está tu 
tesoro allí está tu corazón”
Poner el corazón en la familia, los amigos y la comunidad, tiene que llenarnos de alegría, esperanza, ilusión y amor.
¿Somos levadura en los demás? ¿Dónde tenemos el verdadero tesoro? 
Donde tengamos nuestro tesoro, allí están los sacrificios, las 
ilusiones, las esperanzas y el amor. Allí debe estar nuestro corazón.
Para mí ¿Qué lugar ocupa mi familia? ¿Qué lugar ocupo yo mismo? ¿Qué 
lugar ocupan los demás en mi corazón? ¿Para qué – o para quién – vivo 
yo? La contestación que cada uno de a estas preguntas le ayudará a 
garantizarse la felicidad y la libertad.

lunes, 25 de agosto de 2014

"Remiendos" en la Plaza


La Plaza Ceferino Hernández de Tamaraceite continúa que da pena, a pesar de que el Ayuntamiento sigue poniendo todos los servicios disponibles para que ésta tenga mejor cara. Pudimos comprobar este viernes como se colocaban las piedras caídas y los empleados de limpieza habían pasado dejándola limpita, aunque después de varias horas volviera a estar igual. 
Pero el problema de  la Plaza no se arregla con "remiendos" ni "lavados de cara", necesita un cambio radical, que le haga retomar aquel aspecto que tenía antaño y que motivaba a los vecinos a hacer uso de ella. El proyecto está...

domingo, 24 de agosto de 2014

Carta al Viento: Hoy recibí una carta.

Por Jesús Vega Mesa
A mis amigos de infancia Felo, Suso y a mí mismo nos ilusionaba recibir cartas. Cartas de amigos o de quien fuera. Tanto es así que mirábamos las revistas de la época solamente por buscar aquellos anuncios que ofrecían recibir información gratuita: Ceac, Escuela Radio Maymó, o Librerías. Y cada semana escribíamos varias solicitudes a esas empresas u otras sólo por el placer de ver llegar el cartero a nuestra casa (entonces no teníamos buzón) con un sobre a nuestro nombre. 
Han pasado los años y sigo disfrutando cuando el cartero de mi barrio (en realidad ahora es “cartera”) deja en el buzón la correspondencia. Por unos minutos busco ansioso quién me escribe y casi siempre me llevo una decepción pues quienes más lo hacen son Telefónica, Bankia y algún otro enemigo que busca disminuir con urgencia mi delicada cuenta corriente. Pero hay veces que no. Hay veces que, sorpresivamente, llega una carta diferente: la invitación de Raquel y Ángel que se van a casar o de un viejo amigo que simplemente me dice que le gustaría charlar un rato conmigo.
¡Charlar un rato conmigo! En estos últimos años he deseado muchísimo ser un cura con tiempo para escuchar, para estar con la gente, para recibir cartas de quien necesite quien le escuche. Cada vez lo veía más difícil porque ser párroco es como una bola de nieve que va creciendo, que te va llenando de actividades y reuniones y te quita tiempo para, simplemente, estar con la gente, sentarte en el banco de la plaza, atender con calma a quien viene a contarte su problema, visitar al vecino que está enfermo… Mis primeros años de cura fueron así. Después vino esto tan necesario de reunirte para casi todo y nos robó la frescura de vivir sin prisas, escuchar sin prisas, compartir sin prisas. 
Muchas veces me venía a la mente lo que la Biblia dice:“Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo: tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de curar; tiempo de derribar, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de lamentarse, y tiempo de bailar; tiempo de lanzar piedras, y tiempo de recoger piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de rechazar el abrazo; tiempo de buscar, y tiempo de dar por perdido; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de rasgar, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar. “ (Eclesiastés, cap. 3)
Y me preguntaba: ¿Cuándo me llegará ese tiempo de hablar menos y escuchar más? ¿Cuándo llegará ese tiempo sin prisas? ¿Cuándo llegará el tiempo de saborear la vida con los vecinos de mi parroquia sin que me estén esperando para la quinta reunión del día? Yo no sé si es que ha llegado ya o es un anuncio de que está próximo o simplemente es un espejismo
Esta mañana sonó el timbre de mi casa y era el cartero (perdón la “cartera”). Traía una carta certificada. ¿Qué podría ser? ¿Una multa de tráfico por mal aparcamiento? ¿Un comunicado del Banco diciéndome que había agotado la cantidad de números rojos posibles?
Abrí nervioso el sobre, del tamaño de una cuartilla y miren lo que estaba escrito en un folio fechado el 15 de agosto:
“Monseñor Francisco Cases Andreu, Obispo de Canarias. Por las presentes (¿Las presentes?) nombro al sacerdote de esta Diócesis D. Jesús Vega Mesa (¡Cuánta formalidad, Dios mío!) Vicario Parroquial de S. José Artesano en Cruce de Arinaga y de Ntra. Sra. Del Pino en Playa de Arinaga, a tenor del Código de Derecho Canónico, cc545 ss (¿qué dirá ese cánon y los siguientes? por un tiempo no superior a seis años, a no ser que el bien de las almas aconseje otra cosa, concediéndole todas las facultades que requiera este cargo para el cumplimiento de su misión pastoral y bla bla bla”
Me alegró. La carta, con número de salida 376/14, a pesar de su frialdad, transmite mucho más de lo que aparentemente dice. O al menos despertaron en mí el deseo de vivir el sacerdocio de un modo diferente que antes no me era posible y ahora creo que sí. Hubo un tiempo de ser párroco y ahora llega el de ser “vicario parroquial”. Hubo un tiempo para organizar y reunir y correr y hablar. Y ahora llega otro para escuchar, para estar, para obedecer, para callar.
¡Quién le iba a decir a Suso o Felo, amigos de la infancia, que un día yo recibiría una carta que iba a producirme muchísima más alegría que las de la Escuela Radio Maymó. Esa fue la carta que hoy recibí.