sábado, 22 de septiembre de 2012

El compromiso "moderno"

Por: Esteban G. Santana Cabrera
Hablar de compromiso, o comprometerse, es algo que está cada vez más en desuso. No hace muchos años dar la palabra bastaba para que un acuerdo se diera  por hecho. Hoy en día, compromiso, es una palabra devaluada y casi sin relevancia social. El matrimonio, por ejemplo, símbolo del "compromiso" por antonomasia, ha perdido fuerza en los últimos tiempos, en los que vivir al día es lo que prima, vivir el momento, sin pensar en el ayer ni en el mañana, sin detenerse a pensar que cualquier decisión, sin meditarla detenidamente, puede tener unas consecuencias catastróficas para la familia y `para los hijos en particular.  Con esto no quiero decir que determinadas relaciones matrimoniales no tengan que finalizarse porque la convivencia se puede convertir en casi un peligro, pero actualmente comprometerse para lo bueno y para lo malo se ha convertido en solo para lo bueno porque cuando llegan los malos tiempos, para algunos, y las cifras están ahí, lo mejor es "salir pitando" y si te vi no me acuerdo. Por ello muchos han optado por "arrejuntarse" y cuando se acaba se acabó. 
Quizás esto que ocurre en el matrimonio lo podríamos extrapolar a cualquier otro orden de nuestra vida como el compromiso por trabajar por los demás. En algunas ocasiones, nos comprometemos a trabajar por los más desfavorecidos o por la comunidad en sus distintos ámbitos y nos olvidamos de éso, de que lo importante son los demás y no nuestros propios intereses.
Trabajar por la comunidad se ha convertido en una profesión más que en una vocación, donde si "no conseguimos algo a cambio" no vale la pena luchar por lo que sea. Por ello quiero destacar hoy a aquellas personas que, olvidándose de sus intereses particulares, se han comprometido de verdad por trabajar y luchar por los demás de manera desinteresada, sin profesionalismos ni ideologías que en la mayoría de los casos no hacen más que enturbiar los sentimientos de solidaridad que deben primar en toda sociedad democrática que se precie y más en los tiempos que corren.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Diverparque este domingo en Hoya Andrea


NOTA INFORMATIVA
DIVERPARQUE DE VERANO”

Como continuación del Proyecto “Diverparque” realizado en nuestro Distrito durante los meses de marzo, abril y mayo, en El Parque de la Mayordomía.

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria prolonga esta propuesta lúdica a los meses de junio, julio y septiembre con la intención de trasladarlo a diferentes barrios.
Programándose para este DOMINGO 23 de septiembre de 2012, las siguientes actividades:

LUGAR
HORARIO
ACTIVIDAD

HOYA ANDREA
PLAZA DEL
BARRIO



DE 11:00
A 13:00 HR.



- 2 CASTILLOS HINCHABLE
- 2 TALLERES


Las obras de la piscina de Tamaraceite se encuentran bastante avanzadas


La Concejal del Distrito, siguiendo en su línea de actuación, ha visitado el pasado día 19 de septiembre las obras de la "piscina de Tamaraceite". En dicha visita pudo comprobar como las mencionadas obras se encuentran bastante avanzadas y en plazo para su conclusión.

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria adjudicó a la UTE (unión temporal de empresas) Elimco SA y Construcciones Suárez Cáceres SL el proyecto para acabar las obras de la piscina cubierta de Tamaraceite con un presupuesto de 2.567.517 euros y un plazo de ejecución de ocho meses y medio.

Está previsto que los trabajos se finalicen a principios de 2013 tras desbloquear el actual grupo de gobierno una obra que llevaba cuatro años parada. La construcción contempla la instalación de tres piscinas en la planta baja y principal del edificio: una de natación (383,09 m2); otra de hidroterapia (120,44 m2) y la tercera destinada a practicar aquaerobic (120,44 m2). Además, se incluirán vestuarios de grupos y de socios, vestuarios para discapacitados, sala para fisioterapeuta y una sauna. 

La Justicia la Misericordia y la Fidelidad

Por: Luis C. García Correa y Gómez

Son deberes esenciales que todos debemos cumplir.
La hipocresía es una forma de faltar a esos deberes.
La virtud de la justicia se fundamenta en la intocable dignidad de la persona humana, que, para los creyentes, es: creada a imagen y semejanza de Padre Dios, y destinada a una felicidad eterna.
Los humanos nos merecemos un respeto total, con un ordenamiento justo de leyes civiles. Los católicos nos debemos unir a aquellas leyes que defiendan el derecho a la vida, entre otros.
A diario se nos presentan ocasiones para ser justos. Y por eso debemos emitir, cuando no queda otro remedio, juicios sobre otros, cuidando exquisitamente, de las palabras por el daño que se puede causar, desprestigiando o acusando de algo falso, en ese caso sería calumnia.
Todos tenemos que ser justos de palabra, de obra y de pensamiento, con todos.
Vivir la justicia es ir más allá del mero hecho de no causar daño, es traducirlo en oraciones y obras por los creyentes, y los no creyentes en obras y ofrecimientos con obras, como puede ser hacerle pasar un buen rato, un rato feliz.
Con esos comportamientos remediamos males, eliminando injustas situaciones, y creamos el ambiente necesario y exigente para que llegue la justicia a todos.
Cada persona debe plantearse cómo vive la justicia en sus circunstancias  normales: en la familia, en el trabajo, con los amigos, en las distintas asociaciones. En general ¿Cómo vivo personalmente la justicia con cada uno individualmente, y cómo me esfuerzo para que se viva la justicia en la comunidad?
La justicia no debe limitarse a serlo en el aspecto económico de sueldo justos;  es más, debe actuar en todos aspectos de un ser humano, respeto a la vida y sus circunstancias, tales como el trabajo, la familia, etc.
También acerca del respeto al ambiente de la vida social, a la felicidad, a la verdad, a la laboriosidad, en especial a la honestidad.
La calumnia, la maledicencia, y la murmuración son  injusticias.
El Apóstol Santiago dijo de la lengua que es “un mundo entero de maldad”           .
Todos tenemos la obligación de defender la justicia,  exigirla y practicarla. Comenzando por los más cercanos y luego los lejanos.
Somos justos cuando damos a cada uno lo suyo.
El orden económico no debe concebirse como un orden independiente y soberano, sino sometido a los principios superiores de la justicia social y particular, corrigiendo los defectos y deficiencias de la vida económica, teniendo muy en cuenta la dignidad de la persona.
La justicia social exige, también, considerar al trabajador,  no como una mercancía, sino un ser cargado de valores trascendentales.
Tanto  el trabajador, como el empresario, han de ser justos, y por la honestidad, ir más allá de la norma.
Un gran aspecto de la justicia es crear y dar trabajo a toda persona honesta, que desea trabajar. El paro es una lacra personal, familiar y social, que hay que desterrar.
El que trabaje cumple con la justicia, cuando hace su labor con el mayor esmero y competitividad.
El empresario cumpla con la justicia, haciendo su labor con justicia distributiva con el mayor esmero, y procurando que cada uno ocupe el puesto que le corresponde por su capacidad y competencia, lo que hará que el resultado sea bueno y se mejore la competitividad.
Los estudiantes han de estudiar, para no faltar a la justicia pues la sociedad prima su situación mediante ayuda en los presupuestos y las becas para que lleguen a ser buenos y honestos profesionales. Y así todo ser humano debe trabajar con esfuerzo para no faltar a la justicia.
Con frecuencia deberíamos examinarnos para vivir, ante Dios y ante los hombres; para ver como cumplimos  los deberes hacia los demás y hacia nosotros mismos.
Viviendo los deberes de la justicia, viviremos la misericordia y la fidelidad en todos los actos, pactos y promesas, y la consecuencia será una vida personal, familiar y social honesta, feliz, y podremos los medios para hacer un mundo en el que se viva más felizmente, por nuestro justo proceder.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Verde que era el barranco

Por: Pedro Domínguez
Herrera

Los recuerdos de la niñez, parecen envueltos en nebulosas,  como si fueran ensueños que perviven en nosotros y quizás sea explicable porque no somos lo que fuimos; en lo físico y en lo mental. El cambio que se genera en nosotros es tan antagónico, que si no fuera que se produce  día a día, minuto a minuto, no nos reconoceríamos a nosotros mismos. De ahí, el recordarnos como si de otra persona se tratara, por inamovible, pues todo lo que fue y no es, esta acabado. Con esto vengo a decir, que le debo cariño, nostalgia y agradecimiento, al entorno donde me crié. Fui afortunado porque viví mi niñez en Los Dragos, en  el lomo que esta frente a La Casa Pico, desde allí se divisaba un  valle de plataneras, en las riveras del barranco, por lo que quiero con unas pinceladas, mas bien brochazos, recrear este recuerdo en consideración del niño que fui                                                                     Atrás por el año sesenta, en una mañana fría, que en los albores del día, el sol con sus nacidos rayos atravesaba los nubarrones, clavando y proyectando su luz en las calcáreas tierras de Los Giles. El niño desayunó lo que había, reviso el bulto, un pequeño saquito hecho con tela en desuso, mas de pantalón que de camisa, con una tira para colgar al hombro, en el solía llevar el Alvares segundo grado, un libro que tenía todas las materias del curso y se  repetía el mismo, un par de años,  hasta hacer el examen para entrar al instituto, una goma o un trozo de miga de pan para borrar, un lápiz ,libreta y plumín para escribir. La tinta era gratis, la hacia el maestro Don Manuel Balbuena (gran persona gran maestro) con una pasta de color y agua.                                                                                                                  Se calzo las alpargatas, que se hacían en La Montañeta, con trozos de goma de rueda coche y lona. Los calcetines y los zapatos de la comunión que ya le apretaban, eran para ir a misa y a salidas fuera del pueblo. Bajo por el camino de la finca de Don Juan Díaz  haciendo un pequeño rodeo. La noche había sido de viento y desde la cama pensó, que de los naranjeros que asomaban por el  taja vientos de la finca de La Casa Pico, seguro que habían caído algunas naranjas y encontró unas cuantas rajadas por el choque contra las piedras. Antes de comerlas pensó, acabo de desayunar leche y me pueden hacer daño- ¡Ah!, fue leche en polvo, no se corta la digestión.                                                                                                                              Siguió andando por el barranco; las mas variopintas plantas se sacudían la escarcha de la noche, pitas con sus erguidos pitones, donde avispas y abejas revoloteaban y libaban del néctar de sus flores, los tarajales, los cardos tiernos y lilas. Al arrancarles la flor, tenían como una exudación rojiza a la que los niños llamábamos la sangre de Cristo. También habían palmeras, tártaros, mal gustos, tabaibas, juncos, cañas, zarzas, tuneras indias, verdolagas, quemones para los pájaros,  pegaderas, y un sin fin de yerbas que eran alimento de las cabras de La Montañeta.                           El barranco estaba en el esplendor de la primavera, el agua fluía del desangre de las fincas constantemente, formando un riachuelo y hasta donde se extendía la humedad, las plantas agradecidas se mostraban con verdes tiernos, amarillos y otros luminosos colores. El las bandas que formaban el cause las plantas mas resistentes a la sequia. En el charco de La Casa Pico, los chiquillos se bañaban desnudos en aquella agua infecta. A veces llegaba una madre en busca de su retoño, le quitaba la ropa trayéndolo desnudo y con una alpargata dándole en las nalgas hasta el Alpendre de los González                                                                                                   Los tarajales servían de protección de las fincas para cuando corría el barranco, también había higueras. Como hecho gracioso, una vez ,Maestro Ginés, al final de sus años mermado por el alzhéimer, haciendo circulo de piedras para proteger el tronco de un tarajal, al terminarlo se quedo dentro  y a los gritos de auxilio hubo que ayudarle a salir El Barranco era el campo de batallas  de los chiquillos, con sus tiraderas; muchos de ellos tenían puntería asombrosa. ¡ Le daban a un pájaro pendiendo  de una rama! Por doquier se veían lagartos desrabotados. puercoespines,  conejos, arpupuses (abubillas) pájaros canarios, aniceros, pintos, palmeros, libélulas, lagartos..                                                          Quizás otro día cuente algo mas de las idas y venidas a la escuela; la vida que allí había. Si algo que  hay que salvar del entorno es el Barranco, donde haya que taparlo se tapa, pero dejar algunos trozos, verdes y limpios, donde iría conectando el pretendido Corredor  Verde
              

Este viernes Junta de Distrito

Este viernes 21 de septiembre  a las 17:00 horas en la Casa de la Cultura de Tamaraceite se retoma la actividad de participación ciudadana  en los distritos de nuestra ciudad después del verano. De todos modos las Juntas de Distrito no toman vacaciones ya que su actividad es bimensual y la última reunión fue en el mes de julio. Buena temporada y esperemos que sea muy fructífera.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Juan Alberto Díaz expone en el Corte Inglés de Mesa y López



El pintor de Tamaraceite Juan Alberto Díaz espone en estos días y hasta el 29 de septiembre el la sexta planta de El Corte Inglés de Mesa y López. Desde estas líneas aprovecha para invitarnos a todos a que compartamos con él parte de su obra. Le damos las felicidades y la enhorabuena por otra exposición más a sus espaldas.

Mens sana in córpore sano

El mundo antiguo nos ha legado “dichos populares” hechos conforme a sus costumbres; ideados, y, a aquellos contextos sociales y culturales dirigidos; que hoy nosotros tomamos como principios axiomáticos, sin pararnos a mirar que la utilidad que tuvieron, servía para un fin, que no tiene que ver con el que ahora les queremos atribuir. Hoy analizaremos -se hará lo que se pueda- desde el epicentro de nuestra posibilidad, no pudiendo rebasar la inmediatez de la misma; ni brincar los altos cotos de tan cercana frontera; ¡y es una pena!. Porque seguro que se necesita conocer más ampliamente los territorios de la posibilidad universal reforzadora de lo empírico, para bien reflexionar de los términos: “Mente sana en cuerpo sano”.- Que en si mismos no van más allá-, porque no dicen, ni por asomo, que un cuerpo sano ha de tener una mente sana y viceversa; nosotros hemos tomado equívocamente esas palabras, entendiendo que sin cuerpo sano no hay mente sana y viceversa también. Cuando se lea “mente sana interprétese también como mente superior” cuando así lo ordene el contexto. No se emplea, superior, para no desnaturalizar el latinajo: confundiría. Esa fórmula fue establecida por los pueblos itálicos, para luego Roma emplearla en gimnasios, baños, masajes, saunas e impedir con ella la entrada de los no sanos especímenes, por causarles con esa rimbombancia, vergüenza: con esa acotación y otras por el estilo, construían los primeros “filtros diplomáticos a emplear“; que de ser saltados, vendría el insulto duro y expeditivo. También en Grecia eran muy reticentes a la fealdad y la insalubridad del cuerpo; la que frenaban y mantenían apartada con “inventos de esa altura”. Se sabe que en ese pueblo, raro era el que no tenía muchacho propio; el cual, a su vez, cuando “crecía en edad y en posibles” se procuraba su propio muchacho, para ir envejeciendo ¡todos ellos juntos con mujeres e hijos al mismo tiempo!. Las sociedades eran en su mayoría nefandas hasta que llegó la iglesia y su concepto de pecado ¡y lo estableció!. Esta que va siendo larga explicación respecto del corto tamaño en que va a quedar el texto definitivo, es imprescindible para dar una disertación desde el altruismo: sin pedir una suya a cambio, - “no mire colmillo al caballo que se le está regalando“-.

Ha quedado más que claro -para el que lo vea- que a efectos de entender o no, el cuerpo y la mente están disociados. El cuerpo envejece, y cuanto más, mejor funciona la mente porque se va haciendo selectiva, y ello solo se puede leer como un perfeccionamiento de sus funciones. Se niega aquí que el cerebro dependa del envejecimiento del cuerpo: esta paradoja que envuelve contradicción es un principio para otra discusión bastante técnica que solo se puede abordar desde el rigor y el método más adecuado; por lo que la dejaremos para otra ocasión. El hombre se pule continuamente, constantemente, ¡pocos muchísimo, y muchísimos poco!, es lo más normal, hasta que no llega el declive de la senilidad: “que se presenta de la noche a la mañana”. “Las grandes pérdidas de memoria” si no son por estropeo mecánico del cerebro, drogas, medicamentos etc. … También hay que leerlas como la entrada a los conceptos puros y limitados en la cantidad, por desecho de múltiples inoperancias. El hombre con los años abandona toda vacuidad e ilusiones inservibles que han ido detectando sus desengaños, las cuales, se van auto expulsando al limbo de la nada, o a lo más profundo del subconsciente. Heridas, avergonzadas ante una conciencia que ya no les quiere; y así se va drenando (inconsciente) la mente de mentecatadas que vienen castigando desde la pubertad y “la juventud“. “La juventud” aborda lo extenso no porque su cerebro sea más poderoso (todo lo contrario) sino porque tiene que ensayar con absolutamente todo a ver con que se va quedando, según va avanzando su vida. Poderosa es la memoria del viejo, empleada solo en un par de cosillas que le quedan en lo que creer; y que las domina de cabo a rabo, por no tener problemas de naturaleza insípida y prescindible que ha resuelto, y ya están lejos de su saneada razón.

Veámoslo desde otra distancia. ¿Porqué no creo yo en esa antigua aseveración acuñada y vuelta a reacuñar tan reiterativamente hasta nuestros días: -“Mente sana en cuerpo sano”?-, porque esa es una constatación que por si sola no dice nada, repito-. ¡¡Es la gran machangada doble!! a que se acogen personas que dejan que su pensamiento sea dirigido; porque se han pasado a creer, que en un cuerpo insano, la mente, no tiene posibilidad de estar sana. Hay ahora mismo “una persona hospitalizada” con el cuerpo depauperado, llagado de tanta cama (absolutamente siempre hay alguna persona con esa supremacía en esas lamentables circunstancias) con un cerebro que es un prodigio; que ni los enfermeros detectan porque casi siempre se le pone esa cara de tolete que gestiona el padecer; no siendo menos importante a este no efecto, “la toletez“, esa para no observar, de los sanitarios en la cola de la escala. De cerebros prodigiosos digo: -pocos- que de proveérseles de la retahíla técnica, ya quisieran para sí y para un día de fiesta los dirigentes de Canarias.

Cobra fuerza casi telúrica esta teoría reconociendo que no ha habido ni un solo fuera de serie que no haya muerto joven, o en su defecto no tenga úlcera , asma, etc. El cuerpo sano es sinónimo de torpeza, viva la vida, hedonismo, vagancia, etc., pero jamás es señal de mente sana porque de ser el caso caería en el pensamiento; que cuanto más profundo más mutila del pescuezo para abajo. Imposible tener a la vez una cabeza que piensa a altísimo nivel y un cuerpo que goza de lo lindo, y que va por su lado impune; vendría el desastre -sería pretender ganar una guerra con amor y paz- enfermaría la cabeza a la par que va corrompiendo el cuerpo. Autores serían, responsables por igual, de su recíproca destrucción real. Esto no es validar el latinajo a la inversa. Lo imposible es utópico, por lo tanto, el argumento: pensar a alto nivel no casa con el gozar, se pone como ejemplo para reforzar la idea de disociación. Aquella de: en cuerpo demasiado sano ¡cerebro! “no hay” y como se desprende en caso contrario es el cuerpo el que “va cayendo a cachos“.

El cerebro es un misterio. A pesar de su gran dependencia de oxígeno, destaco la inteligencia generalizada de los asmáticos, convencido de lo que mi observación ha aprobado; que tira al suelo cualquier prevención y que tiene su paradigma en D. Juan Cruz Ruiz. No he visto a nadie en mi vida con una capacidad más extraordinaria para hablar de personas y cosas insulsas; cuando hace medio siglo mal contado que, los verdaderos literatos y poetas se extinguieron.

Se han creado joyas literarias desde el hambre, las mazmorras, y la tuberculosis. ¿No fue Nietzsche (el más grande educador) sifilítico? ¿No es Stephen Hawking, como mínimo, cojo?. Queda claro que un buen cerebro no es totalmente dependiente de oxígeno, azúcares y aminoácidos. De lo que le es más capital a él mismo para “vivir” escapa con relativamente cortas raciones; que las puede dar el cuerpo más enfermo. Ya hemos demostrado que un cuerpo sano muy raramente puede tener una mente sana, porque avocará a pensar y hemos visto como estropea eso el cuerpo. De lo que se deduce que un cuerpo sano por muchos años es producto de una mente torpe; y una mente sublime jamás es producto de un cuerpo sano; tiene casi siempre un cuerpo, si no tocado, ¡sí! hecho polvo mejor aún, lo que está ya más que comprobado. No he visto cosa alguna que incida más en el pensamiento serio que un cuerpo depauperado; ¡y total para nada, como en todo!. ¡¡Casi nunca se debe, se puede, o conviene exteriorizar las llegadas a la desmitización, a ser alérgico a “la embarcación” y a los viajes “a tierras y terrenos” donde se es totalmente dirigido!!.

Si nos diera por seguir cuestionando latinajos uno por uno ¡¡cuantas sorpresas serían!!. Pero, no tenemos tiempo. Todavía nos queda mucho que decir en defensa del pastoreo y la labranza: asunto que urge. ¡No se puede estar en todo a la vez!.

Si fuera verdad lo que dice mi hermano Perico: “Cerebro y mente no es lo mismo; la mente es el todo del hombre: el cerebro su instrumento”, ¡aviados vamos!. Me porfía él que no quiere colar el alma. Me parece a mi cosa de orgullo por su parte, el no querer dar el brazo a torcer. Si estuviera el alma implicada, temamos; si no lo estuviera temamos también, porque se caería bajo todo lo anterior. No obstante, si esto sirviera para ponerle la barriga dura como una piedra, ¡pardiez!. Es que este motor de arranque ha tirado “de su motor”, ¡¡y por Santiago!!, que es usted recuperable para alegrías más grandes y complicadas que la que le dio el triunfo de la selección. Si su motor ya estaba en marcha antes, ¡¡a correr!!.

Por: Antonio Domínguez Herrera

martes, 18 de septiembre de 2012

Mi visión de participar en la comunidad

Por Luis C. García Correa
El enunciado del principio fundamental de la obligación de participar en la comunidad es: "Toda persona, sana y con tiempo disponible, tiene la ineludible obligación de participar para promover el bien de la comunidad".

Los humanos somos seres sociables, y, como tales, estamos obligados a cooperar al bien de los demás. No sólo es obligación, es necesidad.

El vivir en comunidad significa repartir cargas según posibilidades. No eludirlas. Quien las elude debe ser por cobardía, por mala educación, o simple pasotismo.

Quien falta a este principio peca socialmente. Y la gravedad está en relación directa al perjuicio que ha causado por no participar.

Nadie tiene derecho a no cumplir con esta obligación, salvo causas que lo impidan.

Que sean causas reales y verdaderas, -y no escusas-, aunque así y todo podrá, en algo, cooperar al bien de los demás, sin pedir nada a cambio.

Ejemplo: la aportación de ideas y cómo ejecutarlas, cuando se es mayor.

Así que no sé si existe alguna razón u ocasión de no participar, que exima no participar.

Esto tiene que ser un comportamiento derivado de la conciencia.

Hay quien puede alegar y afirmar que no tiene obligación. Que es su derecho no participar. No basta con alegar, hay que demostrarlo.

Contribuye a esta falta de participación el número de pasotas, y la crisis actual, que es una demostración de la falta de valores éticos o religiosos.

Como paréntesis: sí creo que la crisis tiene culpables (esto será tema de otra participación). Pero sigamos con el tema actual.

Quien se escaquee es un mal ciudadano, y debe ser recriminado por ese mal comportamiento. Debiendo ser rechazado socialmente por su egoísmo.

Pero quien ejerza esa obligación con hechos, -si además lo hace con alegría-, debería ser premiado, considerado como un buen ciudadano y admirado socialmente. El cumplidor debe sentir la satisfacción del deber cumplido, que es una de las mayores alegrías que humano puede tener.

La buena voluntad social del ser humano, -de participar en la búsqueda del bien común, sin pedir nada a cambio- debe de enseñarse, educarse desde muy niño.

Cualquier defensor de lo contrario, debería plantearse si lo hace por egoísmo, incultura, mala educación o rencor. Porque entonces debería plantearse si es merecedor de recibir los beneficios que la sociedad reparte.

Desde niño hasta la muerte debemos tener la constante preocupación de participar en la búsqueda del bien de la comunidad, -que es, además, el bien propio-, y la idea fundamental de la feliz convivencia, para ser un buen ciudadano.

La colaboración la debe definir cada persona, nunca debe ser impuesta, salvo por la conciencia del propio ciudadano.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Tamaraceite necesita un lavado de cara

Fotografía: Armando Hernández
Tamaraceite visto desde la Circunvalación presenta un espectáculo lamentable. La A.V. Aytamy de Tamaraceite y este blog en numerosas ocasiones y desde hace muchos años hemos pedido a las distintas instituciones que se acometa un Plan de Rehabilitación de fachadas y mejora paisajística  en el núcleo de la Montañeta y la Carretera General, sobre todo en traseras y laterales de viviendas, muchas de ellas de personas con poco nivel adquisitivo y que no podrían acometer este arreglo aunque quisieran. 
Hemos estado haciendo un pequeño análisis del núcleo de viviendas y podremos observar que no pasan de 25 las que necesitarían obras de pintura para eliminar el gris cemento por el coloreado típico de nuestros barrios antiguos de la ciudad. 
Sabemos que no corren buenos tiempos para nuestras instituciones pero igual dentro del Plan Canario de Empleo se podría mandar a una patrulla "para arriba" y por lo menos mejorar la vista de nuestro querido pueblo. O si no que, ya que nos endosan un centro comercial, obtener algo a cambio para nuestro pueblo.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Más de una decena de tórtolas muertas en la Plaza de Tamaraceite



En la Plaza de Tamaraceite durante este fin de semana han aparecido cerca de una decena de tórtolas muertas, presumíblemente envenenadas por algún desaprensivo. Estas palomas anidaban en la Plaza de Tamaraceite desde hace un tiempo, dejando un espectáculo lamentable en la misma de defecaciones a pesar de las acometidas del Servicio de Limpieza. Estos laureles de indias necesitan ser podados en pequeño para que puedan florecer en buenas condiciones y volver a ser nido de pájaros como antaño, en que su piar no dejaba en algunas ocasiones ni escuchar la misa.