lunes, 21 de diciembre de 2015

“NO NOS CREEMOS QUE SOMOS IGUALES” “SE RECOGE LO QUE SE SIEMBRA”.

Por Luis C. García Correa
En mi opinión, una parte importante de la humanidad no cree en la igualdad de todos los seres humanos. Al menos viven como si no la entendieran.
Unos se creen superiores, otros inferiores. ¿Los que nos creemos iguales somos minoría?
Hay una enorme diferencia entre el comportamiento de un ser humano educado y honesto, y el de otro maleducado y deshonesto. Así y todo, como seres humanos, todos tienen los mismos derechos y las mismas obligaciones.
No ha existido nadie, ni existirá jamás, que sea diferente, en cuanto a esos deberes y derechos.
Cada uno somos únicos e irrepetibles (no creo en la reencarnación), pero todos -hombres, mujeres; niños, ancianos; sanos, enfermos …- somos seres humanos.
El origen de una parte de los problemas más graves e irreparables de la vida -personales, locales, nacionales y universales-  se encuentra en no creer, ni vivir, en la igualdad de derecho y deberes.
Cada 5 minutos muere un niño por falta de atención. ¡Esto no se comenta! ¡Nadie protesta ni grita!
Ningún ser humano nace para morir por falta de atención, sin llegar a gozar, a sufrir, a amar y a ser amado, y a ayudar… durante el tiempo que le hubiera correspondido vivir.
Los ejemplos de la falta de igualdad de deberes y derechos son incontables. Sus efectos son tan malignos y de una magnitud tan incalculable, que resultaría agotador relatarlos. Todos los conocemos.
¿Cómo convencer que todos somos iguales en deberes y derechos? No lo sé, pero no por ello dejaré de decir lo que creo, deseo y necesito, esperando que contribuya a que la felicidad y la libertad, en la igualdad, sean lo normal.
No nos creemos que somos iguales en deberes y derechos, y siéndolos, vivimos de espaldas a esta verdad, cooperando, directamente, al mal.
“Se recoge lo que se siembra”. PERO TODOS.

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