domingo, 3 de agosto de 2014

Una sentencia libera una parcela en Los Giles para uso sociocultural

La Provincia DLP: El Ayuntamiento convocará próximamente un concurso público para la construcción de un equi-pamiento sociocultural en el barrio de Los Giles, en el distrito de Tamaraceite-San Lorenzo. En concreto en las inmediaciones del centro educativo del mismo nombre, en una parcela que ha quedado liberada tras una sen-tencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias que pone fin a un litigio judicial de varios años entre una rama de la familia Betancor que reclamaba una indemnización por la parcela al Ayuntamiento porque éste no había construido después de tres años.
La parcela en cuestión está incluida dentro de la Unidad de Actuación, número 28, del Plan General de Ordenación Urbana de la ciudad de 2005 y en ella se proyectan espacios educativos, deportivos y de esparcimiento para el barrio.
El litigio judicial comenzó en el año 2009, cuando una rama de la familia Betancor reclamaba sus derechos sobre dicho solar y, por tanto, una compensación económica por parte del municipio al entender que el Ayuntamiento se había apropiado de la parcela por el mecanismo legal de la expro-piación.
La sala de los contencioso administrativo, sección segunda, del Tribunal Superior de Justicia de Canarias desestimó, sin embar- go, el pasado 23 de mayo el recurso de apelación interpuesto por Domingo Betancor Hernández y otros particulares contra el Ayuntamiento.
Los recurrentes solicitaban una compensación económica después de haber transcurridos tres años desde la calificación de la parcela para uso educativo, deportivo y de esparcimiento en el Plan de Ordenación Municipal del 2005 sin haber recibido dinero alguno y sin que se hubira edificado sobre ella.
La sentencia, sobre la que no cabe recurso, dictamina que no se está ante una situación de expropiación o justiprecio puesto que los terrenos no son de propiedad municipal, como ya se dictami- nó en una sentencia firme en el año 1998.
Y es que el litigio sobre los terrenos viene de largo. En concreto de 1997, cuando la misma rama de la familia Betancor reclamó en los juzgados la ocupación por la vía de hecho de 40.000 metros cuadrados de la finca en cuestión conocida como Los Giles. Según los cálculos del demandante, el Ayuntamiento debía de abonar 1.500 millones de pesetas por los terrenos.
La reclamación de la familia tiene su origen en la compra venta que se hizo de estos terrenos en los años 60 entre particulares y, posteriormente, en los años 80 cuandouna promotora adquirió solares para construir varias comunidades de vecinos que se vino al traste y donde tuvo que intervenir el Ayuntamiento para que la zona residencial se construyese.
Errores
La acreditación de la propiedad de las parcelas, la compra venta y el registro erróneo de las mismas ha creado una maraña en la que la familia Betancor no solo ha litigado en estos años con el Ayun- tamiento sino también con los vecinos.
La Justicia dio en esa primera batalla judicial de la familia contra el Ayuntamiento la razón a ésta, aunque no sobre el total de los terrenos. Es decir, solo estimó una reclamación parcial de la finca en cuestión. En concreto, sobre 15.000 metros cuadrados, y a los que ponía un valor de 50 millones de pesetas.
Los demandantes, sin embar-go, no estuvieron de acuerdo con la decisión judicial y no solicita-ron la ejecución de la sentencia. La familia esperó a que pasaran tres años de inactividad sobre la misma para reclamar de nuevo da-ños y perjuicios sobre el solar a la Justicia como así se reconoce en la ley.
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias, sin embargo, echaba atrás el pasado mayo el recurso de apelación interpuesto por la familia en estos términos y daba la razón a los argumentos aportados por el Ayuntamiento, que argumentaba que no había expropiado ningún terreno privado ya que éste fue cedido por los propios vecinos que compraron sus viviendas para que fabricase el colegio y otros equipamientos públicos de esparcimiento para el barrio a cambio de ofrecerle el terreno.
El Ayuntamiento aclara que en ninguno de los dos pleitos que ha interpuesto la familia contra el municipio ha tenido que pagar indemnización de ningún tipo.
Un litigio de largo recorrido
Los pleitos sobre la finca de Los Giles tienen su origen a mediados de los años 80 después de que una promotora comprase solares en esta zona de Tamaraceite e inscribiese más metros cuadrados de los reales. Ese es el inicio de la primera demanda sobre el barrio, donde desde los años 60 particulares compraban y vendían parcelas. La primera sentencia firme a favor de la familia Betancor fue en 1994, que los reconoció como propietarios de parte de los terrenos. En el año 2006, un auto consideraba imposible la devolución de los terrenos y se optó por la indemnización, aunque los demandantes recurrieron. En el año 2008, otra sentencia volvió a dar la razón a la familia.

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