lunes, 8 de septiembre de 2014

¡Nuevo curso, nuevas ilusiones!

Por Esteban G. Santana Cabrera
Comienza mañana un nuevo curso escolar cargado de ilusiones, preocupaciones,  esperanzas, incertidumbres, dudas, alegrías, nuevos proyectos, pero sobre todo promete venir lleno de muchas emociones y creatividad. Todos los comienzos son duros pero me gustaría que nos pusiéramos las gafas de niño y volvamos la vista atrás, tanto docentes como familias, y que nos ilusionásemos como antaño, cuando el olor a libro nuevo nos embrigaba y la ilusión por estrenar zapatos y conocer a nuevos compañeros nos hacía perder el sueño.

Recuerdo con mucha emoción aquellos comienzos de curso en que nos palpitaba el corazón por conocer nuestra nueva aula, tutor y por volver a estar con nuestras amistades. Cuando nos llamaban por nuestro nombre y enfilábamos el aula detrás de la profesora con nuevos compañeros de aventuras al menos por un año.

Éramos conscientes que se acababa el verano pero todos los chiquillos y chiquillas estábamos ilusionados por empezar. Se acababa el verano pero empezaba otra etapa, si cabe tan bonita como ésta, el verano, que recién terminada, nos había dado las fuerzas y el empuje para que la ilusión siempre estuviera por bandera.

No tiene que ser diferente hoy en día a pesar de los años. Nuestros niños también se ilusionan y viven con esperanza el comienzo del curso escolar. Este año la Educación Emocional y para la Creatividad se incorpora como área en el currículo de la  Educación Primaria de la Comunidad Autónoma de Canarias con la finalidad, eminentemente educativa, de resaltar los aspectos del mundo emocional y creativo "anclada" curricularmente como proceso y parte que garantizan la educación integral de la persona. No solo nos interesa formar a personas muy preparadas en conocimientos matemáticos o lingüísticos sino  que  los niños y las niñas aprendan a reconocer, regular y desarrollar su mundo emocional y creativo de manera afectiva y efectiva para procurarse un sistema de pensamiento que le ayude a tomar decisiones adecuadas según su desarrollo psicoevolutivo, según consta en la introducción del currículo de esta nueva asignatura.

El papel que vamos a tener los docentes va a ser primordial, el de guía y acompañante en este proceso de ”gestión” de emociones,  ayudando a que  ellos mismos sean quienes elaboren o regulen la emoción a través de la propia actividad diaria en el aula y fuera de ella. Un gran reto nos espera. Un curso cargado de emociones nos queda por delante. ¡A disfrutar! 

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