lunes, 17 de noviembre de 2014

La grandeza de los pueblos


Por Luis C. García Correa
Los pueblos son grandes porque sus habitantes son grandes.
Los pueblos grandes reparten felicidad y libertad.
La grandeza es una de las consecuencias de vivir los valores, entre ellos, la honesta participación
El pasota y el individualista no pueden ser grandes.
La grandeza es la cumbre de los pueblos.
Vivir en un pueblo grande es grandioso, solemne, maravilloso.
Benditos sean y por siempre alabados nuestros padres que nos educaron en valores que nos llevan a comportarnos con grandeza.
La grandeza no se improvisa, es una herencia que se transmite de padres a hijos.
Vivir con grandeza es vivir en el amor al Ser humano. Si los amamos con pasión, llenamos la mente y el corazón.
La grandeza de los pueblos se mide por la grandeza de sus ciudadanos: cuanto mayor es el número de grandes, mayor es la grandeza de todos y mayor es la grandeza de ese pueblo.
Amar es ir camino de la santidad.
Ser grande por la honesta participación es ir camino del amor y de la santidad.
La mayor de las grandezas es la santidad, a la que estamos llamados todos. Lo seremos en la medida de nuestra honesta participación, como consecuencia del amor a los demás.
Amar al prójimo como a nosotros mismos es la cumbre de la grandeza.
Y para los creyentes con el añadido maravilloso del amor apasionada a Padre Dios.
Los pueblos grandes pagan a lo grande. 

No hay comentarios: