viernes, 23 de junio de 2017

Separación y desconexión entre generaciones

Por Luis C. García Correa
Uno de los grandes males en una sociedad es cuando produce una separación significativa entre generaciones.
La desconexión entre generaciones da origen a una serie de problemas graves, que además pueden llegar a ser irreversibles.
Los seres humanos somos seres sociales por naturaleza y por necesidad, lo que hace que nos necesitamos, siempre, los unos a los otros. Para ello tenemos que entendernos y conectarnos.
La vida humana está basada en la relación personal, como medio necesario para la subsistencia y también para alcanzar la felicidad.
Nacemos y nací de la relación del amor entre una mujer y un hombre, a quienes llamamos y llamo nuestros padres.
Nos criamos y sobrevivimos, usted y yo, por el cuidado y atención de nuestros padres. Nos preparamos por la información que nos dan los colegios, universidades… pero también de nuestros mayores. Y resolvemos la vida con nuestro honesto y efectivo trabajo que compartimos con los demás.
Para que este proceso sea efectivo tiene que existir una relación continuada de persona a persona, sean las que sean las diferencias de edades.
Nos necesitamos los unos a los otros. No somos autosuficientes ni  radicalmente independientes. Es mi vivencia.
Cuando esa cadena vital, que no virtual, se rompe, comienza la caída en picado de la sociedad.
Cuando los hijos no se entienden con los padres, o los padres no se entienden con los hijos, se ha roto la cadena necesaria y comienza el declive personal y social. La situación puede ser preocupante.
No hay riqueza material que sostenga a una sociedad dividida, ya sea por diferencias graves entre generaciones, por falta de educación en ambas generaciones -que es de los mayores abismos que se abren entre generaciones- sea por la falta de honestidad (y su consecuencia, la corrupción) que si es profunda, se transmite de generación en generación, arrastrando al camino de la autodestrucción, a una velocidad increíble.
No hay esfuerzo personal ni riquezas materiales que sostengan a una sociedad que no se entiende entre generaciones.
La separación y desconexión entre generaciones es el comienzo de un proceso degenerativo de la sociedad y de la convivencia, que conduce a unas carencias vitales que no hay quien lo resista.
Dichosa la sociedad en la que los hijos han sido bien educados por sus padres: a partir de ellos y de los otros se desarrolla la unión y comprensión que genera la vida normal y natural, y el desarrollo de la felicidad y de la libertad, necesidades vitales y no virtuales.
La honesta participación, unión y conexión es la solución, y sin ellas no hay nada que permita la feliz y libre vivencias y convivencia. Es mi vivencia.
Dichosos y alabados sean los pueblos que unidos por la educación y respeto comparten la vida entre generaciones con amor, y así la vida la pueden desarrollar con plena felicidad y plena libertad.
La felicidad y la libertad son una consecuencia de la honesta participación en la unión educada de generaciones por haber sido educados por los padres y familiares, que comparten el amor en la vida real, no en un mundo de relaciones virtual.

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