martes, 29 de abril de 2014

El patriotismo

Por Luis García Correa
Patriotismo: amor a la Patria. Sea chica o grande. Añado de mi cosecha: el patriotismo es la esencia de una nación.
¡Hay del pueblo, de la nación sin patriotismo! Está frustrado, y abocado a la desaparición y puede que hasta con violencia.
El patriotismo no se improvisa. Se hereda y se cultiva por la educación recibida de los padres. La sana formación patriótica -tan distinta de los nacionalismos exclusivistas- se amplía en los colegios, en las Universidades, y en el comportamiento de los ciudadanos.
Hay quien confunde el patriotismo con la afición o la afiliación.
El patriotismo es querer y cuidar el sitio en el que nos ha tocado nacer y crecer. También lo adquieren aquellas almas educadas, sensibles y honestas que viven en un lugar que adoptan como residencia, pudiendo querer a esa tierra con tanto amor como un nativo. Y puede que alguno la quiera más que otros ciudadanos ignorantes.
El querer a la tierra no va implícito con solo haber nacido en un lugar: se necesita la enseñanza, haber sido educado en el amor a la propia tierra.
Hay quienes están en el lugar donde han nacido, y solo es el sitio donde subsisten, pero no donde viven.
La grandeza de un país, su economía, el sentido y la vivencia de comunidad dependen directamente del número de patriotas honestos y participativos.
Quien no quiere lo que conoce, está abocado y condenado a la soledad.
Amar a la patria -ser un auténtico patriota- debe ser un orgullo y una vivencia que nos haga vibrar al oír su himno, ver su bandera, pisar su tierra y saludar al vecino.
¡Dichosa/o el libre y feliz en su tierra! Es un patriota. Y ese valor lo heredarán sus hijos, quienes, junto con otros patriotas, engrandecerán su nación, porque la harán poderosa y digna de ser vivida.
El auténtico patriota -el que siente el patriotismo- es un ciudadano enamorado de su país, honesto y participativo. El patriota sabe vivir plenamente feliz y en libertad.
Roguemos para que haya muchos patriotas en todas las naciones del mundo; para que el Planeta Tierra sea el auténtico hábitat natural humano; y para que seamos aquello para lo que hemos nacido: seres felices y libres.

1 comentario:

Pedro Domínguez Herrera dijo...

En los tiempos que corren estas consideraciones refrescan la conciencia política y el sentido cívico de proteger lo nuestro nuestras pequeñas patrias que en su conjunto es lo que da fuerza a la patria con mayúsculas: España. Le felicito ...