martes, 8 de abril de 2014

El sentido de la vida

Por Luis García Correa
El gran sentido de la vida es ser útil de a los demás y a uno mismo.
A los que no no comprometen su vida, como los pasotas o individualistas, hay que preguntarles: ¿qué sentido le da Ud. a la vida?
Como creyente, tengo claro el fin y el sentido de mi vida: amar a Dios y al prójimo como a mí mismo. Lo cual no es otra cosa que servirles (estar a su servicio). Así alcanzo ahora la felicidad terrenal, y espero ganar después la eterna.
Todo esto supone un trabajo y un esfuerzo. Las bendiciones que le dan un sentido trascendental e inmortal a la vida hay que ganárselas.
Somos únicos e irrepetibles. Estos valores le dan un sentido incomparable a la vida.
La vida es algo maravilloso cuando se fundamenta y se vive de acuerdo a valores éticos o religiosos. La ausencia de esos valores debe dejar un vacío insondable, y hará pensar que la vida no tiene sentido.
Vivir creyendo que la vida no tiene sentido tiene que ser frustrante. Debe producir un vacío agobiante y quizá neurótico.
Cada día que vivo creo y la vida me llena de un gran sentido. 
Tengo la suerte de ser creyente, porque estas vivencias complementan la felicidad y la esperanza.
Vivir, y tratar de cumplir lo mejor posible el Primer Mandamiento -amar a Dios y al prójimo- llena mi vida y colma mi alma.
Quiero apasionadamente al ser humano y a Padre Dios. Sin ellos ni vida no tiene sentido. No puedo dejara atrás a la Naturaleza, nuestro hábitat natural. 
Se sea creyente o no, no se puede negar, salvo la excepción antes mencionada de lo pasotas e individualistas, que la vida tiene un enorme y feliz sentido. Los egoístas ¿qué sentido y qué vivencias espirituales pueden tener? 
¡Doy gracias a mis padres por haberme engendrado, criado y educado, en especial en valores, en mí caso religiosos! Son los valores que le han dado a mi vida un gran valor y un gran sentido. 
Quiero y necesito seguir amando a Padre Dios y al prójimo, para que mi vida siga teniendo el sentido que debe, y compartir estas experiencias en la búsqueda del bien de los demás, tratando de encontrar, para todos, la felicidad y la libertad en pleno dominio y en plena realización, dándoles un gran sentido y vivencia a la vida.

No hay comentarios: