sábado, 5 de julio de 2014

Ser párroco de verdad

Por Jesús Vega Mesa
Bueno, no es que me sienta párroco “de mentiritas”. Pero ser cura párroco en una comunidad no consiste simplemente en celebrar la misa o conseguir que los niños tengan catequesis. Es mucho más.
Desde hace unos días vengo planteándome mi futuro en estas parroquias de Arinaga y Cruce de Arinaga. Porque llevo más de cuatro meses sin una actividad pastoral continuada. Y no puede ser que un pastor se siga considerando tal si hace cuatro meses que no comparte vida con sus ovejas.
No estoy contento con la solución actual que se está dando a la parroquia. La comunidad no está atendida porque haya misa cada semana y se sigan bautizando a los niños y contrayendo matrimonio las parejas que lo solicitan. No es suficiente.
Ser cura en una parroquia exige presencia, cercanía, tiempo para el diálogo y la escucha, vivir y compartir la vida … Es verdad que puede haber momentos de excepción. Pero estos momentos no deben extenderse en exceso.
Yo no sé cuándo podré estar de nuevo al frente de estas parroquias. Por eso creo que, aunque sea de forma provisional, hay que buscar una respuesta más eficaz.
-No basta que el fin de semana venga un cura, celebre la misa y se marche. La comunidad quiere identificar al sacerdote, sentirlo cercano, amigo, poder acercarse a él para hablar o consultar o sugerir…. Si cada semana viene un cura diferente no hay posibilidad de esa necesaria comunicación entre la comunidad cristiana y el sacerdote.
-No basta que, cuando muere una persona, el cura vecino acuda a celebrar la Palabra o la eucaristía. Ya es mérito por parte del sacerdote que se ofrece a hacer ese servicio. Pero se necesita algo más. La presencia en el velatorio, el diálogo con la familia, la cercanía.
Por todo esto, y en vistas al futuro, creo que hay que hacer algo más para que nuestras parroquias no se sientan “huérfanas”.

Se me ocurren algunas sugerencias. Pero esas se las comentaré a nuestro obispo Francisco aprovechando la visita que nos hará este viernes. 
Sugerencias porque quiero que estas parroquias tengan...un párroco de verdad.

1 comentario:

Pedro Domínguez Herrera dijo...

Estas consideraciones le honran como persona y como párroco. Tenga en cuenta que es mas importante el sentir que se transmite que el ejercicio cotidiano del sacerdocio. Aun aquí flota su presencia y le aseguro que es mas importante el referente que el referido...