viernes, 18 de noviembre de 2016

El respeto y respetar. Respetar y el respeto

Por Luis C. García Correa
El respeto, respetar, es un signo de grandeza, de humildad, de valor, de educación y de libertad.
El respeto es una necesidad para convivencia normal y feliz.
Sin respeto no hay posibilidad de convivir de forma natural, y las relaciones se convierten en un infierno.
El respeto es una de las características y expresiones del comportamiento humano, del bien y del amor.
Faltar al respeto y no arrepentirse - a quien sea y a lo que sea - es faltar a uno de los pilares del honesto, educado y feliz comportamiento y convivencia, y denota y manifiesta el pensar y el actuar del que falta al respeto con premeditación y alevosía.
Faltar al respeto degrada la convivencia, envilece la relación y crea una separación y un muro que hay que trata de derribar, pidiendo perdón con todo arrepentimiento y humildad.
Quien pide perdón es digno de recibirlo, y se merece el perdón.
Perdonar es de personas grandes, magnánimas: personas que heredado unos valores, los han aprendido y los han practicado.
Benditos y alabados sean los que piden perdón por haber faltado al respeto. Son valientes, generosos y merecedores del perdón y del abrazo fraternal y del reconocimiento al valor y humildad, merecedores de ese perdón y del abrazo con amor.
El respeto es un comportamiento esencial en la feliz y educada convivencia.
El respeto es la gran demostración del valor humano y de la educación del portador de ese respeto y valor.
Respetar es amar con educación y repartirlo en la convivencia.
Respetar es compartir y vivir la feliz convivencia.
Respetar es convivir en libertad y felicidad.
El respeto coopera al bienestar personal y social.
El respeto denota amor y educación.
El respeto es una necesidad.

No hay comentarios: