lunes, 9 de junio de 2014

Gofios magníficos para carta de hotel.

Por Antonio Domínguez
Solo personas no demasiado informadas (los excesos son malos) saben que los males actuales de España se fraguaron en el treinta y seis y que la bonanza fue entre-democrática; y que bien es verdad que vivimos de prestado ese bienestar, hasta que el prestamista obtuvo lo que perseguía; y que no sabemos las décadas de décadas que nos tendremos que tirar para volver a vivir bien.

Don Felipe González, nombre y apellido no altisonantes, demasiado sencillos para un estadista. Anda ahora asombrado, reclamando clemencia de Doña Ángela Merkel. González admite que el diseño de la unión monetaria fue erróneo e imperfecto; y lo dice ahora después de haber gobernado cómodamente con las cataratas de ayudas ¡$!, que venían de arriba.

A González solo le queda apelar a la caridad y eso hace; cuando debió ser prudente en sus “salidas a cerveza con Willy Brandt”. Señor González, aquí se está haciendo lo que está firmado y no le quedará más remedio que poner el cuerpo que le será apaleado como colchón de paja en día soleado de verano, ello, desde que el personal empiece a percatarse de que les dejó un país abandonado, desértico, lleno de maleza, porque desde aquel momento, de esa entrada “quedó terminantemente prohibido labrarlo”; que así lo convino usted con la unión. ¿Se acuerda de las tasas lecheras, cerealísticas, olivareras, hortelanas, dándole un premio al litro de leche no producido y demás, etc.? ¡¡Abandonados los caseríos, la mayor parte de ellos infectados ya de la calamidad ciudadana, que no tocará un apero si no es para colgarlo de adorno!!

¿Que quiere decir con eso de que Alemania “cumpla su compromiso” con Europa? Alemania ha ido muchísimo más allá de su compromiso. Principalmente con Grecia para que no se la trague la tierra vía la fosa-sima de Santorini para adentro. Nos comunica claro, Don Felipe, que su “opinión no sea mal interpretada” que España debe “continuar corrigiendo los errores”. ¿Dónde está el mal, “en los incumplimientos de Alemania” o en los errores de España? ¡Una de las dos! ... O sea, nos conmina a entrar por Europa para adentro para que nos hagan las perrerías que tenemos aceptadas y firmadas. ¡Esos que son horrores! A pesar de todo, siendo Don Felipe hombre más normal que corriente, le llaman estadista ¡y de los de los grandes!. Estadista, España no ha tenido ni uno solo en toda su historia (hablamos de estadista en condiciones). Inglaterra ha tenido solo uno: Churchill. Y el mundo entero en toda su historia –democrática- no ha tenido una docena. Así que tranquilo Don Felipe, no tiene culpa de nada ni usted ni el más chico de cualquier partido. La marcha atrás la metió el general, la cual sigue trabada. Vendrán todavía muchas crisis para desembarazarnos de la devastación total que supuso un hijo del señor –engendrado en el Ferrol- determinado en la primera acción al des respeto total un año treinta y seis.

¡Ahora! Empezó la unión, desunida por intereses; que en muchos años terminarán convergiendo, ello, también firmado: que es a lo que se refiere Don Felipe cuando pide a Alemania que cumpla los tratados; queriéndose merendar la cena como dice la ilustre Soraya Sáenz. Pide el señor González asuntos y tratos acelerados y que no son del ahora. Acaba de empezar la desunión para la unión. porque es el momento en que nadie tiene otra salida, nadie se puede ir sin pagar la deuda ¡impagable!. Así es que pongámonos las corbatas para asistir al estreno de la función. A ver de qué va el guión, con qué orquesta y ver también si el público chilla y blasfema o se asusta y se ensucia el pantalón por dentro. ¡¡¡Se trata de un nada pequeño espectáculo!!!

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