miércoles, 25 de junio de 2014

Gofios procedentes de piñas a traición

Por Antonio Domínguez
… Somos un país de cosa digerida y dada a luz; nos toca dar pasos adelante a que nos trague “la otra dimensión”; para una vez depurados regresar a la altura de donde nos descabalgó el movimiento. No habrá avances en Europa porque tocan veinte años de recapitalización y acopio en la zona euro. Y la tensión será la misma, ni más, ni menos en todos los tiempos de llegada y de partida que se han acordado y firmado en los tratados. Saltarán miles de veces alarmas para todo, pero serán falsas; para mantener en vilo a quienes les convenga: absolutamente todo está previsto en los acuerdos. No habrá sorpresas para los grandes hombres que están en la consolidación de tal titánico trabajo previo.
Este país que lleva décadas sin trabajar, donde, para más cundir un puesto de trabajo, hay diez enchufados más. O sea, entre parados oficiales y camuflados, haciendo que hacen, ¿sería mucho decir de quince o veinte millones de improductivos? ¿Llegaría el trabajo total realizado en el país a montarse en la realidad del producto de cinco millones trabajando como Dios manda? Estamos donde nos pertenece estar en asuntos económicos, si tenemos en cuenta de dónde venimos. Sin despegar aún de las bastas consecuencias de la dictahierro, es por lo que, la entrada a Europa hasta la fusión real, escachará generaciones como tributo. La vertiginosa tendencia alcista de la presión de nuestros acreedores (no me negarán que así se llama a quien tanto dinero debemos) no es sino la continuación y estatificación del bloqueo enmascarado que tuvimos hasta el último día del general Paco. Los ajustes y medidas impopulares que hunden la economía no son peores que la estadía económica contemporánea a la entrada a Europa. Volvemos a la recesión que teníamos en el glorioso y después de él junto al alza de los costes -“de las letras vencidas”- del estado, que ahora le llamamos así como si nada: déficit público.
A estas alturas lo sensato sería ir al rescate descarado, no para degenerar a Cataluña sino para desenchufar millones de Tetas en todo el país. La soberanía la perdimos nada mas entrar en el club que fue cuando nos dijeron, el aceite, la leche, el cereal y cuanto no habíamos de producir, no sabemos por cuantos años. Ni Europa ni nadie pueden exigirle a ningún país lo que no esté firmado en un tratado. España debe continuar beligerante y pedir el rescate; no puede continuar en manos de los políticos, habiendo profesionales. ¡Fijarse en Italia y su responsabilidad desde que la tomó gente seria! ¡Fijaos como está nuevamente con otra vez los políticos¡ ¡La grandeza humana últimamente inventada es que en una democracia se pueda nombrar un tecnócrata; que aun por muy peregrina y antidemocráticamente que sea nombrado es más efectivo en el buen sentido que cien políticos. No es posible que un país esté mandado por profesores de educación física, barberos, amas de casa, historiadores, comerciantes y peluqueros.

Estamos en la antesala de una subida generalizada, súbita de intereses; a estadios que, el que la quiera ver realmente no tiene sino que situarse entre el final del glorioso y la entrada en Europa; añadiéndole que ahora debemos el dinero que la fábrica de moneda no le daría tiempo de acuñar en ¿un año?
A pesar de estar todo convenido en el seno de la unión y no haber ni un solo cabo suelto, andan los periódicos, diciendo todos lo mismo (se plagian de la “prensa especializada” y mentideros por el estilo) embrollan, desalan y confunden a la gente, porque no le aclaran que esta es “una guerra”, pero con comida en gigantescos almacenes que tiene el banco de alimentos por toda España (centenas de miles de toneladas) viviremos de la caridad (también contemplada y firmada en tratado). Y sigo en lo mío: “largaremos las salchichas de Frankfurt hasta por las orejas”, y ello, lo de la barriga llena (sin tener que ir a proveerse en vertedero), a pesar de la desolación y la ruina es para ir a pie a arrodillarse; a ver que manda la Señora de Teror.

2 comentarios:

Pedro Domínguez Herrera dijo...

Si todo lo que aquí se dice se hubiera tenido en cuenta si no hubiéramos ralentizado la agricultura y hubiéramos sido consecuentes con el momento histórico de la transición actuando con más unidad de criterios muchos males de ahora no tendrían . cabida por lo que este escrito merece consideración y reflexión.. Te felicito Antonio

Antonio Dominguez Herrera dijo...

perico: la agricultura se la dimos a Europa con la unión, la cual, nos ha hecho suelo protegido los mas feraces valles y tierras. eso sí, nos mandan millones para financiar agricultores protegidos, para mantener aparento; aparento que pasa a deuda.
lo de la transición fue inmejorable, por y con solo desembarazarnos de la dictada-duramente y entrar en democracia; a la cual caracteriza precisamente la desunión de criterios.
de los males de ahora y por mucho tiempo mas, solo tiene la culpa aquel que le caló la marcha atrás al país en el año glorioso del señor: 1936.
te quiero mucho y te agradezco felicidades.
Antonio Domínguez