domingo, 19 de abril de 2015

Políticos coherentes

Por Esteban G. Santana Cabrera
El otro día tuve la oportunidad de escuchar al primer ministro inglés, David Cameron, con motivo de la Pascua, los cincuenta días que van tras la semana santa, tiempo en que se celebra la resurrección de Jesucristo. Me gustaría hacer una pequeña reflexión aprovechando algunas de las palabras que vienen de un político europeo y que encima se confiesa cristiano, sin miedo al qué dirán, ni a que le reste votos, por confesarse en una fe,  que, para algunos, o al menos eso dicen, está cada vez menos de moda.

Me voy a centrar en solo dos aspectos, porque su discurso, al que invito a que escuchen, no tiene desperdicio. En una de sus afirmaciones resalta la importancia que tiene la Iglesia como institución presente en nuestra sociedad  y que no se queda en los altares sino que está  implicada en los problemas que vivimos día a día: “la Iglesia no es un edificio, alguno de gran belleza; es una fuerza viva y activa que realiza obras admirables a lo largo y ancho de nuestro país: cuando la gente carece de hogar, allí está la Iglesia proporcionando alimentos calientes y cobijo; cuando la gente es aplastada por la adicción o está desahuciada, cuando la gente sufre o está desolada, ahí está la Iglesia”.

Otro de los puntos que me gustaría destacar de su discurso es lo que para él ha supuesto la religión, en este caso la cristiana: »Personalmente he experimentado en los momentos más difíciles de mi vida el gran consuelo que representa la misericordia de la Iglesia; en toda Gran Bretaña la Iglesia no solamente predica “ama a tu prójimo”, sino que lo vive constantemente en los centros de fe, las cárceles, en las asociaciones ciudadanas. Y es por todas estas razones por las cuales debemos sentirnos orgullosos de proclamar que este país es un país cristiano”.

El que un político se “moje” como lo ha hecho el primer ministro inglés, es para quitarse el sombrero, porque su discurso no está dirigido a un foro determinado sino para que todo el mundo se entere de que, para él, la Iglesia y la fe es importante.

Desgraciadamente he tenido la oportunidad de escuchar a varios políticos españoles diciendo frases como “los políticos no podemos poner símbolos religiosos” o incluso quitando de sus redes sociales toda huella que “huela a iglesia o a religión” aunque luego estén sentados en los primeros puestos de las celebraciones religiosas.

Un político, como cualquier profesional, debe ser coherente con su ideología y creencias, no despojarse de estas últimas porque pertenecen a un partido político determinado. Porque la riqueza de los partidos debe consistir en eso, en acoger a gente de toda creencia y convicción que se une en pro de trabajar por un ideal de convivencia en el que cabemos todos,  cristianos e islámicos, hindúes y budistas, agnósticos y ateos.

Que hay curas, obispos, grupos religiosos y cristianos de “golpe en el pecho”, que no son consecuentes, es una realidad, y allá cada uno con su conciencia. Pero lo que me parece de verdaderos “ignorantes” es no actuar en consecuencia con sus creencias porque su partido lleve una rosa ,dos gaviotas o siete estrellas verdes. Porque si eres un buen político o política y si encima tienes convicciones religiosas, para mí y seguro que para muchos, mejor que mejor.

3 comentarios:

Sergio Naranjo dijo...

Discrepo. No es lo mismo ser creyente en un Dios trascendente, autor de todo lo creado, en la vida más allá de la muerte, que ser religioso, porque “religión” es sometimiento (ese es su significado) a la autoridad de cualquier otra persona, tan humana como cualquier otra.
La religión, en España, no se presenta a las elecciones, y sin embargo pretende gobernar. Ahí está el caso de Irán, negociando un acuerdo de paz que saque a su país del desastre y a gran parte del mundo le haga un poco mejor, cuando ahora llega el ayatolah y todo lo echa a perder. Qué decir de esos salvajes que en otros lugares masacran a la humanidad en nombre de Dios. Qué decir de las intolerables intromisiones de Rouco Varela.
Es innegable que España tiene una secular tradición católica, tanto para lo bueno, que es evidente, como para lo malo, que también. Pero no es equiparable a Inglaterra, donde la “Iglesia” a la que se refiere Cameron es la anglicana, la representativa de aquel país, especialmente para los conservadores, y él es el líder conservador.
Pero tampoco olvides que en el Reino Unido hay otras religiones, que de inmediato han protestado ante semejante discurso. Discurso que yo también escuché, gentileza de Margarita Correa, porque mi nivel de inglés sí alcanza cuando se habla despacio y se pronuncia bien.
Amigo Esteban, España es un país aconfesional. No me gusta que un ateo imponga sus no creencias, pero tampoco que un católico imponga las suyas. Que de eso ya hemos tenido bastante, nosotros mismos fuimos testigos.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

religión + política = legislaciones y normas acordes con los intereses religiosos....

Pedro Domínguez Herrera dijo...

Leer cuando hay una predisposición a ser crítico con todo lo relacionado con unas ideas o temas lleva consigo a caer en errores de apreciación. He leído con mucha atención para no seguir la senda resbaladiza de opinar de lo que me infiere este texto, sino de lo escrito aquí, sin salir a los aledaños, a las sugerencias, a descargar ideas que me atormentan como a todo cristiano...
Esteban, dice aqui limpiamente que los políticos deben ser consecuentes con sus creencias, con sus sentimientos, con sus humanidades, otra cosa es gobernar; que se debe ejercitar a lo que sujetan las mayorias. Estamos en una democracia; luego si hay libertad de creencias, a que exigirle a un dirigente que no las manifieste, que no pueda decir de que equipo deportivo es, u otras ideas y gustos. Lo que se dice aqui es que es aleccionador que los regidores publicos manifiesten sus creencias. "No que gobiernen con sus credos religiosos...