viernes, 25 de marzo de 2016

Camino de la santidad y la gloria terrenal

Por Luis C. García Correa
Todos, sin excepción, estamos llamados a la santidad.
La santidad no es cuestión de credos, es consecuencia de actos.
Los actos humanos definen y deben dirigir el camino hacia la santidad.
La santidad es el comportamiento que manifiesta el pleno amor en la libertad.
Debemos aspirar, constantemente, a la santidad.
La santidad llena el alma, el corazón y la mente de tal manera que todos los actos son una consecuencia de esa santidad.
Benditos y alabados sean los santos, de ellos es la gloria por el ejemplo de sus actos, y por el bien y amor que reparten.
Nacimos para la santidad, y esa es la gran responsabilidad personal, familiar, social y universal de dar esa educación para incrementar el amor y la libertad.
La gloria terrenal es caminar por el sendero de la santidad.
La gloria terrenal está en el gozo de la plena libertad.
La gloria terrenal es amar sin descansar.
El camino de la santidad y la gloria terrenal es vivir con amor en la libertad, para ayudar.

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