jueves, 23 de junio de 2016

Cataluña: la torpeza con ojos extraviados

Por Antonio Domínguez
Las personas que han leído mucho y lo principal de su vida es leer, han tenido que ventilarse miles de bodrios; porque el lector nato difícilmente deja una lectura a medias sin averiguar en que para la porquería. Si usted es de esos le aviso a tiempo – para que decida ya emplear o no aquí su tiempo- de que esto se trata de comportamientos del torpe dialecto catalán respecto del idioma español, y así sepa usted si le atrae seguir o marcharse al resto de artículos de opinión que en esta misma digitalización se encuentran. Es este un asunto que desde hace años esperaba el momento propicio para su arribo, cual era que la opinión se ocupara de los verdaderos damnificados: la juventud catalana por entorpecida y el país entero perjudicado en lo económico tecnológico. Como nadie parece tener en cuenta la cuestión en estos dos aspectos me lanzo a opinar sin esperar más.

Por si acaso me sigue siguiendo “empiezo por el refrito” y decir que acontece en Cataluña el rarísimo y único fenómeno mundial de estudiar la misma lengua dos veces. Un mismo vocablo español lo pronuncia el catalán quitándole una letra y si lo pronuncia el español le pone una silaba. A Artur le pone España una o (Arturo) y respecto a Carma Cataluña no se conforma y le cambia una silaba (men), pongo etcétera porque estoy atento a que no se me haga esto muy grande.

Los fines que persigue Cataluña de afianzar democráticamente, lícitamente un dialecto sucio, los respeto al máximo porque es la manera de hacer para fijar los decisivos cultos de costumbres en vueltas y vueltas de tuerca que, viene fantástico para soñar con determinación la autodeterminación. No obstante aquí no vamos a batir ese ponche, esa “política quimerista” o, “fundamentalista sin fundamento” ya que contra ella no hay nada que decir, porque se ha empleado solo la palabra para pedir independencia, autodeterminación etc. sin que haya aparecido una sola pistola; lo que queremos es –de ser posible- hacer una elegía heroica a los sacrificados niños y jóvenes catalanes, sobre los que planea la invisible ave de La dejadez y huida hacia delante, la cual tiene intactas todas las facultades y posibilidades de encarnarse a la voz de ya y caer en peso sobre la quimérica alegría, bucólica y romántica de un cuento de azucena. De todo ello no se debe culpar a los infractores, sí, doblemente a los permitidores de este relajo, muy grave teniendo en cuenta que les mueven intereses impuros. Impúdicos y desvergonzados ¡también! Con la constitución en la mano.

Ya dilucidando el interés de los estudiantes. Un niño al que se le hace aprender dos idiomas iguales, uno fino elaborado conspicuo (Español); y otro igual solo que quitando o poniendo una letra o silaba y encima pronunciando (El Catalán) con papas en la boca, les vuelve locos y mete la marcha atrás con esa matraca-charanga a los estudiantes, porque, les confunde y encima no se podrán librar del inglés y francés, con el además de deporte, música y religión, todas las materias troncales, especificas y decisivas en el resto de asignaturas: ¡¡¡criminales!!!

Tendrán un día la independencia; no tengo porqué dudarlo ni afirmarlo ( esa es su cuestión y aquí no se cuestionan porqués en ese sentido) pero a Cataluña se la habrán cargado con el empecinamiento exacerbado que les lleva a vigilar día y noche en bien de ese dialecto feo que jode. Arrancar un bachiller con el pin-pan del inglés, francés y un dialecto para no aprender el idioma nacional que también dan de él un poco a los niños para disimular con Madrid y confundirles (a los niños) como recalcamos en lo susodicho. Imponiendo dos idiomas contrastados se tortura mucho menos a los estudiantes, por ejemplo: inglés y español. Al ser los dos de fonética totalmente diferente, el que estudia sabe siempre lo que está diciendo y en que idioma; lo que no le ocurre con el idioma español y el dialecto catalán, porque le vuelven loco montañas de palabras que difieren en una sola letra y hay que andar averiguando donde está colocada esa letra. Se puede dar el caso que cuando habla español, la criatura entremeta vocablos dialectales y al revés. No puede ocurrir jamás entremetimiento, o cruce de vocablos, entre dos idiomas verdaderos que se hablan “bien”.

Ya es un lío de filólogos dominar la propia lengua hasta donde se pueda imaginar; ya es bastante castigo y entorpecimiento tener que aprender el absurdo idioma inglés porque es oficial en el mundo; para encima dividir nuestra lengua en dos repechos paralelos y solo conseguir vaciarle el tino a las pobres criaturas.

No hay ciencia o conocimiento que se compare o tenga los entresijos de un idioma real porque todo absoluto ha de ser expresado por él. Poder teorizar en catalán ateniéndose a la filosofía primera de Aristóteles es ¡inconcebible! Ese SEAT no se fabricó para altas velocidades.

Dicen que un niño es una esponja. Lo que está claro es que nadie puede recorrer la distancia de hablar cien lenguas ¡¡y que curiosidad!! La suya propia en profundidad no la conoce nadie; no contemplamos aquí dialectos. El dogmatismo exacerbado está llevando al estirado pueblo catalán (esa comunidad en el norte desnortada) a posturas del que lee un libro toda la vida y lo sabe de memoria.

Teniendo el español y “el catalán” las mismas raíces, el español que fuera dialecto del latín evolucionó a la concreción concisa de idioma y se desparramó por el mundo entero; que fue cuando lo que todavía era dialecto, el catalán, (no como ahora jerga) se desestabilizó y empezaron a decir unos de otros (como en todo lugar mientras las habas se están sancochando) y las personas y las instituciones comenzaron la construcción sistemática de un idioma quitando o poniendo una letra a más del ochenta por ciento de los vocablos, que eran del idioma español, por eso es un dialecto sucio porque se ha hecho del español ensuciado. Esto es historia pura y es lo de menos quien fue primero. Es un hecho histórico que el regionalismo catalán empezó –deliberadamente- a desarrollar la lengua a finales del siglo XIX. Los giros modismos o nuevos vocablos ¡se instalan! Por derecho en una lengua ( y no es el caso del catalán al que han puesto de pie al modo del cadáver del Cid encima de Babieca). “El desarrollo” forzando la resolución valiéndose de lo exógeno ha llevado a ese, “su silbo gomero” desde la lógica de un dialecto limpio a un popurrí sucio; ¡sorroballado de extranjerismos españoles!; algo que no es ni dialecto (es una jerga) porque al tratar de ir a la diferenciación por todos los medios les ha salido una parida que no tiene pies ni cabeza. Arturo Más: presidente, en su afán de embrollar y colar virtudes y facultades de “su gomeríl asunto” usa una fonética sobre-actuada al máximo, la verdad es, que parece eso, un idioma de otro mundo, que dudo mucho pueda entender lo más mínimo el más genuino payés de caserío. ¿Y porqué no le entendería un catalán cerrado? Adviértase que hemos dejado más que claro que Arturo cuando habla catalán, se afana en dotar la “lengua” de visos identitarios únicos, que llevan sin remedio a la ininteligibilidad del lugareño que le oye.

¡Como se desapegan de, y entorpecen en malos tratos interfiriendo a la infancia con una contralengua o lengua de repuesto! ¡¡pobres criaturas!! Es de primitivos no tratar de mantener a los estudiantes al margen de “delíricos deseos” político-independentiles, evitando siempre echarles la responsabilidad y carnaza de otras intenciones terciarias y fines que nada importan a ocultas metas; que valen solo para el disimulo, y no dejan de arrastrar al sufrimiento a las víctimas y al aborrecimiento de los estudios a los educandos, involucrándoles además en la mentira, que la es, toda trampa.

Los efectos negativos del distraimiento de no poseer una única lengua de referencia sólida, sino que la base psicológica esté dividida en Español y marciano, copiado rematadamente mal del Español. Cataluña en manos de seres insaciables, en contra de los niños, supuestamente, impiden todo algo que ilumine alguien, a algo. Con todo adulterado en la calidad de la enseñanza, provoca resultados desastrosos mas allá de lo indeseable. Mirando por la salud y el sosiego de los educandos en Cataluña. ¡algo se habrá de hacer teniendo lo que nadie –en este caso- tiene en cuenta: los hombres del mañana. Protesto contra el entorpecimiento de la niñez y la juventud catalana que traerá como consecuencia la condenación a nada, de los que de no habérseles frenado podían haber sido grandes investigadores y descubridores de patentes, de lo cual hasta hace unos años, Cataluña era garantía y ya es garantía si acaso del disloque. Bien mirado, para la tranquilidad, felicidad y que las criaturas vivan a plenitud la candidez de la edad en cualquier rincón de España, han de respirar garantía de bienestar y apoyo verdadero por parte de sus padres, sus padres patrios educadores etc. y por la parte de sus mandadores. No puede ser sustituida esa obligación por la trasmisión de la sensación del perdido a los muchachos (a los que les confunden por culpa de haberles manipulado los verbos) que andan siempre preguntándose: ¿en qué quedamos? respecto de la educación-formación. Esa es una torre de Babel que, para en los que en ella están mandando y en ella tienen su interés –en su contra- el código penal no contempla nada (No hay peor delito que complicar el vivir a la humanidad pequeña: marcándoles deberes que no acabarán antes de las doce de la noche). De librar a la humanidad pequeña catalana de sacrificios innecesarios y obstruccionistas, es responsable el país entero. ¡¡O es que hace falta ser lingüista para decir de dialectos sucios y para desarrollar simplezas!!. Si Pablo quiere gobernar con Pedro, no le quedará otro remedio sino que brincar por encima de la linea roja y traicionar a Cataluña; De lo contrario, no hay caso.


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