viernes, 31 de marzo de 2017

¿Por qué luchar?

Por Luis C. García Correa
La vida es como una carrera que hay que correr, siempre en dirección a una meta, o a unas metas que alcanzar.
La vida es una constante lucha para que el bien venza al mal.
Perder la vida por abandonar la carreta y dejar de luchar es claudicar ante el mal, que siempre trata de acorralar. La mayor parte de las veces somos nosotros los que nos dejamos avasallar.
¿Por qué luchar? Son tantas y tantas las metas a alcanzar y conquistar, que no me cabrían en muchos papeles que quisiera llenar.
Sí hay algo que puedo y quisiera decir: las metas dependen de los ideales, de la educación y de la honesta participación.
¿Por qué he luchado y por qué lucho? En mi vida lo he tenido bien claro.
Por mis principios, creencias y valores, que todos se resumen en uno: Amar a Padre Dios sobre todas las cosas y amar y luchar por ayudar al prójimo – en concreto a usted - como a mí mimo.  Si falto a ese Mandamiento me siento culpable. Y muchas veces me tengo que arrepentir y pedir perdón.
Pero seguiré en la lucha, que esa es mi vida, una lucha en contra del mal y a favor del bien, y que se debe traducir en el fin de ayudar a los demás.
¿Por qué luchar? Por ser cada vez mejor persona, por ser cada vez más consecuente con mis creencias en vivencias, y en luchar por ser lo que debemos ser en el lugar que ocupo y con el fin primordial de ayudar a los demás, así seremos lo que debemos ser.
¿Por qué luchar? Por el bien.
¿Por qué luchar? Por ayudar.
¿Por qué luchar? Por amar.

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