viernes, 7 de julio de 2017

¡Algún día llegará!

Por Luis C. García Correa
Algún día llegará que recibiremos todo lo que hemos dado y repartido, sea bueno o sea malo.
De nosotros depende lo que hacemos y lo que recibimos y recibiremos.
Nadie debería esperar repartir el mal y esperar recibir el bien. Recibirá el perdón humano y celestial si lo pide con auténtico arrepentimiento y paga la deuda debida.
Humanamente hablando y considerando las circunstancias personales, podrá haber eximentes o atenuantes a quienes de forma inconsciente han repartido el mal sin desear dañar.
Hay muchas formas de vivir, y de las más características es la honestidad o la deshonestidad, dependiendo, en gran manera, de la educación recibida en valores éticos, morales o religiosos.
Algún día llegará en el que si no nos arrepentimos del mal causado, pagaremos por ello, lo que no sé donde, pero lo que sí sé, por experiencia, es que siempre se paga el daño o el bien causado.
Todo tiene su compensación.
Dichoso quien elige el bien porque el bien recibirá y lo colmará de bendiciones. Buscar el bien es el camino de la santidad.
La santidad  debe ser la meta de todo ser humano viviente, tanto creyente como no creyente.
Si no considera su meta la santidad, no se queje si el mal le ronda y le llegue a dominar.
¡Algún día llegará! Y lo debemos esperar para que llegue el bien que hemos repartido, que, seguro, llegará.
¡Algún día llegará! En el que recibiremos lo que hemos repartido, y que nos ayudará o perjudicará de acuerdo a lo repartido.
¡Algún día llegará! Y veremos y recibiremos al final lo que hayamos repartido.
Confiando en la misericordia infinita de Padre Dios pido y deseo que al que ha hecho el mal y ha pedido perdón, por haberse arrepentido y haber reparado, recibirá el cielo prometido.
“¡Algún día llegará!” No lo dude, porque llegará.

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