sábado, 8 de julio de 2017

¡Cuidado con los chismes!

Por Esteban G. Santana Cabrera
El Papa Francisco ha hablado en varias ocasiones sobre las murmuraciones o los chismes y el nefasto favor que se le hace no solo al que chismorrea sino, y sobre todo, del que se habla. “¡Cuántos chismes!”, exclamó  el Papa, y recordó que “las divisiones comienzan con la lengua de los que siembran cizaña” y esto se da “¡por envidia, celos y también por cerrazón!”. Además afirmó que “La lengua es capaz de destruir una familia, una comunidad, una sociedad, de sembrar odio  y guerras”.

Esto lo podemos ver día a día en las redes sociales donde, escudándose en el anonimato, la lejanía o la impunidad, muchos "individuos" se dedican a "despotricar" sin ton ni son, sin argumentos en la mayoría de las ocasiones, pero lo que es más grave, desde el desconocimiento. Pero cuidado,  hay jurisprudencia al respecto y no se crean que "todo el monte es orégano". La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha dictado una sentencia de fecha 5 de mayo de 2016 por la que declara la responsabilidad del titular de una página web sobre los comentarios ofensivos contra una persona publicados en un foro abierto en dicha web. La sentencia confirma la condena a dicho titular, a pagar una indemnización de 10.000 euros por vulneración del derecho al honor y la intimidad. Esta persona se había presentado a las elecciones municipales de 2011 por un partido político y publicada dicha noticia en una web local, los comentarios no pararon de llegar y publicarse. Entre ellos había algunos burlescos y jocosos, pero que la Sala los amparó en la libertad de expresión que tenemos todos los ciudadanos, pero algunos sobrepasaban dicha libertad de expresión y ya entraban en el ámbito personal y en acusaciones no probadas, que eran más propias de faltas de argumentos para criticar que la crítica constructiva.

Difundido este hecho por dicha web, se publicaron diferentes comentarios al respecto en el foro abierto de la página. Entre ellos, había algunos en tono jocoso de crítica política al candidato y a su partido político, que la Sala considera amparados por la libertad de expresión, aunque se hagan en tono burlesco e hiriente. El alto tribunal en otras resoluciones afirma que “La protección del derecho al honor debe prevalecer frente a la libertad de expresión cuando se emplean frases y expresiones ultrajantes u ofensivas, sin relación con las ideas u opiniones que se expongan, y por tanto, innecesarias a este propósito, dado que el artículo 20.1 a) de la Constitución no reconoce un pretendido derecho al insulto, que sería, por lo demás, incompatible con ella.” Concretamente esta sentencia  señala, “quien desempeña un cargo público, o tiene una relevancia pública por otra razón, no queda completamente despojado de sus derechos de la personalidad, y el empleo de insultos y expresiones vejatorias, desconectadas del mensaje político que se quiere transmitir e innecesarias para transmitirlo, consentidas durante un tiempo prolongado en la web de las demandadas, no cumple la función constitucionalmente otorgada a la libertad de expresión, por lo que no puede justificar la preponderancia de la libertad de expresión sobre el derecho al honor.”

Por ello, ahora que están tan de moda los blogs, webs y redes sociales, la necesidad de extremar el control sobre las opiniones alojadas en las mismas debe ser extremo. A este respecto, la Sala primera destaca que la titular de la página web, creadora del foro de debate abierto, debía extremar las precauciones y ejercer control sobre las opiniones y comentarios alojados, procurando la pronta retirada de aquellos que manifiesta e inequívocamente aparecieran como gravemente injuriosos.  

Hacer críticas en redes sociales, blogs o webs es algo tan habitual que nos parece hasta normal, pero como podemos ver, está penado por la justicia, ya que como dice el propio Tribunal Supremo, la libertad de expresión, nunca debe lesionar el derecho al honor que toda persona tiene. Ya lo he dicho en alguna otra ocasión, pero en muchos casos, cuando comienzan los insultos y las descalificaciones es cuando ya no hay argumentos para rebatir, y ahí es cuando comienzan las descalificaciones y los insultos y agresiones.

1 comentario:

Antonio Domínguez dijo...

Por tus buenísimos y pertinentes comunicados das pie a que la gente se proyecte a dar opiniones de los capitales asuntos que tratas. El chismoso siempre es el otro, eso no falla. La palabra chismoso la inventó para ocultarse alejado él: el alcahuete, que a principios de la humanidad, a poco e andar sobre sus pies, y mas grande del mundo, en el chismorreo general que hasta hoy, se viene mostrando “necesario” ¡imprescindible! Es la palabra. El vaticano está lleno de hombres, que como tales no escapan al chisme; o sea, que ¡¡están para dar lecciones!!, pero, no pueden dar: lecciones de nada en nada. Nadie escapa al chisme que es consustancial, connatural a la vida; y que es el hombre el mismo chisme. De hecho, lo del chisme, no lo ha podido arreglar el hombre, en todo el tiempo que lleva aquí en este mundo. En el vaticano, pequeño rincón del mundo, no se está en el paraíso, ni hay mas verdades que en otra parte: TENEMOS QUE SABER QUE SON HOMBRES EN TODO SU EXPLENDOR (con absolutamente todas las necesidades de un hombre cualquiera) PREPARADOS PARA HACER LO QUE LES VENGA AL CHISME. Ellos aun a su pesar están sujetos a sus necesidades necesitantes (causas necesitantes); que ya demostrara Schopenhauer; el enemigo natural, odiado, que les descabalga negando (con sobrada razón y gran despliegue argumental) el libre albedrío; tanto si se llama Francisco, Chucho, Chino, Vicente, Jacinto o José.
Después cuando sales de fe y suposiciones y entras en lo real, ya vas con los pies derechos y sin tembleques. Estás muy acertado, porque se pueden decir locuras argumentadas; porque las locuras argumentadas pueden parecerle corduras a mucho mas de dos tercios de la población: aún –incluso- siendo locuras. Lo que no se puede es hacer frases sueltas, ofensivas en la mas alta ofensa; solo porque los argumentos se dan por sabidos “y parecen dados”; por vinientes de guineos siempre iguales, los cuales hasta a el gañan se le suponen y hasta se le dan por sobreentendidos.
Juntos todos están: en todas las redes, no faltando los del anonimato, la lejanía y la impunidad; además de las "chismosas" con bigote que firman con su nombre y chingan que joden, dando rodeos por Tenoya o por no sé donde, sin valor para hablar frontalmente. ¡¡Claro!!, comprendo que ese frontalmente cae demasiado cerca de: mortalmente.
Me siento orgulloso porque el dueño de mi web está tomando en sus manos asuntos de enjundia. Es mi opinión, presunta y supuestamente. Eso SÍ: argumentada siempre, sin dar nada por sabido. Saludos varios.