martes, 12 de febrero de 2013

"Cono Sur" o "Tamaraceite Sur"

Por: Tino Torón

 Hoy solo queda el recuerdo, recuerdos los que hemos vivido en otras épocas y las llevamos dentro de nosotros y que queremos transmitir a las nuevas generaciones lo que fue nuestro entorno en otros tiempos pasados, se dice que Atamarazayt  o Atamarasaid, era un bellísimo vergel, pletórico de vegetación que regaban abundantes arroyuelos y donde las palmeras no dejaban pasar el sol, imaginemos esa estampa que poco a poco fue desapareciendo trasformando y buscando el hombre nuevos recursos, en la actualidad hay un proyecto que va ha cambiar el entorno, esperamos que sea positiva y si se hace mal quedará para siempre, por lo tanto en mi forma de pensar y plantear de hacerlo de la mejor manera y con futuro, (porque la tierra será siempre fértil y rica) hoy nos cuesta entender y lamentamos todo lo que está sucediendo sin poder hacer nada, de ver como una zona frondosa de vida natural donde el verdor daba la función clorofila de nuestro oxigeno en toda su extensión dándonos mas sana vida, no solo al ser humano que trabajaba y comían de sus cosechas agrícolas y  ganaderas, sino parte de los demás, allí anidaban animales de todas las especies que daban vida a todo el entorno, no nos damos cuenta que la vegetación regula la humedad, la temperatura el funcionamiento del ciclo del agua purificando el aire, los árboles a su vez  nos embellecen y protegen del sol de la lluvia, del viento, disfrutando de los animales de diferentes especies… , en el tiempo vamos borrando ese pequeño paraíso y cada día nos vemos mas desolados mas tristes y apenados, hay que tener en cuenta la cantidad de charcas de barro, se pueden contar mas de treinta camino a San Lorenzo (estos también conocidos por estanques de barro), paredes y sorríbas, todas hechas a mano con picos, palas, cestas, sachos, …(conocida también esta herramienta por raspadera y azada),  ayudados por animales de carga y carros que hicieron nuestros antepasados con tanto sacrificio, medios que habían antes  para llegar en su día a ser esa zona privilegiada ha dejado poco a poco de existir por  la decadencia de la agricultura y hoy la zona ha quedado desolada destacando algunos núcleos de palmeras que tenían que respetar dentro del proyecto dejándolas en su sitio dentro de patios o parques diseñados y las otras salteadas a considerar si o no a trasplantar, como así la idea de dejar el trazado del Camino Viejo de San Lorenzo, ese camino que se abría y había que pasar entre plataneras y diferentes vegetación, cerrar la puerta a un camino histórico de bien de interés cultural, patrimonio de nuestro entorno, sería cortar una vena de vida de un sendero a rehabilitar y dar a conocer, construyéndose con materiales rústicos, manteniendo lo mejor posible nuestra identidad.
    Desde los inicios del proyecto que en papel podía ser muy bonito, la Asociación de Vecinos Aythamy se movilizó en defensa del  corredor verde, presentando otros proyectos alternativos,  refiriéndome al llamado Cono Sur, hoy arrasado por los tractores con sus dientes afilados rasgando y comiéndose  su delicada piel natural productiva la que dio vida a través de los tiempos a los productos alternativos que se fueron introduciendo en diferentes épocas, como fueron la vid, caña dulce, cochinilla y por último los tomateros, las plataneras, en grandes producciones y como  señas finales en esta zona, fincas de naranjeros.
    Para los que no la conocieron quiero trasmitirle lo que de mi puedo contar de ver la zona plantada de plataneras, parecía un mar verde que se adentraba como las olas en cualquier rincón productivo y en sus orillas árboles frutales, ramas de batatas, cerrillos, calabaceras, maíz… aprovechando sus ramas  para el ganado, desde gallinas,  cabras, bacas, animales de carga como mulos, burros…. escuchar  los balidos, los cantos de las aves, ranas, grillos…. en medio de esta zona, los trajines de muchos empleados/as,  en sus diferentes tareas, también el susurro de las aguas a su paso por canales donde la gente aprovechaba para lavar.    
    Siguiendo en la zona que fue agrícola, donde las casas lindantes de la Carretera General daban a su trasera disfrutando del bello paisaje y vida natural, van a construir las grandes superficies, (espero que no sean naves industriales construidas con planchas) dentro de este recinto queda el auto-desguace, una casa en medio con tres arcos, que sirvió de casa y alpendres  y llegando al puente tres o cuatro casas y en sus alrededores un recinto de animales, viendo unos caballos, en ese lugar y núcleo de palmeras donde se han transplantado, veo tres troncos,  restos  de palmeras viejas por su aspecto ya perdidas testigos de su existencia una de ellas cae como vencida haciendo una reverencia Al contemplar este lugar veo revolotear un bando de palomas y pajarillos lo que me hace despedirme y caminar, atravesando la zona, al pisar lentamente como si no quisiera hacerle daño lo que fue tierra fértil y rica dejando la huellas, quedando borradas en breves días, pero no en mi mente,  despidiéndome al mismo tiempo que avanzo veo lagartos grandes pisoteados por los tractores.
      Este día la zona la describo, está tranquila a los lejos y en las cercanías del Barrio de  la Suerte veo el trajín de excavadoras y camiones, si mañana vuelvo me encontraré todo distinto y ese mañana lo quiero ver con futuro, pues aprovecho este comentario y opinión que no solo hace cambiar este lugar, si no el resto de lo que forma Tamaraceite con sus núcleos y barrios, las grandes superficies activan el movimiento comercial en busca de nuevas fronteras, pero al mismo tiempo  debilitarán al comercio existente y puestos de trabajo que poco a poco van desapareciendo sin apenas darnos cuenta. 
     Con una mirada atrás, me despido:
 MUERTE DE UN ESPACIO DE VIDA NATURAL, ENTERRADA BAJO UNA GRAN LOSA DE CEMENTO, CON EL EPITAFIO: “AQUÍ NACÍ DI VIDA Y HOY MUERO SEPULTADO” SOBRE MI CUERPO NACERÁ OTRA NUEVA VIDA 

4 comentarios:

Pedro Dominguez Herrera dijo...

Muy bueno y bucolico.Te felicito.

Tino Torón dijo...

Pedro: Tu eres uno de los que me han animado a que escriba de vez en cuando algún artículo, de lo cual te lo aagradezco.

Saludos,

Anónimo dijo...

Artículo que relata la verdad de lo que fue nuestro pueblo. Ahora nos sustituirán las plataneras, las tuneras, las higueras, etc, por hormigón y luces, destruyendo un ecosistema, la naturaleza y parte de nuestra idiosincrasia. Pensar que nos lo vamos a tener que comer...me da grima. Buen artículo Sr. Torón.

Tino Torón dijo...

En contestación al anónimo, me uno a ese pensamiento de preocupación como tantos que no lo manifiestan, pero su comentario hace reforzar y reflecionar a mas.
Agradecido, le saluda