lunes, 20 de mayo de 2013

El libre albedrío

Por: Pedro Domínguez Herrera

La responsabilidad de nuestros actos, genera cuando menos la pregunta,  si de verdad existe el libre albedrío. Creo que es un término que sirve de partida para juzgar. Los juicios y posteriores penas difícilmente se ajustan al reo; pero si al derecho preconcebido de la sociedad para proteger y protegerse

Se han hecho estudios con propagandas subliminales y todos los sujetos actúan o consumen seducidos por las directrices psicológicas con las que se les  manipulan. Todos sabemos sin lugar a dudas, que lo que para unos es un delito, para otros es una consecuencia de su forma de actuar, de sus instintos, de su fatalidad, de su  educación …Si pones dinero al alcance de un drogadicto lo cogerá sin duda y también podría  cometer delitos mayores acuciado por su necesidad.

Son crueles y abominables muchos de los actos de las sociedades tribales o de países subdesarrollados.. .Las matanzas de niñas al nacer en la antigua china. Los horrores de las guerras, crímenes, extorsiones, abusos de poder, vasallajes… Todo ello hecho con libre albedrío, sin el mas mínimo remordimiento a sabiendas de que se esta actuando con maldad. Cuando  es acto permitido y no  castigable llega el criminal a creer que esta haciendo lo correcto. Incluso se condecoran, se les da honores, prebendas, títulos…

La cuestión es si el libre albedrío es lo que precede a la impunidad de los actos “protegidos” dado su carácter necesario del momento en que se actúa por el bien de la sociedad o lo contrario es una imposición a la que hay que acatar y que exime de culpa…O es lo que se permite el individuo a sí mismo. Que es lo que le crea la duda,  remordimiento,  repudio… Aún así el libre albedrío no tiene razón de ser, si se sabe como se va actuar en ese momento en la misma circunstancia. El mismo individuo ante los mismos condicionantes siempre hará lo mismo.

Solo el temor  o la educación, crearan un acto reflejo, para en un momento dado actuar de otra forma. “Cuando veas en la calle una pelota saltando frena que detrás viene un niño corriendo”.  Estos condicionantes actúan sobre la conducta.

 Por todo lo dicho, creo que no existe el libre albedrío, solo es un punto imaginario para poder enjuiciar. Lo que es lo mismo que el delito que está flotando en las relaciones humanas predispone al delincuente.

Si de una forma subliminal, tratan de justificar los informantes los actos más horrendos, por los abusos y violaciones que fue sometido el reo en su niñez. ¿Dónde estaba la sociedad para rehabilitar?. De lo que se confirma que todo acto repudiable tiene culpabilidad aparte del ejecutor de los inductores…

1 comentario:

Anónimo dijo...

Amigo Pedro: Me he vuelto a llevar una agradable sorpresa al leer tu artículo. Sin embargo no me ha sorprendido la reflexión en sí misma; sé de tu gran capacidad para la observación y el análisis. A la grata sorpresa, me refiero por el simple hecho de leer publicado un nuevo trabajo tuyo. No dejes de seguir haciéndolo; tu opinión puede seguir transmitiéndonos muchas enseñanzas.
Un abrazo.
Pepe Mujica