miércoles, 22 de mayo de 2013

Sonia Walls. Tres meses y adelante.

Por: Esteban G. Santana Cabrera
Sonia, nuestra representante en el programa Gran Hermano de Telecinco parece que no pasa buenos momentos. La llegada de un "viejo" concursante, Igor, ha puesto a Sonia un tanto nerviosa. No obstante los días pasan mella por todos los concursantes de Guadalix de la Sierra y no podía ser menos por nuestra paisana Sonia, que a pesar de los más de tres meses encerrada en esas cuatro paredes ha sabido mantener el tipo y ser reconocida por todos como un referente a la hora de la convivencia. 

La verdad que no soy la persona más indicada para hablar de GH pero hoy, después de tres meses de esta edición, quiero apuntar algunas cosas. 

Verdad es que  GH no aporta mucho al televidente, pero ver cómo un grupo de personas discute, sonríe, se besa, cocina, duerme o conversa de distintos temas se ha hecho siempre, es comparando con lo que se hacía antaño, cuando no había tele, y la gente sacaba la silla a la puerta de su casa y se ponía a ver a la gente pasar o se iban a la plaza a asomarse en el barandal y así podían estar horas y horas  viendo como subían y bajaban personas, grupos y vehículos o simplemente quién se bajaba de la guagua.

Esto de Gran Hermano no es nada nuevo, se hace desde siempre, pero ahora desde la comodidad de nuestra casa y sentado en un buen sillón o recostado en la cama, y podemos ser espectadores de lo cotidiano sin salir de casa, estemos impedidos o pasemos por un resfriado. Ver lo que hacen los demás, opinar y juzgarlo no es ningún invento, pero ¿realmente aporta algo? 

Yo me atrevería a decir que este fenómeno televisivo como otros realitys sí que tiene alguna cosa positiva, y reconozco que eso me lo ha hecho descubrir Sonia, y tuvieron que pasar catorce años para ello. Todo lo que hagamos, si lo hacemos con respeto, desde el lado del actor o del espectador,  es positivo, como positivas son todas las campañas que saca el programa en pro de asociaciones o personas que trabajan por los demás o no pasan un buen momento y pueden ser protagonistas por un instante. 

Por estas pequeñas-grandes cosas, por lo bien que está dejando a nuestro pabellón canario en cosas sencillas de la convivencia diaria, por todo, yo sigo apoyando a Sonia en este programa y le deseo lo mejor, Porque apoyar a Sonia es apoyar a mi gente, a ésa que hace teatro, escribe libros, monta academias de baile, granjas o participa en distintas iniciativas deportivas, educativas y sociales y no han tenido la oportunidad de Sonia de poder hacerlo llegar a los demás como quisieran.

2 comentarios:

Sergio Naranjo dijo...

Efectivamente, Esteban, toda la vida hemos hecho eso: chismorrear. Supongo que hay a quien le guste y lo justifique, y a quien no, como me pasa a mí, y lo critico.
Ahora que, entre pesadillas morfeas, ministros salmones y morbos televisivos, mi cuota de patria canaria mejor me la represento yo solito, ¿oyó?

PEDRO DOMINGUEZ HERRERA dijo...

Esteban sin la mas mínima adulación hacia mucho tiempo que no leía algo tan bien escrito..conciso enlazando el ayer con la actualidad; con la justa medida
haciendo que un tema tan trillado parezca interesante..TE FELICITO