martes, 28 de enero de 2014

Podemos cambiar el mundo. Pero ya.

Por Luis C García Correa

La voluntad es la palanca mayor que tiene el ser humano.
Sólo con la voluntad de cambiar el mundo comienza el cambio.
¿Por qué? Porque desde que aceptamos que tenemos el poder de la voluntad a nuestra disposición, ya comenzó el cambio. Y de forma imparable e irresistible.
Sólo necesitamos una mayoría que esté decidida a ser feliz con la honradez y su participación y hará felices a los demás.
Hay el problema de ese gran porcentaje con insolidaridad consentida, aceptada y vivida.
El ser humano es social por naturaleza. Entonces ¿por qué en un porcentaje tan elevado somos insolidarios inhibiendo al hombre bueno que llevamos dentro?
Le espero mañana. Le dejo el día de hoy para que lo piense y se convenza.
Mañana será el gran día: ¡Comenzará el cambio! La solidaridad será la forma normal de convivir.
Somos felices porque compartimos.
Comencemos por cosas fundamentales como saludar al vecino. Preocuparme de los problemas que tienen mis compañeros de clase, de trabajo, de profesión; preguntar por la salud del amigo; tener detalles de urbanidad, etc., etc.
Insisto: comenzar por el “buenos días”, y lo demás vendrá por añadidura.
¿Se imagina la cara de asombro y admiración de su compañero cuando, de forma natural, le pregunte cómo le va? Y le añada ¿te puedo ser de alguna utilidad?
Que sintamos plena felicidad en compartir, y que el receptor se sienta igualmente feliz por ser el beneficiario.
Pasar de este mundo insolidario, al solidario.
Pasar del mal al bien.
Pasar a un mundo pleno de felicidad y de auténtica libertad.
La urbanidad es contagiosa
¿A qué esperamos?
Cambiemos el mundo. Pero ya.

1 comentario:

Tino Torón dijo...

Don Luis: No puedo pasar por alto sus artículos, todos ellos con gran contenido y tal vez llegue el tiempo que descubramos entre tantos a un llamado "Profeta", porque nos preguntaremos con esa incógnita "Te acuerdas lo que nos predicó LUIS.....permitiéndome al conocerle recientemente mas de cerca esa humildad de expresión.
Gracias por conocerle y el sentimiento humano de seguir conociendo a todos aquellos que nos tropezamos por el camino, haciendo "Pueblo".
Con el mismo y generoso saludo... de: