lunes, 10 de febrero de 2014

Memorias de un tenoyero. El gofio millo 5º y último capítulo.

Por Tino Torón
 Quiero terminar con este último capítulo, dejando una estela de olores a través de este recorrido, como le decía en los comentarios anteriores Eva María a Sergio Naranjo ¿Y tú también comes gofio? 
      Y hablando de gofio no puedo dejar atrás los usos del gofio y la leche vividos en el campo, los pastores lo amasaban en el zurrón, era sus subsistencia  ( Y les canto “El zurrón del gofio-llevo yo aquí-el que quiera gofio-me lo pida a mí”…me lo pida a mí.…
      Cuando un niño o mayor era flojillo en aquella época le decían: “Éste no comió gofio” y a las mujeres que les estaban dando el biberón a sus hijos, las madres les hacían una ralera de vino con gofio para que dieran mas leche.    
      Recuerdo cuando en las escuelas nos daban leche en polvo y nosotros llevábamos gofio, otros pura y también queso bola, unos llevaban pan y otros se los comían puro.
Tema a tratar “Las Escuelas de antes”
      Del millo de esos dientes coloreados de diferentes clases, formas  y tamaños a parte de hacer gofio, se hacen palomitas, pan de millo, millo dulce, garañones, (millo hinchado de agua) cochafisco (millo semi-tierno con sal pasado por la sartén) frangollo (millo crudo semi-molido con diferentes añadidos) de donde sale un dicho canario “eres un frangollo” en caldos y potajes tanto desgranado como en piñas tiernas, que nos peleábamos en las casas por ellas, piñas azadas, éstas las cogíamos hasta de las fincas que estaban a las orillas de los caminos hacíamos una hoguera dándole el temple porque si se pasaban quedaban quemadas, dejando los dientes negros y se oye  decir: “piñita azada piñita mamada”. Había un millo largo de importación que le llamaban Chavetuo (chavetú), éste era de menos calidad, del cual me llamaba la atención su nombre y se usaba para los animales, entero y triturado llamamos rollón, raciones que se les echaba a las cabras, gallinas, palomas y especies similares y con el millo los que no sabían leer ni escribir sacaban las cuentas haciendo montones pequeños contados y separados. En Tenoya había una tienda de la Nana y a otras mujeres revisando sus cuentas con ese procedimiento que como niño pasé de largo, otras hacían rayas y  redondeles con un lápiz, sin embargo me acuerdo también de las jóvenes hacerse collares, pulseras, pendientes incluso alternando colores diferentes y los niños llegamos a ponernos de dientes haciendo gracias.
      Como zona agrícola los niños imitábamos a los mayores haciendo cercaditos plantando millos, calabazas presumiendo con los demás de mi finca, a mí me destrozaron una en varias ocasiones cogiendo al sospechoso por las huellas de sus alpargatas. (cosas de niños)
      Cuando se jugaba al cartón, también le llaman bola, a la baraja, al dominó, cogían millo para marcar y en las sociedades y bares había un cacharro. Ustedes no han oído decir de forma irónica y burlesca “arráyate (márcate) un millo”. “Te doy una piña”….. 
      Del gofio salen una cantidad de productos cada día mas apetitosos y variados, desde sardinas pasadas por gofio, como el amasado gofio con plátanos, con batatas, cerrajas, acelgas, rábanos….los turrones, polvorones, tartas y dulces, tortillas, garapiñadas, yogures … y las amas de casa que pongan lo demás.
      
                     Con esta serie de artículos hoy termino dejándoles: 
                                 con olor y sabor a gofio y millo

4 comentarios:

Sergio Naranjo dijo...

Pues muchas gracias por la serie, amigo Tino. Aunque sea en el día en que mi médico me acaba de decir que debo controlar el gofio, porque tengo diabetes.
Claro que, como yo soy ansina, pues junto la diabetes, las ennias y tu magnífico artículo y formamos... una piña.
¡Saludos!

Eva Mª dijo...

¡Qué bueno tu relato Tino! Has ido desgranando vivencias muy bonitas y verdaderas ¡Pero hay que haberlas vivido para entender esos pequeños detalles!
Gracias por todos los recuerdos que has traído a nuestras mentes.
Aun soy de las que acostumbra a tomar "vasito" de leche caliente con cucharadita de gofio.
Saludos: Eva Mª Molina

Tino Torón dijo...

Sergio: Agradecido colega por tus palabras. A pesar de controlarte no te canses en seguir escribiendo en tu página con el último relato "El Mimoso"
Cuando dices: formamos una piña, este dicho se me quedó fuera de la serie, por lo tanto quiero que forme parte de lo relatado.
Un saludo,

Tino Torón dijo...

Eva María: Muchas gracias por calificarlo como buen relato, añadiendo que hay que vivirlas como dices.
He descubierto sin darme cuenta otra palabra que entra dentro el relato y que yo la pasé desapercibido "Desgranando vivencias"
Te agradezco desde un principio la aportación que me hace seguir escribiendo, aunque en principio lo escribía para mi, al igual que la poesía que también me animo a irla publicando mas adelante.
Desde Tenoya a Tamaraceite,
Te saluda.