viernes, 6 de febrero de 2015

El consumismo

Por Luis C. García Correa
Entiendo como consumismo el gasto desmedido, incontrolado e innecesario de cosas, de hechos y de derechos.
Consumir es una necesidad, y, como tal, hay que hacerlo, y se necesita hacerlo.
Consumir es una necesidad que genera bien para la vida personal, social y empresarial.
El fundamento del consumismo es la falta de educación y de cultura.
Ser arrastrado por el consumismo es una desgracia, porque anula la iniciativa particular y la sustituye por la propaganda del momento.
Vivir al día de la moda, sin tener en cuenta el gasto y lo que se tiene, me parece una falta de valores.
El criterio propio, como consecuencia de la educación y cultura, modera el arrollador consumismo.
Hay quien se amarga por no estar al último grito de la moda.
Sé de un niño que no quería ir al colegio por no tener la ropa de última moda. ¿Cómo ha debido sufrir esa pobre criatura?
Hay quien por estar a la moda se pone cosas que no le favorecen.
Hay quien se envenena por estar y tener lo que propagan y recomiendan los amos de la propaganda y de la moda.
Dejarse arrastrar por la propaganda es consumismo, y del malo, porque
denota falta de educación por la falta de valores.
El consumismo no creo que sea bueno para nadie.
Consumir sí es una necesidad y es bueno para todo el mundo.
Tener educación y valores, y todo con cultura, debe ser la meta de los padres para sus hijos. Y con ello se modera el consumismo, se aprovecha lo que se tiene, y se le da valor a aquello que realmente lo tiene.
¡Padre Dios nos libre del consumismo incontrolado y alocado!
¡Padre Dios bendiga a los padres y a los hijos que, educados y cultos, controlan el consumismo!
El consumismo es malo per se.
¿Usted qué opina? Puedo, lógicamente, estar equivocado, y necesito ser ayudado.
Soy habitatista del hábitat natural y, como consecuencia, enemigo del consumismo pero amigo de consumir.

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