sábado, 23 de mayo de 2015

Carta al Viento: Carta al buen candidato

Por Jesús Vega Mesa
En estos días las noticias hablan de un par de monjas que, al parecer, apoyan la campaña política de algunos de lideres catalanes. A mí personalmente no me gusta nada Sor Lucía. No soporto sus discursos demonizando a unos y poniendo en el cielo a otros. Todos tenemos algo de ángel y algo de demonios. También Sor Lucía, faltaría más. Y como nadie es ángel puro, no hay partido que sea perfecto ni partido que sea el conjunto de todos los males. La vida tiene bastante más colorido. Nunca se me ocurrirá aconsejar a nadie a quién debe votar. Y creo que en esta ocasión que estamos viviendo tenemos que alegrarnos porque, al menos por una vez, la Conferencia episcopal no ha caído en la tentación de dar “orientaciones ante las próximas elecciones” en donde siempre se les veía el plumero o lo parecía. Ya es hora de creer que nuestra gente tiene la madurez suficiente para saber quién quiere que gobierne en su pueblo o en su comunidad.

He estado atento a escuchar lo que los candidatos han dicho respecto a la Iglesia y, salvo la tontería de quien propuso prohibir el toque de las campanas de los templos, creo que lo que muchos han defendido, al menos de palabra, tiene que ver con lo que habitualmente se predica en las homilías: eliminar la pobreza, procurar vivienda y trabajo para todos, mejorar la sanidad pública, suprimir impuestos a los desfavorecidos, facilitar el acceso a la Cultura a todos, utilizar energías limpias, dar prioridad a los mmás empobrecidos. ¿ No les recuerda aquello del evangelio de Mateo “Vengan a mí, porque tuve hambre y me dieron de comer, estuve enfermo y me visitaron, estaba desnudo y me vistieron? A mí esta campaña me ha resultado interesante. Tengo delante las listas de todos los que se presentan al Gobierno, al Cabildo y los municipios por donde vivo y trabajo y, la verdad, hay mucha gente buena entre todos estos nombres. Entre ellos estás tú, amigo y buen candidato.

Nos encontramos el otro día por la calle y me viste así, contento, entusiasmado, como si yo también estuviera en las listas. Sabes que no, pero las fechas previas a las elecciones me dan un subidón tremendo. Me alegra ver en postes y periódicos tu cara sonriente como la de otros candidatos. Y yo disfruto al máximo cada vez que puedo colocar mi voto pensado en conciencia. Luego pasa que, con el tiempo, a lo mejor me decepciono un poco, pero no creas. Yo valoro a los políticos de los que me fío y lo digo de verdad, aunque a veces me haya sentido traicionado. 

Me encanta verte, amigo Candidato, transmitiendo ilusión a la gente y prometiéndoles todo aquello que tú sabes que la gente quiere oir y quiere que se haga. Sé que lo haces de buena fe. Me han gustado tus quince días de sonrisas, abrazos y saludos cordiales y no va dicho con ironía. Quince días de sonrisas y abrazos son un estupendo capital, aunque al final no logres gobernar.

Te felicito, amigo Candidato, porque estoy seguro que ha sido una campaña dura, de pueblo en pueblo, de barrio en barrio, intentando decir cosas nuevas, tratando de que te crean, cantando las verdades de tu partido y ocultando las cosas que avergüenzan un poco. Al fin y al cabo, la ropa sucia se lava en casa. Te he visto intentando convencer a quienes te escuchan sin necesidad de insultar. Has defendido tu programa por todos los medios posibles. Has acumulado en poco tiempo mucho cansancio, muchísimos esfuerzos y ganas, supongo de que ya sea domingo y la gente hable con sus voto. Te deseo lo mejor. Le deseo la victoria a todos los que sé que, desde la ideología que sea, lo que quieren es mejorar la vida de nuestra gente y en especial de quienes peor lo están pasando. Tal vez cuando llegue la noche del domingo resulta que no, que no has tenido todo el apoyo necesario. Si fuera así, buen Candidato, sé que no desaparecerás del escenario de la lucha, que no volverás la espalda a la realidad. Estoy seguro de que seguirás luchando desde otros espacios para intentar que esta Canarias nuestra sea más justa y más hermosa. Por eso eres el Buen Candidato.

4 comentarios:

María dijo...

Totalmente de acuerdo. Llamaría a estas votaciones como las elecciones de la ilusión. Porque a muchos es lo único que les queda, han sido años muy duros en el que se han perdido derechos, derechos………., y más derechos, a un plato de comida, vivienda, trabajo (quien lo conserve), educación, sanidad,………, a una vida digna.
Estos días he observado como mucha gente se manifiesta con el sueño de que gobierne alguien, que nos saque del atolladero en el que nos encontramos. Sólo pido a quien nos represente, que no mate lo único que nos queda “la ilusión”.

Enrique dijo...

Felicidades don Jesús por su publicación. todo lo dicho por usted en este escrito es una verdad como un templo, nunca mejor dicho. en todos los partidos hay gente que desde un principio tienen sus ideas claras, saben que han dado el paso de estar de saltar a la política para solucionar los problemas de los demás y no como otros para solucionar los suyos (y los de los parientes y amigos). Por eso cuando votemos el Domingo debemos pensar en el bien común de todos/as, y sobre todo de los más vulnerables de esta sociedad.Un abrazo muy fuerte de un amigo de corazón. por adelantado feliz día de Canarias, un solo Pueblo unido mirando al futuro de esta bendita, en la que todos/as tenemos nuestro lugar.

Rosi_tamaraceite25@hotmail.com dijo...

Enhorabuena don Jesús muy interesante su reflexión ya metidos en la iglesia dios quieras que el candidato a ser elegido pueda hacer algo mejor para todos/todas un abrazo fortísimo desde Tamararaceite

Anónimo dijo...

Enhorabuena don Jesús por esta interesante reflexión ya metidos en la iglesia dios quiera que el candidato a elegir nos ayude a salir de este embrollo que hay muchas familias pasándolo muy mal un abrazo desde Tamaraceite