miércoles, 22 de marzo de 2017

¿Qué le propongo a los jóvenes?

Por Luis C. García Correa
Propongo a los jóvenes que no olviden que la juventud es una época maravillosa, enormemente creativa e irrepetible. Que no vuelve jamás y que hay que aprovecharla.
La juventud debe vivir su momento y tratar de convertir la época presente en ilusionante, esperanzadora y de crecimiento de las virtudes, por haberlas recibido de sus padres y aceptado con responsabilidad.
No olviden, jóvenes amigas y amigos, que la  vida es intransferible, única e irrepetible, y muy corta.
Las distintas épocas de la vida son momentos de nuestra historia que nos van marcando y orientando de una a la siguiente, y así hasta el final de la vida.
Esto lo sabemos todos. No estoy descubriendo nada. Pero me parece, al menos por las apariencias, que, en esta época, la juventud tiene unos condicionantes desconocidos con anterioridad.
Esta es una época de escasas conexiones personales, de joven a joven. No así virtualmente.
Se vive una vida de intensa actividad, dominada por dos instrumentos técnicos: el móvil y el ordenador.
¿Se viven informaciones virtuales con el móvil u ordenador, y que no se viven de persona a persona, y cuando se viven no suele ser de una manera continuada, sino esporádicas? ¿Estoy es lo cierto? No estoy seguro, aunque muchos indicios me inclinan a responder que sí.
La facilidad de la comunicación y de la información por vías técnicas, el móvil y el ordenador, es arrolladora, subyugadora y esclavizan. No ocurre lo mismo en las relaciones interpersonales. ¡Por favor! ¿Estoy equivocado?
Ruego, encarecidamente, que me corrijan o que me confirmen si lo que estoy diciendo es correcto o no.
¿Es bueno que para proponerle algo a la juventud debe de estar basado en las vivencias anteriores, para que fundamentadas en ellas sirvan para las siguientes generaciones?
Mi aportación personal, que deseo hacer – según mi leal saber, entender y vivir – es que lo virtual puede parecerse a la realidad, pero no es lo mismo que la realidad, y en algunos casos no lo será jamás.
Jamás las palabras, de persona a persona, sustituirán a las vivencias virtuales. Las caricias, las miradas, los susurros, todo aquello que nos une en el amor, no tienen comparación en la realidad virtual.
El amor es unión y comunicación personal, no una relación virtual.
¿Qué les propongo a los jóvenes? Menos móvil y más comunicación personal.
Hasta aquí llega la primera parte, que si se quiere se pude dejar aquí.

Continuación:
¿Qué les propongo a los jóvenes? Que se oigan lo que dicen cara a cara. Que no se dejen arrastrar por la esclavitud de un móvil, que aleja la realidad, porque la realidad es muchísimo más bella que la comunicación virtual.
¿Qué propongo a los jóvenes? Oírse y decirse las cosas, relacionarse y comprenderse personalmente, porque ahí está la belleza de la vida,
Imaginar es estar fuera de la realidad, sea virtual o imaginación.
La realidad y la comunicación personal son insustituibles en la vida personal, familia y social.
¿Qué les propongo a los jóvenes? Que se conozcan personalmente, y con ese conocimiento y vivencia, ver que la relación personal es la vía, el  modo y el medio de amar y compartir la vida, las ilusiones y las esperanzas. Y también los problemas.
¿Qué les propongo a los jóvenes? Oírse y verse personalmente para conocerse.
Nunca la realidad, y hasta la verdad del momento, podrá ser sustituida por lo virtual.

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