jueves, 25 de mayo de 2017

Gofios más corrientes que normales

Por Antonio Domínguez
Es mi opinión. Todo lo que de ella le parezca fuera de lugar arguméntelo y escríbalo. Si después leyendo su borrador le parece absurdo lo dicho, olvídese de esa cuestión he incurra en otra, y así sucesivamente hasta que le parezca adecuado algo salido de su producción mental. Es lo que yo hago, pero, seguramente no tengo esa mayor imparcialidad ¿sabe porqué? Es porque poco de cuanto escribo va a papel roto y que se me perdone.
Se ha dicho que el mundo está lleno de mentecatos con talento. ¿Se puede decir que la calle esta llena de talento con mentecatos?  Yo creo que se puede contestar que sí; aunque cada cual opinará según le va en ella (la calle) pero, al fin opinarán todos que sí, porque aun el gran mentecato, solo ve mentecatos en su derredor.
Hecha la salvedad, también opino que, si se quiere pasar desapercibido para evitar chequeo y vertiginoso encasillamiento, hay que llevar vaquero con un poquillo de suciedad –si está roto mejor-  hay que llevar tatuajes; hay que llevar barba corta hedionda sin afeitar; hay que llevar la cabeza afeitada-rapada cual piojoso preso penitenciario. También se pasa desapercibido, con además, bola en la lengua para dar gusto, tornillo en la ceja; los de las rastras son los menos. Todos los de esta guisa se respetan entre ellos de igual a igual, pero cuando alguien, es mi caso, es calvo y los pelos que le quedan se los deja largos, se pone pantalón (no vaquero) y camisa limpios; cuerpo limpio de tinta verde; cuando ello lo ven las demás personas de la guisa primero descrita, que por sus meneos mequetrefes, creen que van vestidos de Armani –con pantalón hecho tiras- tratan de mearle encima al viejo de turno. Encima son cobardes, porque, por quítame allá esas pajas le hablan muy duro –sin insultar- pero sí muy duro a las personas desde sus payasas representaciones; con caras de desprecio y de odio; como los de las timbas de póker en el oeste de la Norteamérica profunda
Como ya la situación está lo suficiente deteriorada, como para que no pueda ser retomada digo: les recomiendo a los mentecatos que quieran conquistar un trabajo y mantenerlo, que tengan mesura, afabilidad, sea apacible, tranquilo, afectuoso, tolerante, comprensivo, y todo ello relleno de sensibilidad. Es mi consejo final: coman y vistan como quieran, pero pierdan esa acechanza a los miles de individuos que se pasan el día aprendiendo marciales; esos  son personas con muy poco dentro de sus cabezas y con unas palabras cariñosas que se le dediquen basta porque no vinieron al mundo a hacer daño.   Si les pides ayuda porque tienes un problema te ayudan hasta la muerte, si se lo sabes pedir, no hace falta ni que te conozcan.
Es normal que toda persona vea mentecato al otro y yo no puedo ser una acepción, que, mentecato profundo –intuyo estar seguro- y consolidando esta ley, no puedo menos que ver mentecatos por todos lados y me es frustrante salir pá fuera y ver supermercados llenos de zombis, que a mi parecer no tienen arreglo sus grandes barrigas y culos en general , sin mirarme mi tremenda joroba. Que la ven todos y son muchos, pero yo veo la de todos que soy solo y ellos son el mundo entero . así se conforma la ineptitud humana-mundial.
No se puede llegar a nada que tenga fundamento en el desarrollo del trato social ; sí se puede conseguir –aunque sea a la brava- que no se le hable fuerte a los viejos; que no se tenga por menos a animales que viven y respiran igual que nosotros; la inviolabilidad del domicilio; la sanidad de los alimentos; carnes sin hormonas ni retención de orín; y que la patada aprendida en el gimnasio es para el gimnasio; se le puede cortar la pata a quien la dé fuera de allí. Garantizando cumplimiento de estas pequeñas cosas, no mas, viviremos siempre –eso no falla- considerando al otro un tolete siempre; máxime teniendo en cuenta a los licenciados, porque, nunca el desarrollo como persona tuvo la solución en el estudiar.
Nada de todo ello quita ni es óbice para que un repartidor desde el trono asiento de su furgón, su reino, le hable extremadamente duro a un viejo; por estar mal aparcado cogiéndole su sitio.
Desde luego cuando se incumple la primera premisa social, que es, el respeto a los viejos ya la cosa va muy mal; ya la cosa puede que no tenga arreglo.
Los viejos son respetados en las sociedades menos avanzadas y aun por belicosas  y tremendamente “incivilizadas”, ¡ahí las personas mayores son la ley!.  Si un viejo en la civilización es la máxima sabiduría, en sí mismo inocente; no falta, ni grita, pasa desapercibido, aguanta carretas y carretones y hasta el Quijote en verso, ¿porqué no es respetado (cuando no lo es) por la jodiendatud?:  juventud rapada ; de bolso ladeado (bandolera) y gafas oscuras de diseño preocupante. ¿porqué se ve la vejez como algo distante; metida en la ineptitud , ignorancia etc. por personas que tienen sesenta años menos de vida? ¿Es que pretenden del viejo que abra su boca a decir l as tonterías del joven de las que está más que arrepentido?  
La jodientud siempre fue dominada por los viejos y sus asambleas; y así seguirá siendo el mundo. Los jóvenes sirven para lo que sirven; y para dónde no lleguen estará el viejo para indicarle las directrices.
El fondo de la cuestión es que el mundo persiste por sus grandes hombres y sus inventos, pero los hombres decisivos que inventan ordenadores y diseñan aviones y barcos etc. esos, no tienen el mas mínimo mando. El mundo es mandado por las mujeres y por cuantos vicios tengan lugar en la cama. Hablamos de ¡¡TODOS!! Que cuanto mas antihigiénicos son los vicios, mas mandan en el mundo, si es que se me permite el anti puritanismo ¡¡¡que se lo pregunten a la práctica “totalidad” de mandos, que tienen mandos por encima, ante los que solo vale obedecer!!!. Se entiende perfectamente que el político le asfalta la calle (manda que se le asfalte) a quien tanta felicidad le proporciona, ¡¡¡si no fuera sino eso!!!, por poner un ejemplo chiquitito.
Los jóvenes se aliñan como su sinsentido de la estética les da a entender; y creen que lo arreglan poniéndose “unas gafas de aviador” negras, para ver el mundo al oscuro; creyendo que ellos propiamente están al oscuro ante el mundo ¡¡y es verdad lo de sus vivíres en la oscuridad, a tenor de sus comportamientos y de las ya sus insalvables gafas!!. Opino que si  se vieren faltos de las gafas negras y del móvil, se abrasarían –proyectados- contra bombillo caliente: como la polilla. ¿Es esto una cruzada contra los jóvenes?, pues mire, puede ser; pero, dejémoslo en un intento del viejo para meterlos a viaje.
Hay “mundos” a los que se aspira a acceder y para los que no hay escalera por donde subir. ¡Imposible me parece llegar a ellos! Por eso yo me ocupo de este; en el que la mas alta montaña se puede subir y bajar a pie; donde las caídas no son de millones de kilómetros de altura si se diera un resbalón, o se partiera de esa escalera travesaño en la punta arriba. Los mundos se pueden cuestionar, pero a pecho descubierto y hablando claro.

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