miércoles, 1 de mayo de 2013

Las necesidades del alma

Por: Pedro Domínguez Herrera
No cabe duda que somos una dualidad, nuestros actos son consecuencias distorsionadas , enmascaradas o disimuladas por nuestra intimidad; que cuando son para beneficio, encubrimiento o falsedad, son maldad, y cuando son por humildad, vergüenza o caridad, se les llama recato. Los actos totalmente puros en esencia son los que son abordados desde la espiritualidad, que es un sentimiento intangible, incluso para el que lo vivencia. Siempre que se tratan estos temas tan trillados, en los que el raciocinio busca alimento en los dogmas religiosos, ya nos encontramos y caemos en los dominios de la palabra fe; la mas importante del léxico, de lo porvenir, por lo que representa, y porque que dimana de la liberación, la grandeza del ser humano, la humildad… Es lo único que puede ayudarnos en esta vida tan desconcertante cuando tratamos de buscar respuestas Hay poquísimas personas que puedan tener complacencias espirituales, que se dejen transportar por sentimientos de plenitud existencial. Los credos se enturbian con las filosofías , las filosofías con los credos también. ¡Porque no decirlo!, y son las pretensiones de la ciencia tratar de explicar lo que no se rige por ciencias exactas o axiomas. La fe es lo máximo a que se puede llegar en lo espiritual. Somos nuestra creencia y en lo que tengamos nuestra fe que puede estar encubierta. Las verdades mas transcendentes se nos han trasmitido desde parábolas o con unos enunciados tan sencillos que parecen para niños. Esto que frívolamente se puede tomar como santurronería, es para hacer hincapié, en que los mensajes que a veces se nos antojan contradictorios, es porque no se pueden tomar literalmente, causa efecto, porque son asuntos espirituales, que moran en los amplios dominios de la fe. Me atrevería a decir que es lo que mas nos diferencia del mas sibilino o sabio animal. A la pregunta cuales son las necesidades de mi alma; la respuesta que hago es: ¿Siempre existió la posibilidad que yo existiera desde que se inicio la materia?. ¿Explosión, creación, casualidad? Como decía, mi existencia manifiesta, declara que la posibilidad se dio indefectiblemente. Existió la posibilidad de que existiera, luego existo y mas posibilidad tendré de trascender a la eternidad por ¡ya! ser una presencia en el tiempo: el espíritu “la inmortalidad” de una parte insustancial de nuestro yo. El texto iba por las necesidades del alma, dejándome llevar de mis devaneos en busca de mis “ moradas “ Es por lo que creo que he estado toda una vida equivocado, buscando el ego la felicidad en y por los demás, sin complacer las necesidades de mi alma, que son aceptarme a mi mismo; mirando hacia el horizonte con una lagrima en el ojo, por los errores cometidos y por los que quedan que cometer, que esperemos que sean muchos como, ¡este mismo!…

PD. A nuestro párroco D. Cristóbal, amigo y buen pastor.

2 comentarios:

Sergio Naranjo dijo...

¡Monio, Perico, muy bueno, sí señor!

Anónimo dijo...

Amigo Pedro: después de leer tu artículo tengo que decir que me parece excelente. No me sorprenden tu capacidad de razonamiento ni siquiera tus convicciones. Razonas desde la profundidad de una persona que se mueve siempre en actitudes positivas ante los desafíos cotidianos. Podemos discrepar o no en unas ideas y coincidir plenamente en otras, pero te felicito por expresar con tanto rigor verdades que están en tu alma y que se corresponden del todo con tu forma de ser, con tu generosa forma de ser.
Me siento orgulloso de que seas mi amigo, ese amigo con el que comparto cosas importantes de mi vida desde que éramos unos chiquillos.
Me emocionó tu escrito. Gracias por ser así.

J.J.Mujica Villegas