viernes, 19 de agosto de 2016

¡A vivir que son cuatro días!

Por Luis C. García Correa
La vida es muy corta y hay que aprovecharla.
El tiempo pasa muy deprisa, no hay quien lo contenga y no vuelve jamás.
Desaprovechar la vida es un pecado de lesa humanidad.
¡¡¡A vivir que son cuatro días!!!  ¿Cómo la aprovechamos?
¿Quién no está convencido de que lo dicho es una realidad incuestionable e indubitable?
Aprovechar la vida es sacarle el máximo partido, llenando y aprovechando el tiempo, usando cada segundo de la vida, y llenándola de contenido.
¡Qué maravilla es la vida!
¿Cómo aprovechar el tiempo al máximo sacándole el máximo partido? Amando apasionadamente las veinticuatro horas del día.
¿Amar qué? Los no creyentes, en la honesta participación, amar apasionadamente al ser humano y proteger el hábitat natural siendo un habitatista. Los creyentes con el especial y necesario añadido de amar apasionadamente, a Padre Dios.
Les recuerdo ¿Qué es un habitatista?
“El habitatista es la persona honesta y participativa que tiene a la Naturaleza como su hábitat natural, lo protege,  y trabaja por el bien de los demás, sin pedir nada  a cambio, intentando ayudar, teniendo en su mente a todos los seres presentes y a las generaciones futuras. Y todo lo hace por amor, honestidad y responsabilidad, que son las motivaciones más humanas, para lograr así la humanización del hábitat natural”.
Si, la vida es muy corta, hay que aprovecharla porque el tiempo pasa muy deprisa, y no vuelve jamás.
Perder el tiempo no ayudando con prontitud, largueza y  benignidad es perder el tiempo sin necesidad.  (P)
La vida la tenemos que llenar de contenido imperecedero, como es amar al ser humano, dar la vida y todo lo que podamos por ayudar es ganar y aprovechar el tiempo, llenando la vida del maravilloso contenido del verdadero amor en la libertad, que es ayudar.
Aprovechar el tiempo en servir a los demás llena el alma y la vida de contenido y de las mayores ilusiones que no se borran jamás.
La vida es muy corta para desperdiciarla en vanidades y en hechos sin transcendencia.
“““¡¡¡A VIVIR QUE SON CUATRO DÍAS!!!”” Pero son los días más importantes e irrepetibles llenándola del contenido imborrable y maravilloso de ayudar a los demás,
“““¡¡¡A VIVIR QUE SON CUATRO DÍAS!!!””
Cuatro días importantísimos para repartir felicidad en libertad, y los recibiremos por necesidad.  “
LA FELICIDAD ES COMPARTIR EN LIBERTAD”.

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