sábado, 24 de noviembre de 2012

Adios Camino Viejo, adios.



El Camino Viejo rodeado de plataneras.
Llegan malos tiempos para nuestro Camino Viejo de San Lorenzo, antiguo camino real que unía Teror con la capital de la isla. Montículos de tierra ponen "tierra de por medio" al tránsito de más de un viandante que todavía, y a pesar de los tractores, no se resigna a dejar de pasear por nuestro sendero de antaño. Otro hito de nuestro pueblo que estará enterrado por los tractores del progreso dejando atrás años y años de historia. Los postes señalizadores colocados por el Gobierno de Canarias hace unos años han quedado enterrados y por lo que parece dentro de poco ya no se podrá pasar por allí. 

El Camino Viejo de San Lorenzo es una ruta histórica de más de 3 kilómetros que utilizaban nuestros antepasados ya que no existía la actual carretera que todos conocemos. Esta zona, desde tiempos prehistóricos, ha estado muy influenciada por el hombre pues era un lugar de vital importancia tanto agrícola como ganadera dentro de la isla de Gran Canaria, como así lo recogen diferentes historiadores.

El tramo que conocemos como Camino Viejo es uno de los puentes históricos de comunicación más importantes que unen a San Lorenzo (capital del municipio del mismo nombre hasta 1939) y Tamaraceite (su núcleo más importante) por encontrarse en una encrucijada de caminos con el norte de la isla de Gran Canaria y cuya ruta continúa hasta Teror por San José del Álamo.

Se nos queda cojo el Camino Viejo. Esperemos que las instituciones no dejen morir este vial histórico y se recupere el tramo que va desde la Casa Pico hasta San Lorenzo, así como el tramo que llega hasta San José del Álamo.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Mucho y bien se pudiera hacer si tuviera sensibilidad. El urbanista actúa bajo presión. El inversor quiere metros edificables. Las corporaciones buscan la forma crucial de sacar para los cuantiosos gastos de sus administrados; agudizados ahora con la crisis. Las personas como tu, Esteban, que sufres con la escabechina que se esta haciendo, que ves por delante de tu mortal andanza, lo que vamos a dejar a nuestros descendientes, merecen ser escuchados.
Seria fácil, si se tuviera voluntad de dejar trozos adoquinados, por ejemplo, porque calles habrá que hacer, haciéndolas coincidir, lo más posible con el antiguo trazado. A partir de La Casa Pico, como tu dices, es muy fácil respetar El Camino Viejo de San Lorenzo; pues su trazado divide el terreno por la mitad, en dos grandes parcelas, donde se podría respetar la antigua vía, porque de todas formas habrá que hacer una a lo largo, que proporcionara mas metros edificables. Cuando las cosas se ponen así de crudas. Cuando lo urdido es tan complejo, no hay político de turno, ecologista o defensor de lo nuestro, que pueda lograr cambiar lo ya decidido con mucha antelación; a no ser que las pretensiones les interesen o no les perjudiquen. Te felicito y que el señor te de paciencia.
Pedro Dominguez Herrera

Anónimo dijo...

¡Qué pena! Recuerdo oír decir a mi madre que se casó en San Lorenzo y que iban caminando por ese camino, también que la gente que se iba a casar allí venían de Tenoya y se veía pasar a la gente de las bodas por la terrera de los estanques hacia en "Caminillo viejo".

Antonio J. dijo...

Triste, muy triste sí señor. Yo soy de los que voy a caminar al menos dos veces en semana tras mi jubilación y habia descubierto un lugar dentro de Tamaraceite donde no se escuchaban claxons ni ruidos de motores sino lo pajaros revolotear y el silencio, ese silencio que tanto nos falta en esta sociedad nuestra.

Sergio Naranjo dijo...

Magnífico corolario a mi "Adiós, Vega de Tamaraceite".
Ahora va a resultar que Tamaraceite es el pueblo del adiós.
A todo lo que tuvo de bueno y que no ha sido sustituido por nada que valga la pena.
Salvo que uno sea partidario de un híper parque artificial y pijo.