sábado, 24 de mayo de 2014

Camino Real del Norte, ejemplo de gran patrimonio

Canarias7. Llevan años de investigación, pero coincidiendo con el 60 aniversario del Grupo Montañero Gran Canaria, Marcos Alonso y Santiago Marrero, dos de sus componentes, han realizado un enorme trabajo de investigación que verá la luz en breve sobre la historia del Camino Real del Norte (Las Palmas de Gran Canaria-Gáldar).
El Camino Real del Norte (Las Palmas de Gran Canaria-Gáldar) es un ejemplo del patrimonio de Gran Canaria. Es la ruta más importante desde el punto de vista histórico junto al camino real de Las Palmas de Gran Canaria a Telde. Estos dos recorridos articularon la red primigenia de caminos de Gran Canaria tras la conquista. A finales del siglo XV y principios de siglo XVI unían todo el norte de la isla aprovechando parte de los caminos prehispánicos, como por ejemplo la Cuesta de Silva, y los senderos que formaban las comunicaciones terrestres entre las vegas agrícolas y pueblos que se ubicaron en las mejores tierras de esta fachada insular. «Estos caminos que desde Las Palmas de Gran Canaria pasando por Tamaraceite, Tenoya, Arucas, Bañaderos, San Felipe, Santa María de Guía llegan a Gáldar vieron pasar gentes, caballerías, carros y mercancías en un continuo ir y venir forjando las pequeñas historias de un territorio que en ese momento se transformaba a gran velocidad», comentaba Claudio Moreno Medina.
«A principios del año 2013, el Cabildo de Gran Canaria nos facilitó el mapa de este trazado, y seguidamente, y tras un arduo trabajo de campo, logramos darle una forma muy aproximada al original. Los antiguos caminos carreteros o de herradura hoy son pistas, carreteras o autopistas; seguir parte de aquel trazado y mirar a nuestro alrededor es pasearse por algo más de cinco siglos de historia», destaca Marcos Alonso.
Recorrer el Camino Real del Norte es un paseo por la historia.

37,5 kilómetros plagados de lugares de interés
Es difícil tomar la decisión de elegir los puntos de interés más relevantes de esta emblemática e histórica ruta, dado que sus aproximados 40 kilómetros de recorrido están plagados de ellos. Nada más salir desde la Catedral de Santa Ana hay que hacer un repaso histórico a la propia Catedral, Hospital de San Martín, Palacio Episcopal, etc.
La plaza, ermita y fuente de San Nicolás; la Cruz de Piedra en el Lomo Apolinario, que históricamente se convirtió en punto estratégico para el descanso de los cortejos, en su recorrido hacia la Catedral de Santa Ana, favorecido por ser el camino de entrada a la ciudad de los pueblos del interior; la Ermita de Nuestra Señora de la Encarnación en Tenoya, se encuentra en la falda del barranco de Tenoya, junto al camino real que comunica la capital de la isla con la ciudad de Gáldar, única vía de comunicación entre estos lugares durante muchos años; la Cruz de Pineda, topónimo con el que se conoce un barrio situado entre El Cardonal al norte, y, Los Parrales y El Hinojal al sur, situado junto a la carretera de Arucas a Bañaderos (GC-330), asentamiento que nació junto al Camino Real de la Ciudad a Gáldar, que viniendo de Trasmontaña llega a Bañaderos; Pasaje El Cántaro; Camino Viejo del Porrón; Cuesta de Silva, que conectaba la zona de Gáldar con la costa de Falairaga y el Bañadero y es la única senda aborigen que nos consta como tal, de las muchas que hubieron y que, posteriormente, fueron reutilizadas como caminos de herradura; etc.
En la elaboración de este exhaustivo trabajo, Marcos Alonso y Santiago Marrero contaron con la colaboración del Cabildo de Gran Canaria, de Pepe Cuevas, Claudio Moreno Medina, Claudio Hernández, José Alberto Grimón y Emilio Roca. Han hecho labores de limpieza, de investigación, etc. El Camino Real del Norte tiene un legado y un estudio hecho con rigor.

2 comentarios:

Sergio Naranjo dijo...

Lamentablemente, la estación de descanso, que era la Ermita de San José del Álamo, sigue siendo despreciada por los jerarcas diocesanos, alegando burdos motivos "de seguridad". Por mi parte, que les vaya bien por el itinerario que desprecia a mi barrio.

Sergio Naranjo dijo...

Seguramente, el error de la ubicación de mi comentario anterior es mío, ya que me hago un lío si lo envío desde un teléfono. Pero es evidente que el artículo a comentar es el anterior, Tamaraceite en la bajada de la Virgen del Pino. Gracias.