jueves, 12 de septiembre de 2013

Marisol se murió de pena


Los que hemos tenido animales o hemos convivido de cerca con ellos podemos afirmar que a algunos no les hace falta más que hablar. Yo no sé si eso es una exageración, pero que tienen sentimientos lo podría asegurar con rotundidad. Y esa era Marisol, la burrita que le dió nombre a esa maravillosa granja que, gracias a Antonio Juan Suárez que cedió un trozo de terreno a cambio de nada, el agua y la luz, con empeño e ilusión fue el hogar de muchos animales y el entretenimiento de algunos de nuestros vecinos que, sufriendo en sus propias carnes el efecto de la crisis, tenían un espacio para emplear su tiempo en vez de dedicárselo a la caja tonta o a estar sentados en las esquinas.

Los que tuvimos la oportunidad de conocer a Marisol podemos decir que estaba rodeada no solo del cariño de los que por allí moraban día sí y día también, sino del cariño de grandes y chicos que visitaban, algunos religiosamente cada semana, para ver a su animal estrella. Todavía mis niños cuando pasan por delante de lo que fue Villa Marisol dicen "adios Marisol". Era su debilidad.

Pero el mal llamado "progreso" quiso que un día Marisol y todos los animales que habitaban en aquel espacio tuvieran que salir en estampida porque los tractores tenían que hacer una carretera que iba a dejarlos aislados. Todos tuvieron que buscarse un sitio donde mejor vivir o mejor, sobrevivir, porque a buen seguro no iba a ser igual. El cariño, la alegría, el amor a los animales, el trato no iba a ser el mismo, pero lo peor de todo la soledad.

 Y fue salir de Tamaraceite y empezar la pena y la tristeza de Marisol y poco a poco la muerte. Con ella se fue una parte de nuestra historia, de la historia de unos hombres y mujeres que, a pesar del paro y el no saber a dónde ir ni qué hacer, quisieron hacer algo bueno. Y así desgraciadamente nos está ocurriendo con nuestra historia y con nuestro pueblo, poco a poco, en menos de treinta años hemos pasado de ser un pueblo feliz donde los chiquillos no necesitabamos ni parques, ni centros comerciales, ni campos de fútbol de césped artificial porque teníamos lo más importante, el compartir.

4 comentarios:

Tino Toron dijo...

Con tristeza siente uno la despedida de Marisol Hoy recordamos sus historia como un cuento de niños que deberíamos de recordar: A los organizadores, los que han vivido de cerca sus días que busquen una pequeña plaza un recoveco, una placa de la iniciativa de lo que fue Villa Marisol.Dice mas que un centro comercial, un saludo

Anónimo dijo...

Me he quedado perplejo al leer la noticia de la muerte de la Burra Marisol,no murio de pena, murio por un accidente,quedando atrapada en una soga en el cuello y provocandole la asfixia.No se quien le hizo llegar la informacion que usted publico,pero lo que le digo es la verdad, confirmelo si quiere,creo que estan utilizando su blog,para hacer daño.Antonio Travieso

Esteban G. Santana Cabrera dijo...

Estimado Antonio.
Creo que usted no ha entendido el escrito. Le invito a que lo lea de nuevo y descubra que lo que se quiere decir es lo siguiente:
1.que la burrita "murió de pena" quiere decir que ya no tenía el cariño de los que lo cuidaban y de todos, grandes y chicos que acudíamos a visitarla y éramos espectadores del cariño, abrazos, caricias y buenas palabras que tenía ese animalito.
2.que en ningún momento se pone en entredicho el cuidado que pudiera ofrecerle la persona o personas que acogieron a la burrita cuando fue "echada" por el mal llamado "progreso".
3.Si entramos en la estructura profunda de las frases que conforman este escrito, contenidos impartidos en el currículo de lengua española de secundaria, donde se estudia que no hay que quedarse con lo que se lee literalmente sino que detrás de esas palabras asoma lo que el autor realmente quiere decir. Y en este caso quiero decir que la muerte de la Granja Marisol, de la burrita y la desparición de este espacio es solo una muestra máS de cómo va desapareciendo nuestra identidad.
Espero que le sirva de aclaración. Un saludo

JUAN FCO.AFONSO dijo...

MARISOL SI MURIO DE PENA,DESDE QUE CERRARON LA GRANJA YA SU VIDA NO FUE IGUAL.SIEMPRE ESTUVO RODEADA DEL CARIÑO DE PEQUEÑOS Y MAYORES,SE LE VEIA EN LOS OJOS PERO POR LAS COSAS DE LA MODERNIDAD Y LA ESPECULACION SE CARGARON EL PULMON VERDE DEL BARRANCO DE TAMARACEITE.GRACIAS A LOS POLITICOS POR DEFENDER NUESTRO PUEBLO A LA MAYORIA SE LE DEBERIA CAER LA CARA DE VERGUENZA